La leyenda del Palacio Larrinaga
Todo el que ha pasado alguna vez por delante del Palacio Larrinaga, situado en la salida de Zaragoza en dirección a Castellón, en el barrio de Montemolín, se ha preguntado qué es esa villa y ha tratado de imaginar qué historia tiene detrás.
Mucho se ha dicho sobre este palacio, que Miguel Larrinaga, un rico naviero de origen vasco cuya compañía tenía su sede en Liverpool, hizo construir como símbolo de amor para su mujer, Asunción Clavero, nacida en Albalate del Arzobispo (Teruel).
El matrimonio jamás llegó a habitar la casa, diseñada por el prestigioso arquitecto aragonés Félix Navarro, y en cuya construcción no se escatimaron esfuerzos: maderas y materiales traídos de Asia por los barcos de Larrinaga y una decoración que hablaba de dos grandes pasiones de su propietario, el mar y su esposa.
LEYENDA POPULAR
La leyenda popular cuenta que Asunción murió nada más contraer matrimonio, por lo que no llegó a ver la villa. La realidad es que vivió feliz en Inglaterra con su marido durante cuarenta años, aunque sí es cierto que ninguno de ellos vivió en el palacio del barrio de Montemolín de Zaragoza.El periodista Ignacio Iraburu y el profesor de Historia del Arte Jesús Martínez Verón han investigado los avatares de aquella pareja y sobre los que sufrió el Palacio después: fue sede empresarial, colegio y noviciado y centro de cultura y documentación ahora. El fruto de estas pesquisas es el libro “Los cuatro viajes del Palacio Larrinaga”, editado por Ibercaja, entidad propietaria del edificio desde 1992.