Andrés Neuman: “Me generaba pánico elegir las palabras para narrar la vida de María Moliner"

Andrés Neuman presenta su nuevo libro "Hasta que empieza a brillar". Foto: Pilar Álvarez
photo_camera Andrés Neuman presenta su nuevo libro "Hasta que empieza a brillar". Foto: Pilar Álvarez

El amor es el sentimiento que experimenta una persona hacia otra y que se manifiesta en desear su compañía, alegrarse con lo que es bueno y sufrir con lo que es malo. De esta manera define María Moliner, en su “Diccionario de uso del español”, la palabra “amor”. Para Andrés Neuman, la definición “más bella y generosa” que ha leído nunca.

Rodeado de libros, ensayos y novelas, el escritor argentino, Andrés Neuman, encontró en el diccionario de María Moliner, una ventana abierta a un nuevo mundo de posibilidades, un punto de partida en el que conocer la vida tan interesante de la bibliotecaria más conocida de España. Esa admiración lo llevó a adentrarse en la vida más íntima de Moliner. “Está llena de peripecias, de adversidades, de aprendizajes, de decisiones y esfuerzos ejemplares”. “Incluso si no hubiera escrito el mejor diccionario, para mí, de la lengua, sería una vida igualmente de novela”, expresa Neuman para justificar la creación de su nueva obra, "Hasta que empieza a brillar".

Neuman mencionaba en una entrevista a ARAGÓN PRESS su afán por los diccionarios. “Me puse a releer su diccionario de la A a la Z, buscando las palabras esenciales de una vida y me llevé la enésima sorpresa con doña María porque me di cuenta de que su diccionario, aparte de una obra de arte lingüística y un ejercicio de audacia infinita por esquivar la censura del franquismo, es un libro secretamente autobiográfico que, leído entre líneas, nos permite conocer cuál era la memoria, la experiencia y las convicciones de María Moliner”.

AUTOBIOGRAFÍA EN UN DICCIONARIO

El escritor defiende en su novela y en sus respuestas que, “Moliner no escribió el diccionario a modo de autobiografía, pero si se lee entre líneas, descubres mucha información implícita sobre su vida y su época”. Ilustrando esta hipótesis con ejemplos, el escritor expresa que, “la palabra bloquear, ella explica que es interceptar algo para que no llegue a su destino y pone dos ejemplos, uno aparentemente inocente y otro político: dice, bloquear las pelotas en los deportes o bloquear las emisiones de radio, que es lo que hacía la censura”.

El escritor continúa explicando que este es uno de los centenares de ejemplos que argumentan ese tono autobiográfico del “Diccionario de uso del español”. También su definición de autoridad, en la que “desliza una pequeña, pues pone de ejemplos la autoridad del jefe, del sacerdote, del padre y del médico, siendo su padre médico”.

De algún modo, las definiciones de María Moliner mostraban cómo pensaba, pues durante dos siglos, la Real Academia de la Lengua Española definía “madre” como la hembra que expela a sus crías, mientras que Moliner la definió como “mujer que tiene o ha tenido hijos”. “Es muy importante ese pretérito porque ella parió cinco veces y perdió a su primera hija”, explica el escritor. Otro ejemplo que ha ilustrado Neuman para comprender la mente abierta de la archivadora, es la aceptación de la palabra “bikini”, pues “aunque ella no se puso nunca uno, sus hijas y sus nietas sí”.

UNA VIDA DEDICADA A LAS PALABRAS

Andrés Neuman, en su libro, “Hasta que empieza a brillar”, elogia toda la vida de Moliner. “Desde los doce años que empieza a trabajar hasta los 70, se autofinanció 58 años, crío cuatro hijos, hizo un diccionario de 80.000 palabras y además fue una de las grandes bibliotecarias de su siglo”, alaba el escritor de la natural de Paniza.

“Su vida fue verdaderamente maravillosa y admirable, llena de inteligencia, de audacia y de cuidado. Era una persona que no por nada definía cuidar como pensar”, termina expresando el escritor.

A la hora de escribir su libro, el mayor reto al que se ha enfrentado Neuman ha sido la responsabilidad que sentía por su admiración a María Moliner, por lo que “elegir las palabras para narrar la vida de alguien que fue maestra de todas las palabras, que las conocía todas, y que las definió una por una, me generaba una especie de pánico”.

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