Juan Gómez-Jurado: "Si un escritor te dice que le gusta escribir te está mintiendo a la cara"

Juan Gómez Jurado
photo_camera El escritor ha presentado su última novela en Zaragoza

Con un “a ti qué te importa” destruye Juan Gómez-Jurado (Madrid, 1977) cualquier mínima e inocente posibilidad de saber lo que hay después de "Todo vuelve", su última novela, que como la anterior ("Todo arde") y la anterior ("Rey Blanco") y la anterior ("Loba negra") y la anterior ("Reina Roja") se leen como un tiro. A lo que uno quiere darse cuenta se ha ventilado más de la mitad de las páginas entre el deseo de saber qué pasará y la tristeza de ir llegando al punto y final. Él dice que no tiene fórmulas y aunque las tuviera tampoco las diría, que por algo es el escritor más leído en España. Al menos, lo fue el año pasado. Es escritor pero no le gusta escribir, al igual que tampoco le gustó una tortilla de patatas que le sirvieron en Zaragoza y que catalogó como la peor de España, ni más, ni menos. Otra cosa que no soporta son los spoilers, por eso pide a su séquito de fieles lectores que, por favor, no desvelen nada de lo que pasa entre sus páginas. Y como para desvelarlo porque el universo "Reina Roja" tiene tantas conexiones que harían falta horas. Además, ya lo dice él, "la magia existe en un lugar que transita entre la ilusión y el desconocimiento".

De "Todo vuelve" solo puede decirse que es la continuación de la historia de Aura, Sere y Mari Paz. Y que hoy la ha presentado en Zaragoza. Y nada más.

PREGUNTA.- Un escritor al que no le gusta escribir. Empezamos mal...
RESPUESTA.- A mí de ser escritor me gusta el resultado. Mi amigo Rodrigo Cortés dice que lo mejor de escribir es haber escrito y yo creo que es una conjugación y una enunciación perfecta de los términos, tanto el verbo como el sustantivo. El salir por el otro lado de la madriguera del conejo es lo que todos deseamos, lo que no queremos es el recorrido intermedio. Si algún escritor te dice que disfruta escribiendo te está mintiendo a la cara. Te lo garantizo. Es que tú te estás enfrentando a un folio en blanco, a la nada más absoluta y todo en tu vida es más fácil que eso. Sentarte en el sofá a ver Netflix es más fácil, irte de compras a por garbanzos es más fácil que eso, hasta limpiar los baños. Todo te parece más fácil que eso y la realidad se acaba imponiendo, es que tienes que tener el número de palabras, pero tu cerebro está peleando constantemente contra ti y por eso es tan complicado.

P.- Todo lo que Aura Reyes necesita es estar con vida 10 minutos más. Así comienza "Todo vuelve". ¿Qué es lo más importante que Juan Gómez-Jurado ha hecho en tan solo 10 minutos?
R.- Lo más importante que he hecho yo utilizando 10 minutos o bastante menos ha sido a mi hijo mayor, Marco de 19 años. Se morirá de vergüenza cuando lea esto porque todavía sigue un poco con el pavo encima…

P.- A tus tres protagonistas les pasa de todo y parece que son inmortales. Hay un momento concreto en "Todo vuelve" en que... (Dios me libre del spoiler)... ¿Cuánto hay de factor suerte?
R.- No es que exista dentro de mis protagonistas es que existe en absolutamente todo. El hecho de que nosotros estemos aquí, lo que compone mis zapatillas, mis pantalones, las uñas de mis manos, tu propio pelo, todo eso forma parte de polvos de estrellas de hace millones de años y por una serie de casualidades absolutamente imposibles en términos estadísticos y matemáticos a nivel del universo, pues tú y yo estamos aquí sentados aquí hablando en lugar de que esto fuera un paramo. La suerte es absolutamente esencial. Eso en lo macro y en lo micro, por descontado. Es cierto que tanto en Aura como en Sere como en Mari Paz la suerte juega un factor muy muy importante en su viaje como, por otro lado, también lo jugó la mala suerte con anterioridad. No está mal que les compensemos un poco.

P.- En "Todo vuelve" vemos a una Mari Paz a la que le empiezan a brotar sentimientos profundos y diferentes. ¿Todas tus novelas hablan, al fin y al cabo del amor?
R.- Es muy curioso lo poco que sabía yo esto, lo ignorante que era, como por otro lado soy con muchísimas otras cosas. En el año 2015 en una presentación de mi novela "Cicatriz" en Barcelona con 20 personas se me ocurrió empezar diciendo que era la primera vez que escribía una novela de amor y una lectora me interrumpió y me dijo: "Juan, eso no es cierto todas tus novelas son historias de amor". Me quedé un poco pegado al principio y tras unos segundos de reflexión le dije que tenía toda la razón. Y esos segundos de reflexión se han convertido en años de reflexión. Ocho años después sigo creyendo que lo que me dijo esa lectora me cambió, me cambió profundamente por dentro y creo que el amor es muy importante y escuchar también, claro.

P.- ¿Tienes predilección por alguna de tus protagonistas?
R.- Eso es como si yo te pregunto cuál de esos dedos que tienes tú en la mano izquierda te gustaría que te cortaran. Normalmente la respuesta es la nada, me resulta muy difícil elegir entre mis hijos de papel pero obviamente hay algunos por los que tengo especial predilección, normalmente son los malos, me suelen gustar más. Pero si tengo que elegir uno en esta historia me quedo con Mari Paz.

P.- Siempre dices que en tus novelas juega un papel muy importante la inteligencia del lector. El universo "Reina Roja" es inmenso y enrevesado. ¿Alguna vez has pensado que has sobrevalorado a quienes te leen?
R.- No, eso es imposible. En San Roque, Cádiz, conocí a una señora que tenía entre 70 u 80 años, no le pregunté la edad pero por su aspecto me pareció eso. Era una lectora avezadísima. Había leído más ella de lo que iba a leer yo en cien vidas. No se puede sobreestimar eso. Lo que sí que hago es trabajar mucho las capas de lectura, que mis novelas sean muy accesibles, que pueda leerlo una persona que tenga menos experiencia con la lectura para mí es muy importante. Alguna vez alguna persona pretendiendo hacerme daño me decía que era un escritor de primeros lectores y yo le decía: "¿Tú te creerás que me parece eso mal?".

Al revés, me siento muy orgulloso de que haya gente que me diga que llevaba mucho tiempo sin leer y que ha leído mi novela o incluso por Instagram me cuentan que llevaban años sin leer, leyeron "Reina Roja", por ejemplo, y ahora leen 30 libros anuales. Yo decía, joder, qué bonito es poder acercar los libros a los demás. Que empiecen por los míos y que luego sigan con los que son buenos de verdad. Mi trabajo más importante es la promoción de la lectura.

P.- No sé si sabes que hay algún que otro foro en los que los lectores se quedan con muchas preguntas respecto a los finales… ¿Es esto lo que pretendes?
R.- Indiscutiblemente que alguien se pregunte cosas al final de uno de tus libros es valioso, es importante y provoca cosas. Cuando tú llegas al final de una novela de misterio clásica tienes casi siempre todas las respuestas. Si tú lees "El misterioso caso de Styles", la primera novela de Agatha Christie, llegas al final y ya sabes quién es el asesino, sabes por qué lo ha hecho y la historia termina allí. Ya está, no puedes volver a ese lugar. De hecho si volvieses a ese lugar lo harías con la interesante pero siempre condición de inferioridad de saber de antemano cuál es el resultado, lo que siempre es un problema en una novela de misterio.

Yo hace años me planteé si era posible escribir una novela de misterio cuyo final sea satisfactorio pero que se vea a la vez alterado por el conocimiento que tú te encuentres en otros libros, de manera que cuando vuelvas a leerlo te des cuenta de que tienes otro final distinto e igualmente satisfactorio. Me parecía imposible y estuve investigando y me di cuenta de que no se había hecho en ningún caso. Y bueno, aquí estamos.

P.- Entonces, si uno acaba de terminar "Todo arde" y vuelve a leerse "Reina Roja" de nuevo…
R.- Hará una lectura completamente distinta. No pasa nada por no leerse los libros en orden porque luego lees "Reina Roja" incluso sabiendo más que la protagonista y eso es muy interesante porque la historia sería igualmente angustiosa pero desde otro sitio y eso es vibrante y poderoso. Simplemente encontré esta manera de hacerlo.

P.- ¿Se parecen en algo Antonia Scott y Aura Reyes?
R.- No se parecen en nada. Es curiosísimo porque puedes pensar que son dos personas que tienen en común, creo, que son mujeres y que saben utilizar la cabeza. Pero donde Antonia es inteligente, la otra es astuta. Donde Antonia es la velocidad por la velocidad, la otra necesita muchísimo tiempo, darle muchas vueltas a las cosas. Antonia no es capaz de interpretar las acciones de las demás de una forma medianamente coherente mientras que Aura es todo anticipación en ese sentido. Antonia viene de un estrato social muy elevado mientras que Aura viene de un estrato social muy humilde. Antonia no sabe qué hacer con su hijo pero para Aura son el centro de su universo. Solo se parecen en una cosa: son mujeres que usan la cabeza. Pero si tú dices mujeres que usan la cabeza estamos hablando de cuatro mil millones de personas en este planeta. También se parecen en que son personajes míos y que como pasa siempre, al final me han acabado superando.

El escritor es lo menos importante, lo más importante es la historia pero de esto me di cuenta escribiendo el principio de "Todo vuelve" porque esto de que Aura Reyes necesita diez minutos y estará muerta en tres es muy poderoso, pero a la vez era un problema porque había que resolverlo. Por suerte yo tenía un mes, mientras que Aura tuvo que hacerlo en bastante menos tiempo.

P.- Acabas el libro con una promesa. ¿Ya has perfilado el siguiente paso dentro del universo "Reina Roja"?
R.- A ti qué te importa. No te voy a contestar.

P.- ¿Nada?
R.- Nada. Te gustaría saberlo, ¿verdad? Pues no te lo digo.

P.- ¿Ni siquiera cuántos libros quedan?
R.- Eso segurísimo que no, vamos. Mira hay una cosa…No es cuestión de hacerme el interesante, ¿sabes? Es cuestión de que la magia existe en un lugar que transita entre la ilusión y el desconocimiento. Hoy en día el exceso de infantilización al que nos han sometido muchas veces los trailers de las películas que te tienen que contar toda la película para ver si te atreves a gastarte 11 euros en una entrada, imagínate si vas con toda la familia y si le pones palomitas que ya estás en los 60. Entiendo que se produzca esa necesidad de convencer desde la seguridad, eso me parece que lo he vivido antes, concretamente con mis dos hijos que se sentaban delante de "El rey león" porque sabían lo que iba a pasar. Ellos creían que ver una historia una y otra vez sabiendo lo que iba a pasar era tranquilizador y reconfortante como todos los niños por otro lado.

Pero ahora creo que ya somos mayores como para no necesitar que nos lo cuenten todo. Creo que cuanto menos sepamos las cosas antes de acudir a leer un libro o ver una película salimos mejor porque nos obliga a trabajar el cerebro. Necesitamos encontrarnos con las cosas.

P.- De tus libros dicen que es literalmente imposible leerse solo unas pocas páginas porque atrapan. ¿Sientes también ese ritmo vertiginoso al escribir?
R.- Ojalá, te lo juro. Cuando yo estoy escribiendo la sensación que tengo es de que no, de que no llego, de que no es lo suficientemente bueno y normalmente me doy cuenta de si lo es o no cuando pasa por otras manos, otras cabezas y otros ojos. Vives en un estado de ansiedad permanente, de hecho la primera vez que mando un email a alguno de mis amigos con, normalmente, media novela, para saber cómo lo ve, esa noche lo paso fatal.

P.- ¿ Es "Todo vuelve" la mejor de todas?
R.- Sí, pero porque me lo han dicho los demás. Tú puedes intentar procesar lo que haces mientras lo estás haciendo. Puedes decir llegar a determinados niveles de profundidad, de interconexiones, pero en última instancia todas esas cosas son racionalizaciones. Racionalizaciones de un señor en su casa, delante de un ordenador con una silla y un teclado y eso no es nada. Solo cuando llega al otro extremo y alguien lo lee y lo disfruta, se convierte en algo, mientras tanto no.

P.- La serie de "Reina Roja" se estrenará 29 de febrero de 2024. ¿Será una de esas pocas veces en las que la serie es mejor que el libro?
R.- Estoy absolutamente convencido. Cuando digo esto en las presentaciones enseguida oigo murmullos de lectores que me dicen que cómo es posible que no puede ser. Entonces hago esto tan cretino y tan estupidísimo que es decir que la serie la he hecho yo también. Es obviamente mentira. Lo hago solo para tranquilizarles, para que se relajen por un instante y poder explicarles que el talento inmenso de la gente que ha contribuido a esta historia con profundo respeto y contando conmigo en cada fase es magnífico y que el talento del equipo siempre supera al del individuo. Vicky Luengo, que es la mejor actriz de España, Hovick Keuchkerian, Koldo Serra…son muy, muy buenos y han hecho una cosa magnífica que estoy deseando que la gente vea.

P.- Ahora, vamos a lo importante. ¿Está en Zaragoza la peor tortilla de patatas de España?
R.- Para mí la peor tortilla de patatas de media está en Madrid porque además el camarero madrileño medio es un cabrón que considera oportuno meter la tortilla en el microondas antes de servírtela, con lo cual te sirve un precioso ladrillo caliente. Esto que sucede en Madrid en más lugares que en ninguno, también me sucedió en Zaragoza, no lejos del lugar donde se ambienta parte de esto que les pasa a las protagonistas. Por eso, he de decir que a esa persona, a ese camarero que mete la tortilla en el microondas creo que no hay infierno suficientemente caliente para él. Dicho lo cual, esta es una de las ciudades donde mejor se come en España, por eso la anécdota es esa tortilla horrible que se sirvieron. Honestamente había olvidado que lo puse en la novela.