Comenzó rodando con Lola Baos en "Furtivos", película que le consagró como director, y acabo dirigiendo a Luis Tosar e Iciar Bollaín allá por el 2000. Fue uno de los mejores productores de la historia del cine español, también hizo sus pinitos como actor, dirigió y otras tantas cosas más, pero, como buen aragonés, José Luis Borau era de esos a los que no le gustaba aparecer en los créditos y que agachaba la cabeza cuando alguien hacía mención a su valía. No por falta de talento sino por falta de espacio en una tierra con grandes nombres como el de Luis Buñuel o Carlos Saura, Borau quedó algo escondido para el gran público. Y Germán Roda se encargó de rescatarlo.
"Borau y el cine" es el último trabajo de Germán Roda que este viernes tuvo su estreno comercial en salas de toda España. Un documental que nació de la sorpresa de que nadie nunca le hubiera dedicado uno a esa mirada de Borau y a la genialidad de nunca repetir género y siempre hacerlo bien.
P.- Esta historia nace de la inexistencia de otra...
R.- Exacto. Mi primera motivación fue precisamente que, documentándome para hacer un nuevo documental, mi sorpresa es que no existiera una película de Borau. Me pareció increíble pero es un poco un lugar común que pasa sobre todo en Aragón y en otras comunidades también pero, claro, yo he vivido que en Aragón hay grandísimos artistas y grandísimas personalidades dedicadas a la cultura a las que no se les ha hecho un documental y que no son conocidas para el gran público general.
Mi segunda motivación fue que yo nací en el año en que se estrenó "Furtivos" con lo cual hace 50 años este año. Borau fue muy conocido en el cine de los 70 y luego fue profesor de una grandísima dinastía de grandísimos directores. Entonces mi generación yo creo que estamos en deuda porque hemos bebido y aprendido mucho de las películas de Borau y de todo su legado, pero de alguna manera no lo habíamos expresado y entonces me sentía de alguna manera en deuda. Es una manera de darle las gracias a ese maestro.
P.- Dice que a Borau no se le ha dado el reconocimiento que merece pero no por falta de talento...
R.- Sí, sí. Aragón para ser una comunidad pequeña ha tenido muchísimos artistas grandísimos. Casi todos los grandes maestros de la historia son de Aragón. Es una pregunta que me hacen muchísimas veces cuando viajo a otras comunidades y me sueltan: "¿Oye, pero qué tiene Aragón que siendo no tan grande tiene esas figuras?" Y esa es la parte con las que nos quedamos que somos fenomenales pero esto directamente, quieras o no, puede hacer sombra porque al dedicarle todo a esas grandes figuras hay otras que quedan en un segundo plano.
En Aragón hay grandísimos artistas y grandísimas personalidades dedicadas a la cultura a las que no se les ha hecho un documental
Se me ocurre José María Forqué, Borau, Florián Rey, Adolfo Aznar... Son figuras que han sido grandísimas y el legado que han tenido también ha sido grandioso. Esta es la razón que yo veo, no es por falta de talento sino que tampoco puede haber atención a todo. No puede haber un museo Goya, un museo Borau... Hay mucha gente y al final no se reconocen a todos.
P.- Da la sensación de que Borau estuvo desde los inicios del cine de los 70 y más allá.
R.- Fue una figura primordial. La historia del cine de los 70 del siglo XX no se puede explicar sin José Luis Borau. Uno de los mejores productores de la historia fue José Luis Borau y eso casi nadie lo sabe. O sea, cuántos productores españoles han estado a punto de ganar un Goya, ya no te digo aragoneses, sino españoles. No hay ni cinco. Y Borau fue uno de ellos. Luego como director, la película "Furtivos" fue una de las más vistas del año. Luego también fue uno de los grandes impulsores del Nuevo Cine Español y trabajó con Saura, con Mario Camus...
Borau fue un gran maestro en todos los sentidos
P.- ¿Te ha sorprendido algo del cineasta en todo este viaje que ha sido el documental?
R.- Quizás una de las cosas que más me ha sorprendido es que siento tan grande y tan importante en la historia del cine español no ha tenido ese reconocimiento y esa importancia. Lideró el Nuevo Cine Español y, sin embargo, tenía una cosa ahí aragonesa de no querer estar delante, de no aparecer en los créditos... Me ha sorprendido mucho que estuvo en todas las grandes decisiones de la Academia de Cine, con la RAE también, cuando le propusieron formar parte y él dijo que no, que debía hacerlo Fernando Fernán Gómez que era mayor que él...Me ha sorprendido mucho lo importante que fue y lo poco reconocido"
P.- En el documental aparecen extractos de películas de Buñuel e Icíar Bollaín o Fernando Méndez-Leite a cámara...¿Cómo fue el proceso de creación?
R.- Borau fue un gran maestro en todos los sentidos...Fue montador, actor, guionista, productor, director...Quería hablar de Borau por lo que hizo y por lo que significó, pero no solo de él sino también del cine y por eso puse extractos de películas que lo cambiaron. Cogí testimonios y a aquellos colaboradores cercanos de Borau con especial atención a Icíar Bollaín que fue la que cogió el testigo de José Luis y a algunos de los actores de los que todavía quedan vivos desde esos inicios que trabajaron con el cineasta.
P.- ¿Cómo definiría esa forma de mirar del cineasta?
R.- Podría definirlo como "Borau contra el mundo" que es también otro título que hubiese podido ponerle al documental. No repitió nunca género. Hacía una película y de repente otra que no tenía nada que ver, tan pronto un thriller como una de comedia o cine rural. Sobre todo, no seguía modas. Era como un francotirador, como digo en el documental. Se le ocurría una historia, la escribía y luego la contaba como él quería contarla. No quería interferentes de productores que le dijeran cómo las tenía que contar. Por eso le salieron esas historias muy libres que 50 años después mantienen esa mirada particular y siguen vigentes. Eso no se puede decir de cualquiera, se puede decir de Almodóvar pero porque es un cineasta muy reconocible, que ves cinco películas suyas y ya sabes que son de él. Creo que Borau fue un director muy libre, muy valiente y que no se dejó influir.

