Picasso dijo de él que era el último pintor renacentista que le quedaba al mundo e igual que Da Vinci o el Bosco, Dalí exploró todas las dimensiones del arte. Coincidiendo con el 120 aniversario de su nacimiento, ahora su faceta grabadora llegará hasta el Centro de Historias de Zaragoza a través de 32 obras gráficas originales que permitirán descubrir su universo onírico y surrealista, además de otros aspectos como su estrecha relación con Don Quijote o el psicoanálisis freudiano. "Salvador Dalí. Obra gráfica" se podrá ver hasta el 7 de julio y está comisariada por Antonella Montinaro, directora de exposiciones de Arte Contemporáneo Gacma.
Relojes derretidos, huevos, hormigas...Dalí tenía una iconografía tan concreta que su figura trascendió la universalidad. Quizás su obra gráfica no se había explorado tanto y por eso, y con un "carácter didáctico y de difusión", en palabras de la comisaria Antonella Montinaro, la exposición llega para abrir ese universo daliniano tan fascinante como surrealista. Como dibujante, la obra de Dalí se caracteriza por la utilización de colores brillantes y luminosos y la utilización de técnicas como la litografía.
Fue en 1945 cuando el artista recibió una carta de su padre en la que, tras leer El Quijote, la catalogaba como una obra en la que las facultades de Dalí podrían "sobresalir extraordinariamente". Allí comenzaría un idilio entre el pintor y el personaje de Cervantes que se puede ver en los diez grabados de 1980 de la exposición. Dalí recreó a este icono literario al que se parecía por esos sueños y fantasías en los que parecían vivir ambos. También por su historia de amor ciego y total, el uno con Dulcinea y el otro con Gala, y por un surrealismo que los acercaba a ambos.
Hablando de amor, otra de las partes de la exposición muestra "Les Amoreux", una iconografía en la que el erotismo "daliniano" se abre a los visitantes con tres de sus rasgos más característicos: la apariencia asexual, la crueldad fría ausente de sentimiento y una cierta escatología. El artista plasma en esta serie a los enamorados más universales, de Adán y Eva a Cleopatra y Marco Antonio. "Creo que la peculiaridad de la exposición es que se trata de la última etapa de producción artística de Dalí, lo que nos lleva a ver esa vinculación con la religiosidad, el misticismo, ese miedo a la muerte. Por eso hay tantos jinetes, tanto Apocalipsis...", ha explicado la comisaria.
Esa última etapa a la que se ha referido la comisaria este mismo jueves queda perfectamente representada con "El jinete apocalíptico" de 1974, un grabado a punta seca que plasma ese miedo y ese sentimiento de que la muerte acecha. Para finalizar la exposición, se incluye un catálogo razonado de la obra gráfica del artista, es decir, un listado exhaustivo de toda su producción. El Centro de Historias ha organizado visitas guiadas los jueves a las 18.30 y a las 19.30 horas con inscripción previa en el 976721885.