Un “Buscón” en forma de monólogo acercará al público el teatro del siglo de oro

“El Buscón” de Quevedo se adueñará esta semana, desde el jueves y hasta el domingo, del Centro Cultural CAI de Zaragoza con la meta de acercar al público el teatro del siglo de oro. Será con un monólogo a cargo del actor José Luis Esteban, bajo la dirección de Ramón Barea y coproducido por Templanza con el Centro Dramático de Aragón.

Zaragoza.- “La historia del Buscón es una sucesión de episodios, a cada cual más calamitoso, donde un ser patético por su marginalidad, por su lamentable ascendencia, por su escasa catadura moral, intenta rebelarse contra su destino de desheredado de la fortuna y de la tierra”. Con estas palabras, el actor José Luis Esteban resume el papel que interpretará desde el jueves y hasta el domingo de esta semana en el Centro Cultural CAI de la capital aragonesa, en una coproducción entre Templaza y el Centro Dramático de Aragón, bajo la dirección de Ramón Barea.

¿Pero quién no conoce a este personaje picaresco? “Todo el mundo se ha creado su propio icono pero el noventa por ciento de la población no lo ha leído y no lo reconoce sobre un escenario”, responde el actor, que se enfrenta solo al escenario y a un texto concebido en forma de monólogo. Para ello, “se han suprimido los pasajes más complicados, con una estructura más literaria”, apunta Ramón Barea. Pero transformar este exponente de la literatura del siglo de oro en un texto interpretativo no ha supuesto “una gran pirueta”, reconoce el director, para quien “la versión ha sido muy fiel a un texto de juventud de Quevedo, que era para ser leído en voz alta”.

Y, persiguiendo la idea de que “a uno le divierte más oírlo que leerlo”, el director ha condensado “la clave, la base, el alma” del espectáculo en la palabra de Quevedo, con la que el protagonista consigue establecer un juego de complicidad. Y la diversión se entromete “con el gusto por la palabra y con el gusto por deleitarse con la literatura del siglo XVII a la que no se debería tener miedo”, apunta el dramaturgo Alfonso Plou, de Templanza.

De esta forma, se pretende acercar al espectador los textos clásicos con “una mirada desprejuiciada” y lograr una “conexión contemporánea” entre el teatro y el público; en este caso, sobre una obra que hace cuatro siglos “funcionó como una sátira pero que hoy se interpreta como un gesto de rebelión moral”, explica José Luis Esteban.

Fue precisamente este “actor emblema” del Teatro del Temple quien planteó la idea de trabajar sobre un pieza clásica para llegar a todos los públicos. Y, como resultado, se ha dado con un espectáculo que es también la presentación de Templanza Producción Escénica. La productora, surgida de la unión de Teatro del Temple y la Compañía de Danza de Miguel Ángel Berna, tiene la intención “no de ser una gran empresa sino de dar cobertura a proyectos puntuales de gente cercana que muchas veces se quedan sin realizar”, indica Alfonso Plou.

La obra brinda ahora al público zaragozano la oportunidad de perderle el miedo al teatro clásico. Será con cuatro funciones entre el jueves y el domingo en el Centro Cultural CAI con una entrada de 15 euros, 7,5 para socios en los cajeros de la entidad. Se han programado además dos representaciones para colegios con el deseo de repetir la experiencia de Sabiñánigo, donde se estrenó el espectáculo con una función para escolares y otra para el público general. Esta última tuvo una respuesta “superior” a la habitual en esta ciudad, explica Plou, ya que se produjo “un feed-back extraño” y fueron los niños los que recomendaron a sus padres esa obra que tanto les había gustado. 

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