El Goya grabador, el pintor de la corte y otras de sus etapas artísticas conviven ya en La Aljafería

La exposición se podrá ver, como mínimo, durante dos años
La exposición "Goya. Del museo al palacio" se abrirá este jueves 5 de diciembre al público donde estará unos dos años

Decía el director general de Cultura del Gobierno de Aragón, Pedro Olloqui, en la inauguración institucional de la exposición que ya ocupa el Palacio de La Aljafería que "hay más de un Goya". Y precisamente todas esas facetas, desde la de grabador hasta la de pintor de la corte, religioso o retratista conviven en una muestra en la que las techumbres del área monumental del palacio con sus taujeles y su majestuosidad aportan a esta exposición la categoría de única. Este evento cultural sin precedentes abrirá sus puertas ya este jueves 5 de diciembre con piezas procedentes del Museo de Zaragoza. En el palacio espera recibir a miles de visitantes durante, al menos, dos años.

Bajo los techos del palacio cristiano uno puede ver a ese joven Goya que bebió y exprimió lo que le enseñó su maestro Luzán pero también a ese artista revolucionario que rompió los esquemas y llevó ese legado artístico a todo el mundo. Aragón tiene la suerte de haber sido la cuna del pintor y ahora dos de sus tesoros dialogan en una visita por algunas de sus piezas más icónicas.

La exposición recorre un total de siete salas del área monumental y empieza en la sala de Pedro IV con un joven Goya: el grabador. Allí se pueden ver dos lienzos de pequeño tamaño, un audiovisual y material tan interesante como una carta que Goya le escribió a su buen amigo Martin Zapater en la que le instaba a buscarle un alojamiento en la ciudad en el que no faltara una estampa de la Virgen del Pilar. "En esta primera sala ya vemos cómo se empieza a forjar el carácter de Goya y sus primeros pasos como pintor clásico", reconocía el director general de Cultura, Pedro Olloqui.

Una de las piezas más destacadas de esa sala son los primeros ejemplares encuadernados de los Grabados muy difíciles de ver expuestos y que se muestran en la exposición. Otra de las "piezas" de la muestra a destacar es, por ejemplo, una edición facsimil digitalizada del "Cuaderno italiano". "Es una rareza ver esto expuesto aquí y al ser material tan frágil lo que haremos es que cada tres o cuatro meses iremos pasando la página para que se exponga en condiciones óptimas".

"La Virgen con el niño rodeada de Santos" de Corrado Giaquinto da la bienvenida al visitante en la segunda sala. Esta es la dedicada a los antecedentes de Goya, a todos aquellos artistas que marcaron la impronta del de Fuendetodos. Obras de Giaquinto, José Luzán o los hermanos Bayeu ocupan las paredes del Palacio de La Aljafería.

Las siguientes salas son un recorrido por obras icónicas como "Virgen del Pilar entre ángeles", una de las primeras pinturas del de Fuendetodos en Zaragoza. En esa etapa, la mayoría de sus obras eran de temática religiosa. Después de su querida Zaragoza llegaría Italia donde pudo admirar a los grandes maestros. Fue allí cuando se forjó su personalidad como artista y donde dejó, entre otras muchas cosas, ese Cuaderno italiano que se puede ver digitalizado en la exposición.

El Salón del Trono es uno de los espacios más impresionantes y también atractivos de la exposición. Tal es la majestuosidad de la sala que solo podía acoger esos retratos que Goya hizo como pintor de la corte. A María Luisa de Parma se une Fernando VII y, también previsiblemente, obra que llegará invitada de otros museos nacionales. El Goya pintor de retratos y el Goya pintor religioso ocupan las últimas dos salas de la exposición en un recorrido que acaba con un documental para entender la importancia del pintor aragonés más ilustre en un espacio único.