Zaragoza.- En el marco de la celebración del Bicentenario de los Sitios de Zaragoza, el doctor en Historia José María Calvo ha presentado este martes la obra “Ramón José de Arce: Inquisidor General, Arzobispo de Zaragoza y líder de los afrancesados” en el Ayuntamiento de Zaragoza. Al acto ha asistido el comisario del Bicentenario de los Sitios, José Antonio Armillas, y la concejala delegada de Cultura, Pilar Alcolber.
Tras cinco años de extensa documentación y estudio, finalmente, Calvo ha desvelado en esta obra los secretos de la historia de un personaje “intrigante, morboso y sorprendente” por ser “un inquisidor tolerante, mujeriego, cortesano” y, sobre todo, contradictorio con el clérigo, según ha señalado el autor del libro.
"El ambiente de clandestinidad que había en esa época no nos ha favorecido en la documentación e investigación, aunque una obra de historia nunca está cerrada del todo, por lo que es seguro que llegue más información. Pero lo que sí que es cierto es que Arce supo ganarse amistades de historiadores y escritores, especialmente que lo conocieron en Francia. Han sido muchas horas de archivo y viajes”, señala Calvo.
La estructura de la novela se divide principalmente en tres partes principales como Inquisidor General, Arzobispo de Zaragoza y líder de los afrancesados. En los que se han seleccionado cinco temas que configuran su estructura: los primeros años (1175-1783), rumbo a la cumbre (1783-1797), en la cúspide eclesiástica (1797-1808), el afrancesamiento (1808-1813).
Para el profesor y comisario del Bicentenario de los Sitios de Zaragoza, “es un libro importante, trascendente, un libro que nos presenta la época a través de los ojos de un personaje”.
Ramón José de Arce
Clérigo ilustrado que alcanzó la cumbre del poder eclesiástico durante el reinado de Carlos IV, Ramón José de Arce (1755- 1844). Además, cursó estudios en Segovia y en la Universidad de Salamanca, llegando a ser rector del Colegio Mayor de Santiago Cebedeo de esta ciudad. Gracias al apoyo de Godoy, alcanzó el Arzobispado de Burgos y el encargo del Inquisidor General.
Entre 1801 y 1816, fue arzobispo de Zaragoza, aunque sólo estuvo dos meses en la capital aragonesa. Además de “favorito” del Príncipe de la Paz, fue amigo íntimo de José I Bonaparte. Arce tuvo que refugiarse en París por haberse proclamado afrancesado. Tras este último capítulo, el que fuera Inquisidor General, arzobispo de Zaragoza y líder de los afrancesados, murió en el exilio como único prelado afrancesado.
Sus polémicas predicaciones en favor de los franceses, pese a haber alojado en el Palacio Arzobispal al luego rey Fernando VII antes de la llamada por los españoles Guerra de la Independencia, los cuantiosos destrozos y muertes de los Sitios de Zaragoza y sus ideas afrancesadas motivaron su exilio de España desde por lo menos 1816, muriendo este prelado y ex-Inquisidor del Reino, en París en febrero de 1844, unos 28 años más tarde.