La Librería Antígona presenta la última publicación de Javier Barreiro "Obras" de Guillermo Osorio

Un total de 39 publicaciones alcanza ya Javier Barreiro que este miércoles ha presentado su última edición “Obras (Relatos y poemas)” de Guillermo Osorio. La Librería Antígona ha sido el lugar donde se ha dado a conocer esta obra compuesta por dos libros de cuentos y tres breves entregas poéticas.

Zaragoza.- La Librería Antígona de la capital aragonesa ha sido el lugar escogido este miércoles para presentar la publicación número 39 de Javier Barreiro. El texto “Obras (Relatos y poemas)” de Guillermo Osorio está compuesto por dos libros de cuentos y tres breves entregas poéticas.

“Es un libro que va a tener poco reclamo porque es un autor olvidado ya que pasó por la historia de la época sin que se le reconociera, por eso es uno de esos libros a los que quieres más que a los demás”, ha destacado Barreiro. No obstante, considera que este autor es representativo de una forma de entender la vida muy alejada a la de hoy.

Bairrero asegura que todo el mundo coincide en que Guillermo Osorio fue un gran sonetista. Sus sonetos son muy parecidos a los de Quevedo o Miguel Hernández, son comparables a los mejores de la segunda mitad del siglo XX.

Osorio, según Barreiro, publicó poco y mal, por lo que la idea de llevar a cabo esta publicación es “recuperar esa obra que es inencontrable y sacar a la luz a este poeta narrador, excéntrico y estrafalario que constituye una isla en este siglo en el que la literatura apunta psicológicamente a otros medios”, ha matizado.

Guillermo Osorio

Guillermo Osorio, escritor semisecreto, último de los verdaderos bohemios, borracho inveterado del vino de las tabernas y personaje angélico, las pocas y raras obras de este poeta y cuentista son casi desconocidas.

Tras estudiar en el Instituto de su ciudad, se vio arrebatado por la guerra y adscrito a una unidad de tanques del ejército republicano, que lo marcó decisivamente. Tras el paso por los campos de prisioneros franceses, volvió a España, donde volvió a conocer la cárcel y el campo de concentración.

Rechazado por su ciudad natal, en 1950 hubo de instalarse Madrid y comenzó su vida peripatética y deambulante, de taberna en taberna, de tertulia en tertulia, al tiempo que escribía impresionantes sonetos y un puñado de cuentos que hasta 1960 no pudo recoger en libro, El bazar de la niebla.

Su ángel guardián fue una estrambótica poetisa y periodista, Adelaida Las Santas, con la que casó en 1955, que le dio acogida y fue solucionando los problemas cotidianos, a pesar de que él siempre siguió viviendo de noche y jamás tuvo medios de subsistencia.

Perteneciente a la olvidada generación etílica del Café Varela, donde estuvieron sus mejores amigos (Manuel Alcántara, Eduardo Alonso, Manuel Martínez Remis, Alejandro Carriedo…), que siempre lo recordaron como alguien entrañable, sólo se daría a conocer en recitales conjuntos y revistas literarias de poca circulación.

No obstante, tras la edición de su primer libro de cuentos no volvió a publicar hasta que su mujer fundara en 1980 la colección Aguacantos, destinada a acoger la obra del poeta, que sólo vería editados otros dos muy breves libros en vida, Veinticinco sonetos y El perro azul. Cuentos (1981); Los últimos, Río de los peces (1984); y Guillermo Osorio 10 años después (1993), fueron publicados póstumamente.

A finales de 1982, Guillermo Osorio moriría al caer sobre una estufa encendida, tras sufrir un paro cardiaco. Manuel Alcántara escribiría en su necrológica: “…pertenecía a otro lugar del que tenía permanente nostalgia; por no sé qué azar afortunado, pasó su destierro entre nosotros. Es todo lo que se sabe de él. Eso y que ha muerto, después de haber consumido gloriosamente algunas cosechas de vino tinto y de haber escrito veintitantos sonetos prodigiosos”.