El Congreso de los Diputados ha dado este martes un paso clave para blindar uno de los grandes tesoros del patrimonio aragonés: la Lonja de Zaragoza. El diputado de CHA y portavoz adjunto del Grupo Plurinacional Sumar, Jorge Pueyo, ha defendido en la Comisión de Cultura del Congreso la proposición no de ley, que persigue que las lonjas de las ciudades de Zaragoza, Barcelona y Palma se incorporen a la declaración de la Lonja de Valencia, que es la única ya inscrita como Patrimonio Mundial por la Unesco.
Firmada por los portavoces de CHA, Comuns, Compromís y Més per Mallorca, se respalda en que estas cuatro lonjas comparten valores históricos y arquitectónicos similares que justifican su inclusión en la lista del Patrimonio Mundial. La iniciativa, que ha incorporado una enmienda del Grupo Socialista, ha sido aprobada por 32 votos a favor (GP Plurinacional Sumar, PSOE, PP, ERC, EH Bildu y Més Compromís) y 3 abstenciones (Vox), sin votos en contra.
“LA MEJOR DEFENSA ES PROMOVER LA CANDIDATURA”
Pueyo ha explicado que, ante “algunas ocurrencias” de la alcaldesa de Zaragoza Natalia Chueca que “pusieron en peligro” la Lonja de Zaragoza, “la mejor respuesta para detener esa amenaza es precisamente promover esta candidatura al Patrimonio Mundial”. Acudir a la Unesco, ha añadido, va a “obligar a las administraciones públicas a proteger y conservar este edificio, que es un bien patrimonial único que debe conservarse de manera rigurosa y con criterios técnicos y culturales frente a cualquier intento de alterarlo sustancialmente”.
Desde el punto de vista arquitectónico, la Lonja representa “uno de los mejores (y pocos) referentes que quedan de la Zaragoza renacentista, que fue conocida como la Florencia peninsular por la calidad y cantidad de sus palacios, torres y edificios”, ha expresado Pueyo.
UN “SUPRASUJETO” CULTURAL
Para el diputado, estas ciudades siguen siendo “un suprasujeto cultural con ecos de confederación, una cooperación fraternal que resonó en pactos federalistas como el de Tortosa de 1869 frente al centralismo; una liga que conserva rasgos culturales comunes en muchos ámbitos: tradición, lenguas, flujos migratorios, historia, política y, por supuesto, arte”.
Las cuatro grandes Lonjas de los territorios históricos de la Corona de Aragón (Barcelona, Valencia, Palma y Zaragoza) constituyen “un conjunto arquitectónico de gran valor histórico, artístico y patrimonial. A pesar de representar diferentes estilos, estas lonjas se concibieron como espacios para el intercambio mercantil y financiero, contribuyendo al auge económico y cultural de las ciudades en las que se emplazan”.
“Por eso, debe conservarse y merece ser reconocido por la Unesco como Patrimonio Mundial, con el fin de preservar su legado histórico, garantizar su protección y difundir su importancia a nivel internacional”, ha concluido Pueyo.
