Fe Blasco plasma el dolor de toda una vida en el arte en una exposición inédita en el Torreón Fortea

La artista catalana expone por primera vez en su carrera y ha escogido Zaragoza para hacerlo. La muestra "Por alegrías y disparates" se podrá disfrutar en el Torreón Fortea
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photo_camera La exposición se puede ver hasta finales de julio

Es prácticamente la primera vez que expone, aunque la artista catalana Fe Blasco lleva toda una vida tras los pinceles. Una vida marcada por las "alegrías y los disparates" y, sobre todo, por el dolor. Víctima de abusos, de dolor físico y mental y con varios internamientos y tratamientos psicológicos a sus espaldas, ella plasma esta vida tortuosa en la nueva exposición que hasta finales de julio toma el Torreón Fortea. "Por alegrías y disparates" es el título de una muestra llena de color en la que el visitante la podrá ver a ella, a Enrique Murillo, su eterno amor, a la nostalgia de los momentos felices y a la caída en picado por la enfermedad.

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La exposición está llena de color 

Es el lienzo de "La chica de las palomas" el que da la bienvenida a la muestra. En él, a través de colores rojos, negros y azules, la artista habla de la salud mental y de su estancia en la unidad psiquiátrica del Hospital Clínico de Barcelona. En ella se plasma a una mujer que no es ella, sino a una amiga de la infancia que recordaba durante este internamiento. Y es que prácticamente la totalidad de la obra que recoge el Torreón Fortea habla de eso, de su propia vida y de esas personas a las que recuerda.

"Al fin y al cabo uno se muere y los cuadros no y si no díselo a Van Gogh", expresaba Fe Blasco este jueves de la mano de Enrique Murillo. Fue a través de él cuando uno de los comisarios de la exposición, Antonio Ansón, conoció la obra de la artista. "Fue un enamoramiento absoluto, una convicción de que esa obra tenía que salir a la luz porque estábamos ante una gran artista. En el mundo del arte y en el de la literatura es muy difícil conseguir una voz personal o una voz única y creo firmemente que ella lo ha conseguir", expresaba el comisario este jueves.

La selección de los cuadros de entre los más de 200 que atesora la pintora catalana respondió a ese profundo "enamoramiento" que sintieron los comisarios de la exposición. En ella se puede ver la evolución de los colores, señal de ese estilo tan particular de la artista. "Los colores van fluctuando, desde esos tonos muy intensos en obras como "El restaurante chino" a los últimos cuadros que son tonos más tierra, más matizados. Además, los motivos circenses, el circo, los trapecistas también pertenecen a esa voz propia de Fe y son recurrentes para plasmar ese circo que es la vida", expresaba el comisario.

El cuadro más antiguo de los que aparecen en la exposición es un retrato en el que aparece Enrique junto a un perro, Rinxol, en La Cuadra, una casa de campo muy aislada en la vertiente oriental del Turbón en Huesca donde la pareja vivió durante unos años sin electricidad ni agua corriente. "Qué fría estaba el agua, ¿eh?", recordaba nostálgica hoy Fe. Después se pueden ver otros como "La pedida" o ese "Restaurante chino" que muestra una cita de la pareja en la que la artista ha confesado "estaban muy enfadados".

"Fe Blasco es una mujer con una enorme cultura que nos ha sacado una parte de su dolor y que hagamos una muestra así es muy poco frecuente. Lo único que se puede es agradecer que nos haya cedido esta parte suya", ha culminado la jefa del servicio de Cultura del Ayuntamiento de Zaragoza, Romana Erice.