"Yo siento que todavía estoy empezando y este reconocimiento lo veía para trayectorias más largas". Desde la sencillez, la humildad y el respeto a la profesión, la zaragozana Irene Vallejo todavía se encuentra digiriendo la que es una de las noticias más importantes de su carrera: el Gobierno de España la ha distinguido con la Medalla de Oro al Mérito en Bellas Artes en 2025. "Esto es una enorme y asombrosa alegría. Tengo la sensación de que ha sucedido algo extraordinario", ha asegurado Vallejo a este diario.
Fue el ministro Ernest Urtasun quien comunicó ayer a la filóloga y escritora aragonesa, a través de una videollamada, que ella se encontraba entre los 35 nombres del mundo de la cultura elegidos por el Ejecutivo para recibir la máxima distinción que puede recibir una personalidad cultural. La zaragozana comparte reconocimiento con figuras como Luis Tosar, Alauda Ruiz de Azúa y Manuel Vicent. "Es una concesión que recibo junto a gente a la que admiro profundamente, por lo que la alegría es aún mayor. Como le dije al ministro, me cuesta hasta encontrar las palabras", expresa Irene Vallejo.
La zaragozana no puede evitar asociar el hecho de recibir la Medalla de Oro al Mérito en Bellas Artes con el éxito de su novela "El infinito en un junco", una obra que, según ella, "nació con todos los ingredientes para el desastre". Y es que este relato comenzó a escribirlo en los pasillos del Hospital Miguel Servet mientras los médicos trataban la enfermedad de su hijo recién nacido. "Preocupada principalmente por la salud de mi hijo, pensé que mi carrera literaria se acabaría ahí", revela la escritora.
LUZ AL FINAL DEL TÚNEL
Pero en ese difícil momento, Irene Vallejo encontró una distracción y la luz de la inspiración para contar la historia de los libros. "Escribir en una situación tan dura para mí era terapéutico. Lo hice con esa libertad que dan las bajas expectativas y sin saber si podría terminarlo. El libro se convirtió en mi recreo y el sitio al que me transportaba", considera la filóloga aragonesa.
Ni mucho menos Irene Vallejo es la única literaria que ha sido distinguida por el Gobierno de España. La zaragozana no ha querido dejar pasar la oportunidad de valorar positivamente el reconocimiento al mundo de las letras en un momento en el que es "especialmente importante ante la sociedad dividida en la que vivimos". "La cultura y la escritura siempre han sido los lugares donde encuentro la serenidad para pensar. Habiendo en las redes sociales y en la vida política tanta agresividad y bandos enfrentados, la cultura puede ofrecerse como un lugar donde se pueda debatir con más calma y profundidad".
Aunque Irene Vallejo teme que esta visión pueda verse como "Demasiado idealista", siente de verdad que el cine, la música, la literatura y demás expresiones artísticas pueden ser el camino común. "No estamos sobrados de territorios donde se acepte a todo el mundo", reflexiona finalmente.

