Aarón tiene cinco años, vive en Sabiñánigo y como a cualquier niño de su edad le gusta correr, los coches, los dibujos y la música. No habla porque tiene autismo no verbal pero le basta una mirada o una sonrisa para agradecerle todo lo que sus padres y su hermana de 9 años hacen por él. Lo que Aarón quizás no sabe es que es el motivo por el que su madre Evohé se lanzó a escribir un libro sobre el autismo. Lo hizo desde "la calidez" y no desde "el diagnóstico" y bajo el título de "Somos" puso a cuatro personajes a vivir aventuras y desventuras. Cada uno de ellos especiales y cada uno de ellos con cualidades diferentes.
"El 2 de abril (Día Mundial del Autismo) quería ir a contar un cuento a los peques de infantil del colegio de Aarón. Busqué varios cuentos pero no veía reflejado ni a mi hijo ni a lo que me gustaría transmitir, así que mi marido me dijo que por qué no intentaba escribir yo uno. Siempre me ha gustado escribir porque me sirve para plasmar emociones. Entonces lo hice y mi hija mayor se emocionó muchísimo y me dijo que por fin había entendido lo que tiene su hermano. Fue muy emocionante", expresa esta joven de 35 años.
En ese momento, Evohé lo mandó a tres editoriales y finalmente firmó con Apuleyo. El libro estará disponible en unas dos semanas en la web de la editorial, en el FNAC, Casa del Libro y El Corte Inglés así como en negocios locales de Sabiñánigo como Lapicericos o Benjamín&Nadia.
"Lo que me gustaría que le llegase a la gente es que un niño es un niño. Da igual que exista cualquier tipo de diagnóstico. Mi hijo es autista pero sigue siendo un niño y yo no voy a estar en un futuro pero sí que me gustaría que la sociedad se centrarse en las capacidades para dar oportunidades a todos, más que en las discapacidades. Mi hijo quizás no pueda trabajar de ciertas cosas porque no puede, pero quizás en otras tantas sí. Se oye mucho el tema de la inclusión y es una palabra que me repatea porque cuanto más se habla de ello, más se hace lo contrario. Si todos estamos incluidos dentro de un grupo porque somos personas no se debe hablar de inclusión, se debería dar por hecho", expresa Evohé.
"CENTRARSE EN LAS CAPACIDADES DE CADA UNO"
A sus 5 años, Aarón disfruta yendo a los cumpleaños de sus amigos de clase y a Evohé no le puede emocionar más cuando alguien le invita. Y es que lo que sería algo habitual en la vida de cualquier niño en su caso no lo es tanto. "Hemos vivido situaciones bastante dolorosas con esto. Que, por ejemplo, algún niño de la clase de su hermana le invite a ella y decir que los hermanos pequeños pueden ir y que luego Aarón sea el único que no tiene silla ni un vaso de agua. También invitar a niños para celebrar el cumpleaños de Aarón y que nos digan varios que no pueden ir porque se iban fuera y luego encontrárnoslos en la calle...La verdad es que duele y no entiendo por qué se hace de menos a alguien por ser diferente", expresa Evohé.
Evohé recuerda emocionada el momento en que un niño de la clase de Aarón le invitó a un cumpleaños. "Le escribí personalmente a la madre de ese niño para decirle que tampoco hacía falta que lo invitaran si realmente no querían y ella me dijo que sí que querían, que su hijo era amiguito de Aarón y que lo quería mucho. Le enseñé el mensaje a mi marido y los dos nos pusimos a llorar".
"Somos" es el primer paso que uwha dado para cumplir la promesa que le hizo a Aarón: intentar cambiar el mundo. "Recuerdo que le dije que no sabía si iba a ser capaz pero que, al menos, lo iba a intentar. Él no habló pero con la mirada que puso y la caricia me sirvió como un gracias".