Cuando todo parece estar perdido

El Instituto de Zaragoza “El Portillo” sufre una mala racha. Diversos problemas aparecen y pocas soluciones se presentan, pero esto puede cambiar.

El alumnado y docentes de este centro se ven muchas veces sometidos a los comentarios de humillación hacia el centro, pero ¿tan malo es? Este centro, desde un inicio, es un espacio seguro y bien ubicado. Muestra diversas actividades, tanto fuera como dentro del horario lectivo como otros centros, pero este centro tiene algo de especial, algo que le diferencia.

En pleno siglo XXI, los comentarios racistas, de odio y de desprecio, se van sumando entre los jóvenes, y aunque parezca que llegará un punto que se dejen de hacer, parece que no ha llegado.

Este centro lleva creando una dinámica contra estas acciones de odio y racistas 4 años consecutivos. Esta dinámica es llamada “Jornadas Antirracistas”; como bien su nombre indica no es solo dar charlas con personas especializadas en educación y orientación, ni tampoco es una cuestión de perder clase y mucho menos de estar a la moda, es una cuestión de ayudar a esos alumnos/as que por culpa de la sociedad se ven despreciados solo por provenir de un lugar de origen diferente.

¿En qué consiste esta jornada? Estas jornadas tienen como objetivo hacer reflexionar al alumnado sobre temáticas relacionadas con el antirracismo, acercar al alumnado valores antirracistas y construir un ambiente seguro en el instituto. 

Las actividades que se realizan están organizadas por : Zona Joven el Portillo, comisión de igualdad IES el Portillo, Colectivo Kemet, Asamblea Antirracista Portillo, Colectivo Lefrig y Aula Intercultural.

Aparte de esta jornada, también hay muchos días muy destacables en la línea del tiempo, que se manifiestan y se hablan de ellas, como por ejemplo el día de la mujer, el día de la violencia de género, día de la niña y la ciencia, charlas de mutilación genital femenina (del propio alumnado), momentos como el de la escritora y traductora Virginia Maza (traductora de un libro, “Entre el amor y el odio”, basada el la Segunda Guerra Mundial y el holocausto en Alemania con los Nazis) y otros más.

El porqué este centro hace estas actividades es una forma de ser inclusivo con el barrio y el centro y mostrar que si cada uno pone su granito de arena las cosas pueden mejorar y llegar a cambiar.

Estas actividades deberían ser universales para todos los centros.

Las podrían hacer porque ésta ya no es una cuestión de educación pública ni educación privada. Es una cuestión de mejorar a la juventud que viene y que esté concienciada que lo ocurrido en el pasado y lo que ocurre actualmente sea el claro ejemplo de lo que no se debe hacer.

Para finalizar, días como el de las jornadas antirracistas deberían ser incluidos en más centros, porque la biodiversidad que crea al estar todos juntos es esperanzadora y única, todos al lado de todos somos uno más en el pequeño planeta tierra.

Noa Raja Álvarez (4° ESO)
IES El Portillo (Zaragoza)