Ya no es aquel chiquillo que enloquecía a las adolescentes con la boyband Auryn. Aunque si hablamos de hacer enloquecer, Dani Fernández sigue haciéndolo. Lo demostró ayer por la noche en un Espacio Zity abarrotado y lleno de ganas de que el de Ciudad Real les invitase a bailar. Y lo hizo. Pasadas las 22.00 demostró por qué es uno de los artistas más consolidados del panorama musical español. Y entonces sonó "Bailemos", "Todo cambia", "Me has invitado a bailar", "Clima tropical" o "Joderme la vida".
Y el público, unas 25.000 personas, enloqueció, se dejó la garganta, se enamoró (aún más) en el caso de las parejas, se abrazaron los grupos de amigos y la noche se convirtió en un homenaje al indie, aunque, más aún, en una fiesta colectiva. Dani Fernández era uno de los más esperados, pero no el único que hizo que la noche del martes fuera uno de los "sold outs" más absolutos de Espacio Zity.
La velada arrancó con la calidez y magnetismo de Vera Fauna, banda sevillana que ha sabido hacerse un hueco destacado en el indie nacional gracias a un sonido cálido y psicodélico que combina pop andaluz, sintetizadores y letras costumbristas.
Después, llegaba el turno de Lori Meyers, grupo granadino imprescindible en cualquier lista de reproducción dedicada al indie. Con más de 25 años de trayectoria, los andaluces repasaron sus grandes éxitos, como "Emborracharme" o "Mi Realidad". La banda demostró por qué sigue siendo una referencia del género, llenando de energía y nostalgia cada rincón del recinto.
Cerrando la noche, Siloé desplegó su potente propuesta que fusiona pop, folk y electrónica. La banda vallisoletana, en un momento dulce de su carrera, hizo vibrar al público con un repertorio que incluye temas como Todos los besos, acercándolos aún más a la cima del indie español. Su energía y conexión con el público zaragozano fueron la guinda final de una jornada histórica con el deseo de volver a repetir el año que viene una noche mágica de indie.
