Se ha dicho de ella que se lee tan rápido como parece haberse escrito, que habla de todo menos del amor a pesar de que lo lleve en el título, que es superficial, vacía y simple, que es literatura pobre, de esas comerciales tan denostadas. Eso se ha dicho de "Vera, una historia de amor" y de su autor, Juan del Val, se han dicho tantas más, más o menos crueles y más o menos argumentadas, que ni se acuerda. Tampoco le ha dado el madrileño más importancia a una bomba de críticas que fue "de lo más previsible".
Su Vera ganó el Premio Planeta, el mayor reconocimiento literario en lo que a términos económicos se refiere, y con él llegó la satisfacción y también una "realidad paralela en redes" que, dice, no se corresponde, al menos no del todo, con la que está viviendo. Porque de ella también se han dicho cosas bonitas, como que es una historia real como la vida misma, de personajes reales con los que uno se ríe mucho y se emociona un poco. Los lectores la han llevado a colocarse en las estanterías de libros más vendidos y en las firmas son muchos (sobre todo muchas) las que acuden con una sonrisa a encontrarse con el colaborador televisivo.
Una situación que se ha repetido este miércoles en Zaragoza cuando del Val ha firmado decenas de ejemplares de su flamante ganadora junto a Ángela Banzas, finalista del premio literario.
PREGUNTA.- Empecemos por el principio. No hay titular sobre el Planeta en que no se mencione al "polémico" Juan del Val. ¿Se considera polémico?
RESPUESTA.- Absolutamente nada. Es verdad que Pablo (Motos) me bautiza así en "El hormiguero" por una sección de humor en la que yo digo cosas que no tienen ningún tipo de trascendencia, que es una sección de puro guion de hacer gracias o alguna reflexión sin ningún tipo de profundidad. Entonces a partir de ahí se me conoce como el polémico. La gente pues, como es habitual, lo simplifica y piensan que soy eso y también que cómo va a ser que ese que sale en la tele va a poder escribir bien. Que cada uno diga lo que quiera, está en su derecho.
P.- Aclarado esto. Vamos con Vera y su historia de amor. Ella y Borja, su marido marqués, se separan. Ella encuentra un nuevo amor, notablemente más joven. ¿Cómo viste que ahí había para una novela?
R.- Me apetecía en esta novela contar la historia de amor entre dos personas que a priori son muy diferentes entre sí, por diferentes motivos, su condición social, su biografía, venir de entornos muy diferentes, incluso una diferencia de edad. Esta es la idea que yo tenía en un principio y que me apetecía contar. Luego ya a partir de ahí, en el momento en que empieza la novela, con esa separación de Vera del marqués, que es el único hombre con el que ha estado toda su vida, comienza una novela que va derivando en un montón de cosas distintas.
P.- Se ha dicho que para crear esta Vera se ha inspirado en dos personajes femeninos de Antonio Gala, de "La pasión turca" y "Más allá del jardín". ¿Lo compartes?
R.- Casi toda mi inspiración tiene que ver con lo que he vivido, con la realidad, mucho más que con referencias literarias. Pero si hablamos de alguna referencia literaria que me ha podido inspirar para construir "Vera una historia de amor", no serían esas exactamente. Hay algo que tiene que ver con "La pasión turca" sí, pero yo creo que eso es un poco tópico desde fuera. No estoy tan de acuerdo. Sí que hay algo que es cierto que es que yo releí "Últimas tardes con Teresa" de Juan Marsé y me provocó una sensación distinta a la que me provocó cuando me lo leí. Esta novela sí que tiene algo en común con Vera porque es una relación entre dos personas que tienen una condición social distinta. Desde ese punto de vista, esa sería probablemente la referencia literaria más próxima a "Vera una historia de amor" por encima de las de Antonio Gala.
P.- Vuelves a ponerte en la voz de una mujer. ¿Te fascina más el universo femenino?
R.- A mí el universo femenino me gusta más. En realidad, como te digo, yo soy un autor de personajes y todo lo que yo escribo nace de la observación. Yo creo que es muy fácil identificarte con un personaje como Vera. Ella concretamente tiene 45 años pero bien puede ser una de 40 o 55 años. Es una edad donde ya se tiene un bagaje suficiente como para intentar tender a ser quien realmente eres. Y es un poco el proceso y la evolución que tiene Vera. Yo creo que hay muchísimas Veras. Independientemente de que eso genere una separación, sí o no, da igual.
"El universo femenino me gusta más. Es muy fácil identificarte con Vera"
Sí que hay muchas mujeres que están en un momento vital en el que intuyen que se están perdiendo algo y quieren salir a buscarlo.
P.- ¿Viajamos con Vera a Sevilla por algo en concreto? ¿Por qué este escenario?
R.- Sevilla es una ciudad que a mí me encanta, voy mucho porque tengo muchos amigos. Es una ciudad que adoro. Casi la podría considerar mi segunda ciudad. Sevilla tiene varias cosas que me parecían ideales para esta historia. Una porque me parece que es el mejor escenario que puede existir para hablar de pasiones. Y luego, por otro lado, tiene algo que me fascina que es la belleza. No solamente de los personajes, que me gustaba que fueran bellos, sino el propio entorno. Sevilla es una ciudad bellísima y desde ese punto de vista me parecía la ciudad ideal para construir esta historia.
Y luego, también es una ciudad que tiene muchos tópicos, aunque es mucho más que eso. Pero me gustaba mucho manejar esos tópicos y hay algún personaje que es ese venido a menos económicamente pero que sigue queriendo mantener una condición social. Me pareció interesante e incluso divertido el poderlo plasmar.
P.- Habla de la belleza y es que en esta novela son todos guapos...
R.- Sí. Eso hay gente que incluso lo ha interpretado mal, ¿no? Yo soy un enamorado de la belleza, me parecía que era interesante el construir a estos personajes con mucho atractivo. A mí me gusta la gente guapa, que no quiere decir que la fea no. Pero la verdad es que me apetecía hacer una novela bella, por todo lo que la envuelve, lo que es en sí Sevilla, lo que es Vera y lo que es Antonio. Cada uno en su línea sí que tiene mucho que ver con la belleza. A mí la belleza me resulta confortable, me gusta la belleza, me hace sentir bien.
"Soy un enamorado de la belleza, me gusta la gente guapa y me resulta confortable"
P.- Sexo también hay bastante.
R.- También hay bastante. Pero tengo que decirte que hay bastante menos de lo que parece. Lo que pasa es que debe ser bastante potente y por eso llama la atención (ríe). El sexo y el deseo...No lo hago nunca de manera gratuita pero creo que da mucha información de los personajes. En la manera en la que tienen sexo o la manera en la que desean, o no, te están dando mucha información de cómo son, cómo manejan la culpa, el momento en el que están...
"El sexo nunca es gratuito en mis novelas, da mucha información de los personajes"
Cuando tú quieres describir la rutina de una mujer o el hastío o el aburrimiento de una mujer, a través del sexo lo puedes escribir muy bien. Si quieres hablar de una ilusión, a través del deseo también lo puedes describir bastante bien. Por lo tanto, no es algo que yo haga de una manera frívola, sino creo que da mucha información de los personajes.
P.- Con Antonio has dicho que tienes mucho que ver...¿También eres un chico de barrio?
R.-Sí, Antonio y yo tenemos un origen muy similar. A la hora de construir esta historia que tiene que ver con dos personas en una posición social muy distinta, yo me conozco bien las dos porque he estado en una y en otra. Antonio tiene mucho que ver conmigo, tiene un origen y un pasado similar. Es el único hombre protagonista que he decidido no matar en una de mis novelas, que es lo que suelo hacer habitualmente.
P.- Entonces escribes esta novela de amor, ganas el Planeta y la bomba estalla. Imposible no hablar de polémica. Dices que era previsible.
R.- Era previsible y desde el primer momento yo sabía que iba a generar muchísimo ruido. Quizás ha sido un poco más incluso del que yo pensaba que iba a haber, pero la verdad es que lo relativizo todo. Yo tengo mucha vida. A mí me han pasado demasiadas cosas como para que algo así me desestabilice. Soy muy feliz con lo que hago. Para mí ganar el Premio Planeta es una oportunidad sensacional y se genera un ruido ensordecedor que ya afortunadamente va pasando.
Creo que sería interesante hacer alguna reflexión sobre eso, ¿no? Hablar de cómo parte de los medios de comunicación se han hecho eco de una corriente muy fea que existía en redes sociales que a su vez está muy separada de lo que es la realidad de la calle. Hay veces donde empezamos a darle demasiada importancia a lo que sucede en redes como si eso fuera la verdad y esto no tiene nada que ver con la verdad. La realidad está en otro sitio y yo creo que tendremos que reflexionar un poco de cómo se puede generar tanto odio sin ningún tipo de explicación.
Pero a mí, sin el ánimo de que pueda parecer sobrado, no es una cosa que sinceramente me afecte. Yo tengo las espaldas verdaderamente muy anchas como para que esto me afecte. Para mí lo importante es cuando veo la respuesta que tiene la novela, la gente se va masivamente a por ella, a la gente le está gustando mucho, ves las firmas llenas. Para mí esto es lo importante. Esta es la realidad y lo que se pretende construir como realidad paralela, lo que sucede en redes sociales, esto es lo que los medios de comunicación deberían reflexionar sobre si eso es la realidad o si nos estamos alejando mucho de eso.
"La realidad es que la gente va masivamente a por la novela, no esa que se pretende construir como paralela que es lo que sucede en redes sociales"
P.- Una de las críticas más repetidas es en la que se compara a quienes ganaron en su día (Mario Vargas Llosa, Eduardo Mendoza, Antonio Gala, Juan José Millás...) con las "nuevas generaciones", denostado a estas últimas en las que se te incluye.
R.- Evidentemente para todo siempre hay que tener perspectiva. No hay ninguna novela en la historia de la literatura, ninguna, es que no existe, que le haya gustado a todo el mundo, ni ningún autor que sea unánime. Es más, casi siempre los autores empiezan a ser buenos muchas veces cuando se han muerto y se les valora muchas veces cuando ya hay una trayectoria muy grande. Vamos a esperar. Esta novela, como mi trayectoria, habrá que dejar que pase el tiempo para ver en realidad lo que es.
"Habrá que dejar que pase el tiempo para ver en realidad lo que es esta novela"
Y yo confío en que hay mucha gente que cambiará de opinión. No pasa nada. Yo he visto crónicas y críticas demoledoras sobre novelas de García Márquez, sobre novelas de Vargas Llosa, sobre novelas de Camilo José Cela. Te hablo de tres Premios Nobel. Y con el tiempo mucha gente se habrá avergonzado de esas críticas. No me estoy comparando con ellos, ¿eh? Que quede muy claro. Pero sí que digo que en determinados momentos la gente le falta perspectiva para ver la dimensión de una obra. Veremos a ver qué es lo que sucede.
P.- Cambien de opinión o no, lo que está claro es que estamos ante literatura comercial o de entretenimiento. Aboga mucho por eso...
R.- Sí, pero lo que pasa es que todo esto nunca se entiende bien porque la gente tiende siempre a simplificar los mensajes. Puede haber novelas comerciales que son muy buenas y novelas comerciales que son muy malas. Y novelas que no son tan comerciales que son muy buenas y novelas que no son tan comerciales que son muy malas. Depende de la novela. Cuando alguien dice literatura comercial lo aceptamos aunque no sea de calidad y es que no es así. Es un desconocimiento profundísimo de cómo es esto. Pero da igual, la gente habla y simplifica. Entonces, la gente tiende a agruparlo todo en una cosa o en otra y en contraposición a la anterior.
Es decir, si eres literatura comercial, no puedes ser literatura profunda. Esto es un absurdo. Y luego hay literatura que tiene pretensiones de profunda y es muy simple. Al final, hay novelas buenas y novelas malas. Se acabó. No hay ninguna otra diferencia. Y luego hay novelas que se venden mucho porque tienen mucho interés, novelas que se venden poco a pesar de tener mucho interés y novelas que se venden muy poco porque son muy malas. Hay gente que dice que tal novela se ha leído muy poco porque la gente no la entiende. No, es que igual se ha leído muy poco porque es muy mala.
