“Luces de Bohemia” ilumina el Principal
25 de septiembre de 2007 (22:01 h.)
La compañía Teatro del Temple ha presentado hoy “Luces de Bohemia”. La obra más importante de Valle Inclán irrumpe en el Teatro Principal de la mano de la formación zaragozana que se atreve con este clásico de las artes escénicas. Ocho actores darán vida a los 51 personajes del gran texto del escritor gallego.
Zaragoza.- “Luces de Bohemia” es el nuevo proyecto presentado hoy por la compañía Teatro del Temple. El texto del gran escritor gallego Valle Inclán servirá para que este grupo llene la escena del Principal de Zaragoza. Un reinterpretación que aspira a mantener el espíritu de su autor original y que a pesar de tener 51 personajes y 13 escenarios han captado con precisión.
“Queremos expresar Valle Inclán”, dice el director de la compañía, Carlos Martín. Guardar la esencia del escritor es el objetivo fundamental de esta nueva obra de la que ya han disfrutado alumnos de Secundaria de Aragón. A lo largo de esta hoy y de mañana ofrecerán este tesoro teatral a un público juvenil “ya que es una obra que tienen que estudiar y que es importante que conozcan”, añade Martín.
Ocho actores de Teatro del Temple darán vida y transformarán este texto considerado en su momento “imposible de representar” en realidad. “El vestuario es gris, sencillo y hemos optado por una puesta en escena desnuda”, describe el director. Sin embargo, no hará falta un decorado singular para plasmar la estampa de la España de los años 20 y 30.
Un ambiente decadente, oscuro y donde las tinieblas están inspiradas por esos destellos de las “Luces de bohemia”. “Es un retrato de las dos Españas, una bohemia y artística y la otra, oficial”, relata Martín.
Claro que, más allá de quedarse anclada en ese periodo, la compañía ha otorgado un aspecto y una interpretación contemporánea con la que el tiempo quedará detenido. Despojando de este modo “los aires costumbristas” y a la vez alejándose de una estética moderna “que tiende a utilizar chupas de cuero y otros atributos para darle un toque actual y que nosotros no hemos querido emplear”.
Durante dos horas, los aragoneses sorprenderán con esta historia peculiar y llena de contradicciones y paradojas en la que Max Estrella recorre los tugurios madrileños. Un desfile por las clases marginadas que cobran vida en la oscuridad de la noche. El paseo es un viaje por la vida del protagonista que terminará en su muerte al llegar el día. Max se perfila como un ser, según ha dicho Carlos Martín, “inadaptado y que no es capaz de hacerse con la España que está naciendo”.
Alocado y con la poética en el horizonte muere en el portal de su casa. Pese a ello, la obra continúa con la paradoja y la ironía de un velatorio cuyo desenlace roza la tragedia con la muerte de su mujer y su hija.
El futuro
Con “Luces de Bohemia” este grupo de teatro da un paso más en su trayectoria que cuenta actualmente con cinco espectáculos en escena asegurando “su buena salud”. Además, la llegada de la Expo también abrirá una nueva etapa con una producción en la que colaborarán con los catalanes Erre que erre. “Haremos una muestra de danza y teatro y probablemente en la música colaborarán Rafa Domínguez y Enrique Bunbury”, ha anunciado Martín.
El título de la misma será 75%, un juego que revisará la relación del ser humano y el líquido desde perspectivas más íntimas hasta otras más sociales. “No sólo del agua”, ha declarado.
Hasta entonces, viajarán por todo el país y continuarán en teatros de Madrid y de otros lugares como Pamplona, Alicante, Alcañiz, Gijón o Galicia de la mano de sus producciones como “Sonetos de amor y otros delirios”, “Yo no soy Andy Warhol” o “No, no siempre fui tan feo”.
“Queremos expresar Valle Inclán”, dice el director de la compañía, Carlos Martín. Guardar la esencia del escritor es el objetivo fundamental de esta nueva obra de la que ya han disfrutado alumnos de Secundaria de Aragón. A lo largo de esta hoy y de mañana ofrecerán este tesoro teatral a un público juvenil “ya que es una obra que tienen que estudiar y que es importante que conozcan”, añade Martín.
Ocho actores de Teatro del Temple darán vida y transformarán este texto considerado en su momento “imposible de representar” en realidad. “El vestuario es gris, sencillo y hemos optado por una puesta en escena desnuda”, describe el director. Sin embargo, no hará falta un decorado singular para plasmar la estampa de la España de los años 20 y 30.
Un ambiente decadente, oscuro y donde las tinieblas están inspiradas por esos destellos de las “Luces de bohemia”. “Es un retrato de las dos Españas, una bohemia y artística y la otra, oficial”, relata Martín.
Claro que, más allá de quedarse anclada en ese periodo, la compañía ha otorgado un aspecto y una interpretación contemporánea con la que el tiempo quedará detenido. Despojando de este modo “los aires costumbristas” y a la vez alejándose de una estética moderna “que tiende a utilizar chupas de cuero y otros atributos para darle un toque actual y que nosotros no hemos querido emplear”.
Durante dos horas, los aragoneses sorprenderán con esta historia peculiar y llena de contradicciones y paradojas en la que Max Estrella recorre los tugurios madrileños. Un desfile por las clases marginadas que cobran vida en la oscuridad de la noche. El paseo es un viaje por la vida del protagonista que terminará en su muerte al llegar el día. Max se perfila como un ser, según ha dicho Carlos Martín, “inadaptado y que no es capaz de hacerse con la España que está naciendo”.
Alocado y con la poética en el horizonte muere en el portal de su casa. Pese a ello, la obra continúa con la paradoja y la ironía de un velatorio cuyo desenlace roza la tragedia con la muerte de su mujer y su hija.
El futuro
Con “Luces de Bohemia” este grupo de teatro da un paso más en su trayectoria que cuenta actualmente con cinco espectáculos en escena asegurando “su buena salud”. Además, la llegada de la Expo también abrirá una nueva etapa con una producción en la que colaborarán con los catalanes Erre que erre. “Haremos una muestra de danza y teatro y probablemente en la música colaborarán Rafa Domínguez y Enrique Bunbury”, ha anunciado Martín.
El título de la misma será 75%, un juego que revisará la relación del ser humano y el líquido desde perspectivas más íntimas hasta otras más sociales. “No sólo del agua”, ha declarado.
Hasta entonces, viajarán por todo el país y continuarán en teatros de Madrid y de otros lugares como Pamplona, Alicante, Alcañiz, Gijón o Galicia de la mano de sus producciones como “Sonetos de amor y otros delirios”, “Yo no soy Andy Warhol” o “No, no siempre fui tan feo”.