Centenas de pliés y relevés al unísono en la plaza del Pilar en el Día Internacional de la Danza
Sin perder de vista a sus profesoras, con la cabeza y la barbilla bien alta, digna pose de las bailarinas de ballet, y los pliés y relevés tan ensayados que casi salían solos, cientos de bailarines llenaban este Día Internacional de la Danza la plaza del Pilar. Algunos, sobre todo los más pequeños, no podían ocultar los nervios pero haciendo gala de su profesionalidad arrancaban los aplausos de todos aquellos que no han querido perderse esta gran convocatoria de los amantes de la danza.
Por primera vez el Día Internacional de la Danza se celebraba en la plaza del Pilar y por eso han sido muchos los que querían inmortalizar el momento. En un gran tapete y unas barras que iban variando según la altura de los bailarines ha comenzado una exhibición por parte de 200 alumnos del Conservatorio Municipal Profesional de Danza, el Centro de Danza del Patronato Municipal y de diferentes escuelas como el Centro de Danza Arantxa Argüelles, la Academia Foss o el Centro Mii Body Dance.
Pero, el Día Internacional de la Danza no podía comenzar sin la lectura del manifiesto escrito este año por el que está considerado como uno de los mejores bailarines y coreógrafos del mundo: Mijaíl Barýshnikov. " Se suele decir que la danza es capaz de expresar lo indecible. La alegría, el sufrimiento y el desasosiego se hacen visibles; expresiones corporeizadas de nuestra fragilidad compartida. En esto, la danza puede despertar la empatía, inspirar generosidad y provocar un deseo de sanar más que de dañar", ha comenzado a parafrasear la joven bailarina Esther Polo.
"Ahora en especial, mientras que cientos de miles padecen la guerra, navegan por turbulencias políticas y se alzan en protesta contra la injusticia- resulta vital la reflexión honesta. Es una onerosa carga para el cuerpo, la danza y el arte. Aún así, el arte sigue siendo la mejor manera de dar forma a lo innombrable", ha continuado. Una vez leído el manifiesto el piano de José María Callejero ha comenzado a sonar y los brazos y piernas se han movido al unísono creando una estampa única en la plaza del Pilar.
Con los moños y los mallots impecables a pesar del sol de justicia que caía en la plaza del Pilar, los alumnos de las enseñanzas elementales del Conservatorio han realizado diferentes ejercicios de danza clásica. Ha sido la profesora Blanca Alvarez, profesora del Conservatorio Municipal Profesional de Danza la que ha guiado a los alumnos durante alguno de los ejercicios.
Además, en el escenario instalado junto a la Fuente de Goya se ha podido disfrutar de los ejercicios realizados de danza contemporánea del alumnado del Conservatorio Municipal Profesional de Danza, la coreografía "Isadora", de los cursos de 5º y 6º de Enseñanza Profesional de la especialidad de danza contemporánea, y variaciones de la "Danza española" y "Danza china" de "El Cascanueces" y "Pequeños cisnes" de "El lago de los cisnes", que ha puesto sobre el escenario el alumnado de 5º y 6º curso de Enseñanza Profesional de la especialidad de danza clásica. La compañía aragonesa de danza LaMov ha puesto el punto final a la jornada con una coreografía de una de sus últimas producciones, "El lago".
La alcaldesa de Zaragoza, Natalia Chueca, también ha participado en el Día Internacional de la Danza. "La danza es un lenguaje artístico que trasciende fronteras y la danza es en Zaragoza un motor cultural de la vida y también de la educación y la convivencia. Aquí tenemos un sólido tejido artístico que se nutre de lo que ya tuvimos también en el pasado", ha asegurado.