Después de lo ocurrido en el mundial femenino con Rubiales, nos encontramos con la intervención de la UCO de la Guardia Civil en las instalaciones de la RFEF y en varias ciudades, investigan posibles casos de corrupción y han sido detenidos siete implicados.
Todos los aficionados nos preguntamos qué extraña atracción genera el estar en estos puestos, queda claro: el poder, el manejo de mucho dinero y poco control sobre sus acciones. Desde la época de Pablo Porta, pasando por Roca, Villar, hasta llegar a Rubiales, todo ha estado rodeado de oscurantismo, poca información y actos de dudosa legalidad, así como comportamientos y abusos por su posición dominante.
Con mandatos larguísimos, Villar estuvo 28 años en el cargo o en la RFAF ha estado desde 1992, va para 32 años. Una lucha permanente para no perder el cargo, da igual que sean federaciones territoriales, nacionales o internacionales, en mi opinión se deberían limitar los mandatos a un máximo de 2.
Agustín Aznar