De Gotham al Coliseo romano: el viaje musical por el mundo de Hans Zimmer
A diferencia de los conciertos en que los asistentes saltan y hay mil pantallas grabando al escenario, este recital, en un pabellón Príncipe Felipe lleno, era diferente. Aquí, la gente estaba sentada y había pocos teléfonos móviles encendidos. El público esperaba expectante por saber cuál sería la siguiente banda sonora, por ver si podían adivinar la película antes de que la persona de al lado les susurrara de cuál se trataba, ansiosos por disfrutar de una banda sonora insuperable y que la siguiente fuera aún mejor.
El espectáculo ‘The world of Hans Zimmer. A new dimension’ ha sido la muestra del talento del compositor alemán, que a sus espaldas lleva algunas de las bandas sonoras más queridas y reconocibles del cine. Una tarea nada fácil de llevar a cabo, pero que los 73 músicos entregados encima del escenario han cumplido (y con creces) este jueves en Zaragoza.
De dirigir la orquesta no se encargó el propio Zimmer, como algunos esperarían, sino su amigo y también músico Matt Dunkley. Hans aparecía en la gran pantalla colocada detrás de los músicos y fue el conductor, junto a Dunkley, de este viaje musical y sensorial que empezó fuerte con ‘El hombre de hierro (Superman)'. Le siguieron sus primeras composiciones 'Paseando a Miss Daisy', la cañera 'La roca' y la emotiva 'Pearl Harbour'.
“Os llevaremos por las calles oscuras y distópicas de Gotham City”, así se presentó una de las sagas más queridas como es 'Batman. El caballero oscuro', seguida de otra saga con '007. No hay tiempo para morir'. El público ya estaba entusiasmado, aplaudía y quería más.
Y dicho y hecho. El nombre de Máximo Décimo Meridio ha despertado la emoción del pabellón entero que, con los acordes imponentes de la primera suite de ‘Gladiator’, se ha transformado en el gran Coliseo romano. Una banda sonora inconfundible de la cual la película debe gran parte de su epicidad, y que han trasladado a la perfección la voz de dos magníficas sopranos sobre las tablas. La última parte ha cerrado con ‘Interestellar’: silencio emocional de un público que vibraba con cada nota que se añadía.
Los platos fuertes (¿aunque cuáles no lo son?) no se han hecho de rogar en la segunda parte, empezando por 'Wonder Woman', 'Kung Fu Panda' y 'Sherlock Holmes', en el que la violinista principal y los guitarristas han bailado y el público los ha acompañado dando palmas siguiendo las órdenes del director.
El viaje ha seguido por el desierto de Arrakis con 'Dune II', 'El príncipe de Egipto', y el clímax del espectáculo ha llegado con 'El rey león', cuyas dos voces principales han bajado a la pista, para sorpresa de los que se sentaban en las primeras filas. El pabellón era una fiesta y los espectadores ya estaban de pie. Más ovaciones.
Todo un espectáculo musical acompañado de luces de colores, imágenes de las películas, llamaradas de fuego e incluso niebla. Una experiencia para todos los sentidos.
Después de casi 3 horas de recital, el público aún tenía ganas de más, y la acción terminó por todo lo alto con ‘Origen’ y la famosa banda sonora que pone ritmo a las aventuras del Capitán Jack Sparrow en ‘Piratas del Caribe’. Última ovación. El público en pie, agradecido de poder haber viajado por una noche al mundo mágico de Hans Zimmer, un billete de ida al mundo del cine.