El Centro de Historia acoge la danza de gigantes, cabezudos y otras criaturas
Zaragoza.- “El origen de todo esto es comprobar las extrañas relaciones que había entre la imaginería medieval, el bestiario medieval y la caricatura en el XVIII y XIX, y estos personajes, gigantes y cabezudos, que son consecuencia de avatares iconográficos de distintas épocas, ver cómo se han ido adaptando estas figuras desde la Edad Media hasta ahora con los cambios sociales y políticos”. Así explica el cineasta y documentalista Domingo Moreno el origen de su exposición “La danza de los diferentes”, que acoge el Centro de Historia de Zaragoza del 2 de julio al 2 de noviembre.
Esta muestra es el resultado de la labor que Domingo Moreno viene realizando desde 1999, en torno a una de las tradiciones más antiguas y representativas de nuestra cultura. “Cuando me propongo hacer un proyecto, me documento lo máximo posible, y casi sin proponérmelo inicialmente se ha hecho un importante trabajo de investigación”, explica Moreno. Este trabajo ha dado lugar a amplios registros en vídeo y a un trabajo de documentación en distintas hemerotecas, fototecas, archivos cinematográficos y colecciones particulares de toda España.
En España, desde finales del siglo XIV abundan las alusiones a elementos festivos emparentados con los gigantes y cabezudos: dragones, tarascas, animales fantásticos y carros triunfales. Estos elementos estaban presentes en eventos extraordinarios de la ciudad, pero la fiesta que los aglutinaba era la del Corpus. En sus procesiones, los gigantes acompañaban y escoltaban al Santísimo, mientras los cabezudos corrían espantados delante de la comitiva, con la función de divertir y provocar el júbilo e la población.
La tradición festiva más antigua
“El origen de esta muestra es un documental sobre la historia de gigantes y cabezudos de Zaragoza”, comenta Moreno, “que fue el que dio lugar a un encuentro, a veces muy casual, con los orígenes de estas figuras de imaginería festiva”. “En el caso de Aragón es la tradición festiva más antigua que se conserva”, dice el cineasta, “en Zaragoza dio lugar a una zarzuela y a una película de un cineasta aragonés, Florián Rey, que se estrenó en 1926 y hoy está casi olvidada”.
El recorrido de esta exposición nos introduce en la mitología y el pensamiento simbólico asociado a los gigantes y sus formas de representación en la antigüedad, pasando por la iconografía medieval de los bestiarios y sus primeras representaciones bíblicas. Además, “La danza de los diferentes” se adentra en la tradición de los gigantes, cabezudos y otras figuras insólitas en diversas culturas del mundo.
“A mí siempre me habían llamado mucho la atención desde crío”, cuenta Moreno, “vivía en Andalucía de pequeño, pero soy de la Almunia de doña Godina, donde los cabezudos son centenarios, y cuando venía a las fiestas para mí era algo que esperaba de manera especial el resto del año”. “De adolescente, cuando volví a Aragón llegué a sacar los cabezudos, me involucré en la comparsa de la Almunia”, recuerda.
En opinión de Moreno, “lo que ha hecho que esta tradición perviva en muchos sitios, ahora en pasacalles y hasta hace un siglo en procesiones, es en muchos casos haber convertido la salida de los cabezudos en una especie de juego iniciático por el que tenían que pasar los niños”. “Igual que se pasaba por el manto de la Virgen del Pilar o se hacía la primera comunión, era una cosa que había que repetir cada año, con los más pequeños sobre todo, vencer el miedo a estos personajes, un miedo heredado”. Este miedo, dice Moreno, “hay que superarlo incluso burlándose de las figuras, corriendo delante de ellos y cantándoles coplillas a cada cabezudo”.
El encuentro con "el otro"
La exposición se mueve en dos líneas, “el origen de las figuras festivas y esta visión del diferente, en el pasado exótica, del extranjero, del forano, y hemos conseguido que ese grupo de personas que aparecen representadas, ahora que conviven con nosotros expliquen qué hay similar en sus países en cuanto a la representación del otro, del diferente, en los rituales”, cuenta el cineasta.
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El cineasta Domingo Moreno aborda el imaginario festivo desde diferentes puntos de vista |
El cabezudo del “Morico”, por ejemplo, “no creo que sea políticamente incorrecto, tiene un origen. "Para muchos inmigrantes ver a un chino o a un negro en procesión puede ser chocante, pero precisamente esta exposición quiere encontrar el sentido a las alegorías de estas figuras”.
En la muestra hay una pantalla dedicada “a gente que vive con nosotros de otras culturas y razas, muy vinculadas en el caso de Zaragoza a la Casa de las Culturas, que han colaborado magníficamente en este apartado y que explican que en sus culturas también se representa al “otro” en rituales y danzas”. “En Latinoamérica al español –dice Moreno-, al colono, al mayoral y en África con máscaras blancas que representan al occidental”.
Una muestra para divertirse
Esta muestra es también divertida, “no se trata sólo de hacer un trabajo documentado, las figuras están para el disfrute de los pequeños y de los no pequeños”, asegura su artífice. Además, “los visitantes pueden relacionar el mundo de los gigantes con los títeres, ver por los ojos de un cabezudo, sentarse en una sala de cine que se ha hecho como si fuera antigua -que ha hecho el pintor aragonés Ignacio Fortún- y asistir a una proyección en que se cuenta la historia de la comparsa de Zaragoza a través de los ojos de un niño”, comenta Moreno.
Las imágenes de pintores como Velázquez o Goya, componiendo los temas más variados: juegos tradicionales, el carnaval, el universo circense, el mundo de la corte y sus personajes grotescos están presentes en la muestra. Estas representaciones lúdicas encuentran su eco en espectáculos contemporáneos donde todavía aparecen la gigantomaquia y la puesta en escena de estas figuras.Hay obras y piezas de algunos de los museos y archivos más representativos de España. Participan, entre otros, el Museo de las artes y tradiciones populares de la Universidad Autónoma de Madrid, El Museo Antropológico Nacional, los archivos municipales de Madrid, Sevilla y Zaragoza, los ayuntamientos de Barcelona, Toledo, Valencia, Berga, Camuñas y Tarazona, el Círculo Internacional de Amigos de los Gigantes (CIAG), la Asociación de Portadores, Músicos y Amigos de los Gigantes de Aragón (APOMAGA) y la Comparsa de Pamplona, sin olvidar los talleres artesanos y los coleccionistas apasionados. Domingo Moreno asegura, además, que está en proyecto de creación un libro sobre la exposición que recogerá todo el trabajo de investigación realizado.