La vida más íntima de Picasso, a los ojos del fotógrafo Edward Quinn en el Centro de Historias

Exposición Picasso Edward Quinn
photo_camera El fotógrafo contó con el beneplácito del artista para capturar sus momentos más íntimos

Sophia Loren, Grace Kelly o Pablo Ruiz Picasso. A simple vista podríamos no encontrar el nexo de unión entre estos grandes nombres de la escena artística en todos sus ámbitos. Sin embargo, caminar por los pasillos de la última exposición del Centro de Historias nos permite ver con los ojos del fotógrafo Edward Quinn como ellos y otro sinfín de personas célebres posaron ante su cámara. Todos, a excepción de uno: Picasso.

“Él entendía que la fotografía era algo importante y aunque nunca posó, a Quinn le decía tú no me molestas, tu puedes entrar. Eso sí, yo no voy a posar, ni voy a hacer nada de lo que tú me digas. Tú capta lo que creas que tienes que hacer. Ambos eran artistas y entonces había como un entendimiento, una afinidad entre ellos”, explica Cristina Carrillo, comisaria de la exposición “Picasso íntimo y los años dorados de la Costa Azul. Fotografías de Edward Quinn”.

Esa complicidad es la que queda reflejada en esta muestra integrada por más de 130 fotografías, documentos audiovisuales y objetos del fotógrafo que podrá visitarse hasta el próximo 7 de enero de 2024. Un recorrido por sus instantáneas de los años 50 que, tras su estancia en Málaga ahora hacen parada en Zaragoza, y llevan al público a un viaje por la vida de Picasso, sus amigos y contemporáneos, el Festival de Cannes o la riviera francesa.

Exposición Picasso Edward Quinn gente
La exposición puede visitarse hasta el próximo mes de enero

LA VIDA DE QUINN

Edward Quinn nació en 1920 en Irlanda. A partir de la década de 1950 vivió y trabajó como fotógrafo en la Costa Azul. Los ricos y famosos llegaron a la riviera francesa para relajarse y Quinn estaba en el lugar correcto en el momento adecuado, logrando capturar imágenes espontáneas que documentan el encanto, la sofisticación y la elegancia de una época legendaria y gloriosa que acabo siendo conocida como la de los Dorados 50.

En 1951, Edward Quinn conoció y fotografió a Pablo Picasso por primera vez y su amistad duró hasta la muerte de Picasso en 1973. Este encuentro con Picasso tuvo una gran in fluencia en Quinn, tanto personalmente como en lo que respecta a su trabajo posterior.

Quinn es autor de varios libros y películas sobre el pintor. A partir de la década de 1960, el fotógrafo concentró sus actividades profesionales en artistas, fotografiando figuras como Max Ernst, Alexander Calder, Francis Bacon, Salvador Dalí, Graham Sutherland y David Hockney. A finales de la década de 1980 entabló una estrecha relación, similar a su amistad con Picasso, con Georg Baselitz, y desde 1992, hasta su muerte en 1997, Edward Quinn vivió en Altendorf, cerca de Zurich, con su esposa Gret, la cual falleció en 2011.