La Fundación CAI pone por primera vez obras de su patrimonio a la venta con fines benéficos
Zaragoza.- La Fundación CAI pone a la venta, por primera vez, 162 obras del total de sus 2.400 con una finalidad totalmente benéfica. El dinero que se recaude se destinará íntegramente a la Coordinadora de Centros y Servicios para Personas sin Hogar de Zaragoza. Con esta iniciativa, la Fundación CAI quiere seguir cumpliendo su objetivo de asistir a personas que se encuentran en circunstancias de vulnerabilidad y exclusión social.
La sala CAI Luzán de la Fundación Caja Inmaculada será la encargada de albergar la "Exposición Colección CAI" que pretende vender 113 obras de artistas contemporáneos aragoneses. A partir de noviembre, se pondrán otras 49 obras a la venta que se colgarán en otros espacios de Zaragoza, Huesca y Teruel.
Las obras que se van a poner a la venta no perjudican el total del patrimonio artístico de la Fundación, ya que se trata de “obras menores”, según ha comentado la directora de la Obra Social de la CAI, María González. Se trata de trabajos encargados a los artistas para decorar sedes y oficinas de CAI. “Son obras de gran valor y por supuesto con mucho interés para coleccionistas particulares o para hacer un regalo”, ha explicado María González.
Las obras que componen la exposición fueron pintadas entre los años 1979 y 2005 por artistas contemporáneos aragoneses. Los autores son Sergio Abraín, Santiago Arranz, Natalia Bayo, Pascual Blanco, José Luis Cano, Julia Dorado, Miguel Galanda, Enrique Larroy, Teresa Salcedo y Pilar Urbano. Entre estos artistas se encuentran varios que han recibido el Goya. Las obras se expondrán desde este miércoles hasta el próximo 5 de diciembre.
El precio de cada obra será 453,75 euros y se ofrecerá un descuento del 21% para aquellos que adquieran más de una. A pesar del precio, el director del Servicio Cultural, Antonio Abad, ha afirmado que "es un precio de equilibro para favorecer el fin social pero no tiramos el mundo del arte”".
El criterio de selección de las obras ha sido “un criterio de voluntad artística, diez artistas con una personalidad suficiente para alimentar una exposición y que tengan un interés artístico”, ha añadido Antonio Abad.
La exposición comienza con una muestra de diez cuadros uno de cada autor. En ella se pueden observar cuadros pequeños que son los que están a la venta, incluyendo el marco, y otros de mayor dimensión que no lo están.
Todas aquellas personas que quieran adquirir un cuadro deberán dirigirse a la persona responsable que se encuentre en sala, será entonces cuando el cuadro pasará a tener una pegatina de color verde. El interesado tendrá 48 horas para abonar el importe íntegro de la obra y presentar el justificante. Cuando esto pase, la obra pasará a tener una pegatina de color rojo que quiere decir que la obra está vendida.