Hay quien dice que la sociedad ha dado un giro de 180º. Ya no buscamos figuras valientes que solucionen los problemas, luchamos nosotros mismos ante la adversidad hasta convertirnos en sobrevivientes. Gervasio Sánchez entiende que ellos son los héroes de hoy. Son los verdaderos vencedores por sonreírle frente a frente a la tragedia, a la guerra y a la violencia. El fotógrafo andaluz afincado en Zaragoza opta por transformarse en un reportero de vida en su última exposición.
Las salas Goya y Saura del Paraninfo de la Universidad de Zaragoza acogen hasta el 4 de abril la muestra "Vida" de Gervasio Sánchez. Unas 70 instantáneas (algunas de ellas inéditas) tomadas a lo largo de la amplia trayectoria del fotógrafo retratan con delicadeza la otra cara de la guerra. Sánchez, fiel a su búsqueda continua de la belleza, es capaz junto a su cámara de encontrar vida entre los escombros de los edificios y entre la desolación de los refugiados.
El conocido reportero admite que esta muestra nace por casualidad. El comisario Gerardo Mosquera se puso en contacto con Gervasio Sánchez para exponerle una opinión sobre su fotografía con la que este no podía estar más de acuerdo. "Me dijo que le interesaba mucho mi trabajo. Él consideraba que en mis fotografías, a pesar de ser un reportero de guerra que documenta desastres, había más vida que muerte. Yo pensé: "Por fin alguien lo ha visto", ha expuesto Sánchez este miércoles en la presentación.
Para Mosquera, Sánchez es un artista de la imagen capaz de hacer poesía con su cámara. Es tan poeta como reportero, sin contradicciones. Y es que es habitual que en su profesión sea visto como transmisor de la muerte. Sin embargo, él es capaz de ir más allá y ver la nota positiva: el triunfo de la vida sobre la violencia destructora. Es la visión que quiere que quede su trabajo, y el gran eje temático de esta exposición.
SIN UN PATRÓN DEFINIDO
A diferencia de sus exposiciones y libros anteriores, Sánchez ha realizado el despliegue de las fotografías de forma libre sin responder a un patrón marcado. Las instantáneas no están organizadas según criterios geográficos, cronológicos o temáticos, sino que son ellas mismas las que dialogan entre sí y revelan una mirada más amplia y compleja, donde la dimensión estética y la ética son inseparables.
La exposición se articula en torno a cuatro grandes temas que atraviesan toda la obra de Gervasio Sánchez: "Ruinas humanas y urbanas", como huellas visibles de la violencia, pero también como espacios cargados de memoria; "La infancia en la guerra", una presencia constante que interpela de manera directa al espectador y cuestiona cualquier forma de indiferencia; "Los desplazamientos humanos", consecuencia inevitable de los conflictos, que ponen rostro al desarraigo, la pérdida y la incertidumbre; "La resistencia de la vida", entendida como la capacidad de las personas para rehacerse, sobrevivir y mantener la dignidad incluso en las condiciones más extremas.

