Épila vuelve a encerrar a su alcalde

Épila celebra en la noche de este Jueves Santo y primeras horas de este Viernes Santo su centenaria fiesta del encierro del alcalde. Un acto de carácter único que se remonta a mediados del siglo XVII, cuando el Justicia de Épila recibió el privilegio de guardar las llaves del Sagrario durante Semana Santa y que ahora lo hace el alcalde.

Zaragoza.- No todo son tambores, bombos, terceroles y nazarenos en la Semana Santa aragonesa. En algunas localidades como Épila cuentan entre sus actos algunos de carácter único y centenario. Así es el caso de Épila y su tradicional encierro del alcalde, el cual, se celebra la noche del Jueves Santo a Viernes Santo.

La tradición se remonta a mediados siglo XVII, cuando el Justicia de Épila recibió, en recompensa a su buen hacer con los bienes eclesiásticos de la villa, el privilegio de guardar las llaves del Sagrario durante la Semana Santa. El alcalde actual, Martín Llanas, ha explicado a ARAGÓN PRESS que tras los oficios de este jueves se le da la llave y la Corporación municipal lo acompaña a su casa y lo encierra hasta el viernes, "recorriendo los monumentos y yendo a los oficios para después devolverla al párroco de la localidad".

Durante este particular encierro voluntario no existen más obligaciones para los alcaldes epilanos, los cuales, dentro de los muros de su casa pueden dedicarse a lo que deseen. "Días para dedicar a la familia con orgullo y satisfacción", ha remarcado Llanas.

El encierro del alcalde de Épila ha pervivido durante más de 400 años y se ha celebrado de manera continuada bajo todos los regímenes políticos existentes en España desde la instauración del privilegio hasta la actualidad.