Los alumnos de la Escuela de Música reclaman espacios donde poder tocar

“Queremos tocar y queremos ser escuchados”. Bajo ese lema, decenas de alumnos de la Escuela Municipal de Música y Danza de Zaragoza se han concentrado ante sus aulas para exigir más espacios donde poder ensayar y tocar. Una situación que les ha obligado a suspender los ensayos de grupo y todas las actuaciones, como el recital de Navidad.

Zaragoza.- Los alumnos de la Escuela Municipal de Música y Danza de Zaragoza se han quedado sin espacio. Aunque pensaban que el traslado de algunos departamentos al edificio del Seminario les permitiría disponer de más aulas en el edificio de la calle de Domingo Miral, al final no ha sido así y se han quedado peor de lo que estaban. Por eso, han querido celebrar este jueves Santa Cecilia, patrona de la música y de los músicos, saliendo a la calle y ofreciendo un concierto ante la Escuela.

“Sólo tenemos la calle para tocar y estar juntos que es lo queremos… estar juntos y tocar. No pedimos nada más. No tenemos ningún sitio”, ha señalado una de las alumnas de violín, Nuria Garín. Y añadía Manolo García, alumno de viola: “Queremos poder juntarnos para tocar y para hacer los conciertos que tradicionalmente se han ido haciendo”.

Bajo el lema “Queremos tocar y queremos ser escuchados”, decenas de alumnos de todas las edades han sacado sus instrumentos a la calle para darse la oportunidad de poder tocar juntos el día de su patrona. "Tenemos aulas de ensayo individual de unos 15 metros. Pero no tenemos aulas para ensayo en grupo, suficientes para albergar 35 personas de la orquesta con instrumentos, grupos de folclore o bailes tradicionales, además de audiciones, visitas didácticas de colegios, intercambios, etc... No nos han facilitado de momento esos espacios. Nosotros estamos parados y los conciertos de la escuela también”, ha comentado García.

Desde que fundaron la orquesta en 2002, nunca han tenido ningún aula donde poder ensayar. “No hemos tenido nunca una sala concreta y adecuada, pero íbamos migrando para poder ensayar. Este año, las pocas que nos dejaban han sido utilizadas para otras cosas”, ha lamentado García. Y ha continuado: “Aunque el espacio es muy grande de momento no nos han facilitado ningún aula”.

Alumnos de todas las edades se han sumado a la protesta

Utilizar otros centros

Una de las soluciones que plantean los alumnos reside en poder utilizar otros espacios municipales. “Sólo le decimos que hay espacios adecuados como el centro cultural Universidad que tiene el salón de actos casi todas las tardes vacío. También se podría alquilar o prestar un pabellón… Hay muchos sitios, pero parece que no nos quieren dejar ninguno”, ha subrayado Garín. Una situación que perjudica la formación musical porque “no podemos ensayar, por lo que no podemos dar conciertos. El concierto de Navidad está parado, también los intercambios, los viajes… no podemos hacer nada”, ha puntualizado Garín.

Tampoco los alumnos de folclore pueden tocar juntos. “A parte de las clases particulares de instrumento tenemos las clases de conjunto instrumental, donde formamos grupos, ensayamos para jornadas… y ahora al faltar espacios prima el instrumento al conjunto instrumental”, ha explicado el alumno de laud Manuel García, quien ha insistido que “el problema lleva tiempo, pero este año se ha multiplicado” y más de 150 alumnos se han visto afectados por la falta de espacio.

A la falta de espacio se une, además, la baja laboral del profesor de bailes tradicionales. “Está accidentado y han tardado mes y pico en poner en marcha la convocatoria de un suplente, por lo que los alumnos de baile también están quemados”, ha comentado García.

Hermanos, padres y abuelos se han sumado a una concentración que ha querido esgrimir el Decreto 183/2002 de 28 de mayo del Gobierno de Aragón, que regula las enseñanzas de las Escuelas de Música y Danza en la Comunidad y que marca como objetivos la práctica instrumental sin límite de edad, formación musical complementaria y actividades instrumentales y vocales de conjunto.