Ignacio Estaregui: "Es una película muy pegada al suelo, nada alejada de la realidad que vivimos"

El cineasta zaragozano ha rodado su tercer largometraje. Foto: Pilar Álvarez
"Rider" es la nueva película del cineasta zaragozano que llegará a la gran pantalla el próximo 13 de junio. Este jueves se ha presentado ante las instituciones

A Ignacio Estaregui (Zaragoza, 1978) lo que más le gusta de "Rider", su tercer largometraje, es ese viaje que empezó ya en ese lejano 2022 y que está a punto de culminar con el estreno de la película en cines en apenas unos días (13 de junio). Un viaje que le ha llevado a recorrer en bicicleta su Zaragoza natal y a ponerse en la piel de esos "riders" que cada día van de un lado a otra con la comida preparada aún humeante para hacer las delicias de los que aguardan en sus casas. De hecho, esta es una de esas historias en las que el personaje llega antes incluso que la propia película.

"Se me ocurrió porque cuando bajaba por las noches hacia casa de dar clase en el CPA curiosamente me encontraba siempre con la misma "rider". Es entonces cuando empecé a pensar en todas las historias que puede tener detrás, qué le lleva a tener ese trabajo, qué problemas puede tener para protagonizar una historia así. Fue entonces cuando empieza la labor de documentación como guionista y cuando hilamos la trama y los diferentes personajes y la historia de la película", contaba Ignacio Estaregui esta misma tarde de jueves, cuando se ha hecho un pase institucional para la película.

"Rider" es un thriller social que sigue la historia de Fío, una "rider" que se enfrenta a una noche crucial con un pedido urgente y temas personales por resolver a través de diferentes conversaciones telefónicas. Una "road movie" contada en tiempo real y rodada en Zaragoza que fue todo un reto. "Lo curioso fue que era un rodaje itinerante, es decir, estábamos todo el rato en continuo movimiento por la noche con lo que eso implica, cortes de calles permanentes. Allí lo que agradecimos mucho es cómo se volcaron tanto la Film Office como el Ayuntamiento de Zaragoza para facilitar la logística del rodaje. No estábamos en un set con la tranquilidad que supone. La actriz, además de interpretar, tenía que estar haciendo ejercicio con lo cual fue curioso y duro", explica el cineasta.

Las actrices son Mariela Martínez y Victoria Santos que asumen por primera vez un papel protagonista en lo que es casi casi su primer trabajo en el cine. "Fue un casting complicado porque buscábamos un perfil que tiene menos oportunidades en el cine español como es una actriz latina con lo cual nos costó. Es verdad que estábamos buscando ese punto de naturalidad y de frescura que encontramos en ellas".

La xenofobia y la dificultad de acceso a la vivienda son algunos de los temas que subyacen en una historia en la que también hay cabida para algo de luz. "Queríamos poner al personaje de la película una serie de conflictos probablemente derivados de su situación social y económica entonces encajaba perfectamente en un perfil de población mucho más abundante del que creemos donde se pasan penurias y apuros. Es una película muy pegada al suelo, nada alejada de la realidad que se vive en nuestras calles. También, eso sí, tiene ese punto de luz que creo que lo que hace es que el público se emocione viéndola. Habla de la amistad, de esa que cuando te vas a 8.000 kilómetros de casa se convierte en tu familia", expresa el cineasta.

A la espera de que el público se emocione con la película, esta ya ha dado alguna que otra alegría a su director. Y es que fue seleccionada en Cannes Remake, una sección dentro del festival en la que se seleccionaba a películas que pudieran ser adaptadas y contadas en otras capitales europeas.