José Antonio Aguilar: "La Semana de Cine e Imagen de Fuentes de Ebro quiere afianzarse como un festival de aragoneses"
PREGUNTA.- La SCIFE cumple su VIII edición; estamos hablando, por tanto, de un festival joven pero con cierta experiencia.
RESPUESTA.- Nosotros nos pusimos una meta, sabíamos que nos iba a costar diez años sacar esto adelante. Seguramente, a partir de entonces será pan comido, como lo es el Festival de Huesca, que lleva treinta años funcionando.
P.- ¿Cuál es el lugar que ocupa este certamen dentro del panorama nacional, qué aporta?
R. - Creemos que hemos aportado un pequeño grano de arena al panorama de la imagen en Aragón. En Fuentes, durante la Semana del 98, nació la Asociación de Cineastas Aragoneses, que ha servido de plataforma a mucha gente que ha querido dedicarse al cine. Siempre nos gustaría aportar algo más, pero eso lo da el bagaje del año a año, y el día a día.
Nosotros nos queremos afianzar como el festival aragonés. El Festival de Huesca está institucionalizado como el festival de cine Aragón; el Festival de Jóvenes Realizadores de España es Zaragoza, y nosotros nos vamos a quedar con la parcela del festival de cine de aragoneses. Que si el día de mañana se da el salto al nacional y premiamos un corto nacional, se dará; pero premiar a los artistas aragoneses es lo prioritario.
P.- ¿Conserva la Semana de Cine la misma filosofía con la que surgió en 1996?
R.- Toda, porque sigue siendo conjugar el mínimo presupuesto con ideas bastante buenas que se puedan llevar a cabo. Cada año ponemos el listón más alto, pero también lo tenemos más fácil. Esto se debe a que cada vez conocemos más, nos mezclamos más con gente de otros festivales. El Festival de Huesca ha sido un referente importantísimo, porque creemos que es el “Festival de Aragón”. A raíz de Fuentes nace la red de festivales de cine de Aragón, con La Almunia (Zaragoza) y Alcorisa (Teruel). De alguna manera hemos intentado contribuir y que hubiera “buen rollo” entre la gente que se mueve y hace cine.
P.- En el último año se ha hablado mucho de la crisis del cine español, pero ¿cuál es el estado del cine aragonés?
R.- Crisis tiene que haber en el cine aragonés igual que en el español, pero no me gusta hablar de crisis sino de falta de ideas. Estoy tan convencido de que para hacer una buena película hace falta un buen guión, que, en parte, da igual el presupuesto si el guión no es bueno. Afortunadamente, sabemos que se están haciendo cosas a nivel nacional que pueden ser un éxito, gente que subsiste, y también gente que tiene mucho dinero, no sabe que hacer y se monta una película.
CINE CON MENSAJE: NO A LA VIOLENCIA
P.- ¿Qué es lo que va a caracterizar a la edición de este año?
R.- Hemos estado un año entero preparando un festival en el que la temática principal va a ser la “no violencia” y el cine social. Uno de los condicionantes es seguir diciendo “No a la Guerra”, que nos ha venido como anillo al dedo para poder mostrar parte de nuestra historia y la guerra de nuestros antepasados, con una exposición fotográfica de Fuentes de Ebro en tiempos de la Guerra Givil. El tema, del que haremos un documental, surgió al descubrir la obra de un fotógrafo de la prestigiosa “Le Nouvelle Ilustración”. Éste vino a España a fotografiar la Guerra Civil del lado de Franco, y sus fotografías se encuentran en el Archivo Histórico de la Guerra Civil en Salamanca. En total hay alrededor de una centena de fotos, y tenemos la suerte de que en más de 40 aparecen imágenes del pueblo de Fuentes después de los bombardeos.
P.- La elección del cartel se falla dentro de dos semanas, y la imagen es algo que la organización cuida mucho. ¿Guarda relación el hecho de que el icono del folleto de las bases del certamen sea un chaleco antibalas con el lema de esta edición?
R.- El año pasado ganó el cartel de Ismael Cardeñosa, y nos gusto tanto como trabajaba que le encargamos el catálogo a él. Se ha involucrado mucho en la organización de la Semana y fue uno de los que más activamente estuvo en los días previos al comienzo de la guerra de Iraq. Lo diseñó a su libre albedrío, refleja un poco la posición de lo que queríamos hacer y lo que nos dejaban, en relación a los pocos apoyos que recibíamos. Lo que viene a decir el diseño de Ismael es que ya es hora de quitarse el chaleco antibalas, dejar la ropa vieja a un lado y empezar a trabajar como realmente sabemos.
P.- Documentales y cortos. ¿El festival espera dar algún día el salto al largometraje? ¿Y al ámbito nacional?
R. - Ya ha habido un intento este año, pero todavía no hay infraestructura suficiente.
P.- ¿Cómo podría difundirse el hábito de ver cortos entre el público en general? Dado que en muchos casos suelen ser cintas experimentales y poco comerciales, ¿será posible?
R.- El corto no tiene por qué ser una cosa comercial, yo sí que creo que a la gente hay que dárselo de forma dosificada, pero de alguna manera ofertarlo de la misma manera que se hace con cualquier performance, o una corrida de toros. En Fuentes tenemos los condicionantes adecuados: un pueblo y gente accesible. Podemos llevar a la gente a ver el estreno de una película, pero tenemos la capacidad para proyectarles dos cortos antes. El corto no tiene un público mayoritario, pero, sin embargo, si hay oferta puede que haya público que venga a las salas. En nuestro caso, que se proyecten en poco más de una semana 70 cortos en un pueblo de 4.000 habitantes, es algo que no hay que olvidar. Y haciendo las cuentas del año anterior, suman unas 10.000 las personas que de alguna manera se involucran en todas las tareas del festival, contando también con las exposiciones y los talleres.
P.- En las fechas que nos encontramos ustedes estarán ya casi concretando el programa definitivo de esta edición. ¿Qué es lo que nos depara?
R.- En la sección “Exhibición”, que este año se va a llamar “Cine en las aulas”, se van a proyectar distintos cortos para trabajar con la gente joven del instituto: “Flores para Mayka” de Andreu Castro, actor protagonista de Slam, que está protagonizado por Eva Amaral; “El balancín de Iván”, del argentino Darío Steve Mayers, que trata sobre la donación de niños de presos argentinos a militares; el corto brasileño “Basado en historia reales”, que resultó ganador en el Festival de Huesca; otra cinta dirigida por Daniel Chamorro, y otro corto más de Carlos Grau, hijo del director Jordi Grau, que habla de la tercera edad. Con todos ellos se va a trabajar en grupos en el colegio sobre los temas sociales que tratan. Será un bis a bis entre los directores y los alumnos.
INVITADOS DE LUJO
P.- ¿Cuál va a ser el plato fuerte de este año?
R.- El día 18, que será la inauguración oficial del festival, vamos a contar con “Noviembre”, de Achero Mañas, que estará además en el Festival de San Sebastián. El director y la productora, Tesela, quieren que se presente en Fuentes, y aunque ya no sea la primera vez que se proyecta en España, quieren estar en la presentación de nuestro festival. El premio al mejor guión lleva el nombre del padre de Achero, Alfredo Mañas, un gran guionista aragonés que falleció hace dos años.
P.- El de mejor guión lleva el nombre de Alfredo Mañas, el de mejor actor es “Paco Rabal”, y el de mejor actriz ¿sigue vacante?
R.- Sí, todavía está en el aire, ya hay alguna conversación al respecto, pero creemos que hay que esperar un poco.
LA IMAGEN COMO UNA AMPLIA OFERTA CULTURAL
P.- ¿Nos puede adelantar algo acerca de quién será el homenajeado de la VIII edición?
R.- Los homenajes de este año giran en torno a la figura de Isidro Ferrer, diseñador afincado en Huesca, que ha sido Premio Nacional de Diseño. Va a haber una muestra de su obra, una exposición bastante impresionante.
P.- La SCIFE se plantea como una oferta cultural muy amplia y que involucra a mucha gente
R.- Su éxito radica en ser la Semana del Cine y la Imagen, lo que da grandes posibilidades para inventar y crear. A pesar de todo, se nos quedan siempre muchas cosas en el tintero, ojalá tuviésemos un gran presupuesto y una infraestructura tremenda de gente trabajando todo el año, pero esto es a ratos y cuando podemos vernos.
P.- ¿De cuánto presupuesto dispone el festival?
R.- El pasado año contamos con 24.000 euros aproximadamente, de los cuales la mitad lo destinamos a premios.
P.- ¿En que más aspectos va a influir el hecho de que la SCIFE dedique la presente edición a la no violencia?
R.- Este año se ha creado un premio nuevo que se va a llamar “Valores humanos”, bajo el nombre de José Couso y Julio Anguita Parrado, y se entregará simbólicamente a la Plataforma Cultura Contra la Guerra. Todavía no sabemos quién vendrá a recibir el premio, se ha invitado a Pilar Bardem y a Juan Diego Boto como representantes de la Plataforma. También se entregará de forma simbólica a las familias de los dos periodistas muertos en Iraq.
A partir del año que viene premiaremos en esta categoría a un trabajo de guión que sea comprometido con una causa justa, y a una interpretación, una dirección y una fotografía. Y se va tener en cuenta al cine español, no sólo en el aragonés; cualquier película con un contenido social fuerte que haya que destacar.