El centro sobre arte rupestre del Parque Cultural del Río Martín se renovará como nueva sede del proyecto
Alcaine.- Teruel sigue viendo crecer sus atractivos en cuanto a patrimonio histórico, artístico y natural. El Parque Cultural del Río Martín, que recorre nueve municipios de la provincia, contará próximamente con una nueva sede en el Centro de Interpretación de Arte Rupestre de Ariño, que lleva el nombre de Antonio Beltrán, en honor al que fuera uno de los principales promotores del proyecto.
Para la adecuación y modernización de las instalaciones, el Gobierno de Aragón realizará una inversión de 500.000 euros, que se suman a los cerca de dos millones que ya ha destinado a infraestructuras, mantenimiento e intervenciones concretas. Y, para conocer la iniciativa sobre el terreno, hasta allí se han acercado este jueves el presidente de Aragón, Marcelino Iglesias, y el consejero de Presidencia, Javier Velasco, acompañados de representantes de las localidades que lo integran, pertenecientes a las comarcas de Cuencas Mineras, Andorra-Sierra de Arcos y Bajo Martín.
Tras visitar las pinturas rupestres del Barranco del Mortero y la Sima de San Pedro, Iglesias ha recordado el doble objetivo del parque: por un lado, “recordar y proteger toda la cultura de esta época, las primeras manifestaciones artísticas que conocemos en Aragón” y, por otro, “conseguir que el parque actúa como dinamizador de las comarcas”.
En la misma línea se expresaba el director del parque, José Royo, para quien “es la unión de una serie de personas que empezaron a trabajar desde abajo para hacer un proyecto realidad, que se inició hace diez mil años cuando los pobladores de aquí seleccionaron el tramo medio del río Martín para sacralizarlo como lugar de reunión religiosa, civil, ritual…”.
Con el nuevo centro de interpretación, se podrá dar a conocer de manera didáctica el trabajo realizado en los últimos años, en los que se han catalogado y protegido unas mil figuras de arte rupestre repartidas en distintos abrigos entre las rocas. Entre ellas, pueden encontrarse guerreros, animales e, incluso, formas vegetales, algo poco habitual en el arte rupestre levantino. Pero, además, la zona cuenta con yacimientos ibéricos, formaciones geológicas, restos paleontológicos o ejemplos de arquitectura mudéjar.
Todo este rico conjunto patrimonial se beneficia de la creación del parque. En la localidad de Alcaine, por ejemplo, se ha conservado una de las torres medievales y ahora se pretende acometer la rehabilitación del resto. En Obón, se sigue trabajando en la cueva de los huesos, donde hay muestras pertenecientes a rinocerontes, caballos o cérvidos de hace más de 500.000 años, y entre todas las comarcas esperan organizar una exposición con los restos hallados por toda la zona. Además, se ha logrado cumplir el objetivo de dinamización de la zona. “Para que os hagáis una idea”, explica José Royo, “hace doce años aquí no se podía dormir ni comer” y ahora sí se puede gracias a los alojamientos y viviendas de turismo rural.
El Parque Cultural del Río Martín forma parte de la Red de Parques Culturales que surgieron en torno al arte rupestre prehistórico de la Comunidad (Río Vero, Maestrazgo y Albarracín) y permite crear un nuevo ámbito de desarrollo en una zona de tradición minera y en los municipios que lo integran: Albalate del Arzobispo, Alcaine, Ariño, Alacón, Oliete, Obón, Montalbán, Peñarroyas, Torre de Arcas.