La corrupción política llega al Teatro del Mercado con "Anomia"

La corrupción política llega este fin de semana al Teatro del Mercado con "Anomia". Un espectáculo donde Carmen, una concejal de urbanismo, se niega a ser apartada de las listas electorales. Hay demasiado dinero en juego y muchos negocios que rematar todavía. Una obra que cuenta con dos nominaciones a los Premios Max en 2014.

Zaragoza.- La corrupción política llega este fin de semana al Teatro del Mercado con "Anomia". Una obra de plena actualidad que habla sin tapujos de la corrupción y la financiación ilegal de los partidos políticos. Anomia cuenta con dos nominaciones a los Premios Max en 2014.

Una trama que se desarrolla en el año 2007 cuando Carmen, una concejal de urbanismo, se niega contra viento y marea a ser apartada de las listas electorales. Una noche es presionada, chantajeada y acosada para que se retire sin montar ningún escándalo pero hay demasiado dinero en juego y muchos negocios que rematar todavía.

Una obra en la que el público disfrutará la función "como si estuvieran mirando a través de una mirilla", por la impunidad con la que hablan los actores, ha asegurado la actriz María Luisa Borruel.

Un duelo a tiempo real entre el partido y la concejala que trata en términos teatrales "una forma de gestionar lo público que se instaló durante mucho tiempo en este país y que ha derivado en la crisis que padecemos", ha explicado su director Eugenio Maya.

Un espectáculo que surgió a través de las primeras escuchas a políticos relacionadas con la corrupción y que contiene un mensaje para el público "es la hora de que los ciudadanos asuman su responsabilidad como ciudadanos, la política es demasiado importante para dejarla en manos de los políticos", ha explicado Maya.

Una obra que cuenta con un "reparto sólido" que conecta con el público y donde los actores "no se distancian de los personajes "los corruptos son cargos públicos que han sido elegidos por los ciudadanos".

Anomia es la ópera prima del director chileno-español Eugenio Maya y una coproducción del Centro Dramático Nacional y la compañía extremeña Aran Dramática.

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