Los cines desaparecidos de Zaragoza: las salas que marcaron a toda una generación
Hubo un tiempo en el que no se podía negar que Zaragoza era una ciudad de cine, pues llegó a albergar más de una treintena de grandes pantallas repartidas por toda la capital. La mayoría de cines se encontraban en las zonas más céntricas e incluso algunos de ellos solo estaban separados por unos pocos metros. Lo más llamativo es que otras tantas salas se repartían por los barrios de la ciudad.
Los más jóvenes no han vivido esta situación y les parece impensable poder acudir al cine sin tener que bajar al centro o a los grandes centros comerciales. Algunos de ellos, no saben mencionar ni un solo nombre de los cines ya desaparecidos. “Creo que no había ninguno más”, expresa un joven. En cambio, una retahíla de nombres vienen a la mente de las personas más adultas y mayores: “El Mola, el Elíseos, el Goya, el Dorado… uf, había muchísimos, más de treinta, tal vez”.
ANÉCDOTAS ENTRE CUATRO PAREDES
“Recuerdo ir al cine Salamanca y que mi madre entrara en medio de la película porque se me había olvidado llevarme la merienda. Tenía confianza con la taquillera porque se conocían del barrio”, recuerda, entre risas, una zaragozana. Con once años fue al cine Rialto a ver Grease con su mejor amiga y todavía se acuerda de cómo su madre las tuvo que acompañar porque era una película para “mayores de edad”.
Anteriormente, había sesiones matinales entre semana, cuenta una vecina del barrio Delicias que recuerda saltarse las clases de la universidad para poder acudir al cine. Esta no es la única “chiquillada” que hizo, pues se “maquilló mogollón” y se vistió con ropa de su tía para poder ver la película “Emmanuel” que era para mayores de edad. No es la única, su marido cuenta que él se ponía “cartón en los zapatos” para ser más alto y aparentar más altura en películas que requerían un mínimo de edad.
“Recuerdo también que mi madre me contaba que las sesiones eran continuas, entonces cuando acababa la película podían quedarse a verla otra vez o hasta que quisieran”, explica la vecina de Delicias. Y su marido rememora aquellos ciclos nocturnos que emitían películas hasta las “tantas de la madrugada” en el cine Salamanca.
Aunque los fanatismos puedan parecen algo muy actual, lo cierto es que antes también se hacían grandes locuras para ver una película como hacer fila desde la calle Alfonso para conseguir una entrada para ver la primera de la saga Star Wars. “Recuerdo también a las ambulancias que había en las puertas del cine por los desmayos que hubo durante la proyección de El exorcista o la policía a la entrada del Fleta cuando estrenaron Jesucristo Superstar por las amenazas de algunos grupos”, relata el zaragozano.
Y así, entre anécdotas y recuerdos, lo cierto es que Zaragoza llegó a tener un número casi infinito de cines. El cine Torrero, el Venecia, el Rialto, el Roxi, el Salamanca, el Coliseo, el Argensola, los multicines Buñuel, el Renoir, el Aragón, el Rex y unos cuantos más. A continuación vamos a recordar algunos de los que fueron los más conocidos y que ya han desaparecido. Sin embargo, muchos de ellos aún tienen pequeñas huellas de lo que fueron en su día.
LOS CINES MÁS DESTACADOS
CINE ELÍSEOS
Puede que sea uno de los más conocidos y es que poca gente ha olvidado que en el Paseo Sagasta con Gran Vía se situaba el Cine Elíseos. Muchos no recuerdan cómo era verlo en su forma original, como un cine, pero si conocen cuál es la actual, un McDonals´s. El cine cerró sus puertas definitivamente en el año 2014, pero en el 2021 el local volvió a reabrir tras una intensa polémica, pues se transformó en un restaurante de comida rápida.
Lo cierto es que a pesar de todo, el interior del local conserva los impresionantes techos, paredes, espejos y lámparas originales de aquellos tiempos. Incluso, las taquillas donde se podían comprar las entradas siguen intactas nada más pasar la entrada.
CINE MOLA
Tan solo unos pocos metros más allá, se encontraba el Cine Mola en pleno paseo Sagasta. Al contrario que el Elíseos, el paso del tiempo ha borrado cualquier señal y ya no queda ningún rastro de lo que llegó a ser en su día. Actualmente, se encuentra un restaurante de la cadena 100 Montaditos.
Abrió sus puertas en 1967 con casi un millar de butacas y se convirtió en una de las salas más elegantes por su decoración. Tras 38 años de funcionamiento y muchas proyecciones, tuvo que echar la persiana.
CINE COLISEO
¿Alguna vez has entrado en la tienda Mango del Paseo Independencia y has pensado que es un local algo extraño para ser una tienda de ropa? Si es así, estás en lo cierto, pues antiguamente se trataba del Cine Coliseo. Las paredes del largo pasillo por donde ahora cuelgan las prendas de ropa, estaban cubiertas con los pósteres de las películas que se proyectaban y la amplia pared del fondo es donde se ubicaba la gran pantalla.
Tuvo su época dorada al final de los años 50 cuando ocupaba todas sus butacas y tras más de 40 años proyectando las películas de estreno cerró en 1999.
CINE GOYA
La calle San Miguel tuvo su propio cine también, el Cine Goya. Puede que fuera uno de los más longevos y es que su apertura se remonta a los años 30, época en la que la ciudad de Zaragoza dio vida a otras muchas salas de cine como fueron el Teatro Argensola, el Cine Victoria o el Frontón Cinema. Algunos zaragozanos seguro que todavía recuerdas las colas que se formaban para poder entrar en los cines. Finalmente, cerró sus puertas en 2005 y actualmente únicamente queda la fachada porque está protegida.
CINE REX Y CINE DORADO
Al Cine Rex se accedía por la calle Cinco de Marzo por una de las escaleras que ahora son una de las salidas del Cine Palafox. Se inauguró en 1954 con la película “La túnica sagrada” que provocó un gran despliegue e incorporó un novedoso sistema de proyección (Cinesmascope). Este cine se situaba enfrente del Frontón Cinema.
En el Paseo Independencia, junto a los Cines Palafox se encontraba el Cine Dorado. Inaugurado en 1914 se convirtió en una de las salas más vanguardistas y casi 70 años después cerró sus puertas en el año 1980. Actualmente, es un salón de juego.
Finalmente, el Cine Palafox (inaugurado en 1954) llevó a cabo una reforma en los años noventa que ocupó los espacios del Rex y el Dorado uniéndolos en uno: Palafox Las Salas.