La Dresden Frankfurt Dance Company bailará en el Principal tres coreografías de "nuevo lenguaje"

La Dresden Frankfurt Dance Company se subirá este sábado sobre las tablas del Teatro Principal de Zaragoza. Ofrecerá un programa compuesto por tres coreografías, en las que se bailará a través de "un nuevo lenguaje". Dos de los pases se han adaptado a música ya compuesta y el otro cuenta con melodía propia.

Zaragoza.- La Dresden Frankfurt Dance Company aterriza este sábado, a las 20.30 horas, en el Teatro Principal de Zaragoza. La compañía trae un programa, compuesto por tres coreografías, que mostrará el baile "desde un nuevo lenguaje".

El primer pase, Metamorphers (25 minutos), está creado sobre la música de Béla Bartók, cuarteto de cuerda número 4 (1928). Una puesta en escena que el propio coreógrafo, Jacopo Godani, ha definido baile como "sexy y cañero".

Después, durante quince minutos, los espectadores disfrutarán de Echoes from a Restless Soul. Una propuesta que se ha construido sobre la melodía de Maurice Ravel, Gaspar de La Nuit. "Se crea una atmosfera intensa, oscura, que toma por base un poema de Aloysius Bertrand", ha explicado Godani. 

El show se cerrará con Moto Perpetuo (24 minutos). Esta será la única de las tres coreografías en la que la música se ha compuesto ex proceso para la obra por 48nord. "Aquí estará involucrada toda la compañía. Es un estilo más funky, donde habrá puntas y más técnica. El público podrá ver una visión muy personal de lo clásico, pero quitándole el peso de la tradición", ha destacado.

La coordinadora de la dirección artística de la compañía, Luisa Sancho, ha tildado de "intelectual, humana y emocional" la relación que comparte con Jacopo y que ha servido para montar esta compañía "prácticamente de 0" y lograr que "ya esté girando". 

Además, Sancho ha aprovechado para explicar que en Zaragoza "sigue contando con un potencial increíble". "Hay que lograr crear una base a largo plazo, no una reactiva que forme a la gente para que después se vaya", ha comentado. Godani ha añadido que hay que desdibujar la idea de que la cultura "tiene que tener un impacto económico" porque sino va a desaparecer.