El mal ejemplo en tiempos de crisis de la Oruña en Vera de Moncayo: el fallido centro de interpretación sobre la ciudad celtíbera de Oruña

Lo que parecía una buena noticia largamente esperada no ha sido tan buena como la pintaban. La reciente inauguración del centro de interpretación sobre la ciudad celtibérica de Oruña nos daba esperanza, pero no ha sido así. Para mí, este yacimiento ha sido un referente muy importante en mi labor por recuperar y dar a conocer el patrimonio de la Comarca de Tarazona durante más de 30 años.

Lo que parecía una buena noticia largamente esperada no ha sido tan buena como la pintaban. La reciente inauguración del centro de interpretación sobre la ciudad celtibérica de Oruña nos daba esperanza, pero no ha sido así. Para mí, este yacimiento ha sido un referente muy importante en mi labor por recuperar y dar a conocer el patrimonio de la Comarca de Tarazona durante más de 30 años.

En su momento, propusimos al Ayuntamiento que se crease un centro de interpretación de referencia y que se comprasen los terrenos que ocupa este yacimiento arqueológico por el Ayuntamiento de Vera para poder protegerlo mejor; y así fue, actuando su alcaldesa con interés y acierto. Llevamos años con otras personas como Juanjo Bienés o Sofía Gómez, José Antonio Hernández Vera o Francisco Burillo trabajando en la idea de recuperar y dar a conocer este desconocido yacimiento arqueológico que se sitúa cerca del Monasterio de Veruela, en el término municipal de Vera de Moncayo. Desde hace años, las escuelas taller de la Diputación de Zaragoza, el Centro de Estudios Turiasoneses y la Universidad de Zaragoza han investigado sobre el terreno para conocer este lugar llamado Oruña.

Hace ya tiempo, en un artículo de prensa lo llamaba “la ciudad sin nombre” aunque para muchos está claro que bien pudo ser la antigua ciudad celtibérica de Tarazona o Turiazu, de los pueblos llamados lusones.

Lo que no es de recibo, y menos en estos tiempos de crisis, es que desde su inauguración por el presidente de la Diputación de Zaragoza, Javier Lambán, se ha creado un espacio cultural que en mi opinión deja mucho que desear y tiene poca sustancia, y en el que se están cobrando tres euros por entrar para hacer una mini visita sin apenas contenido. Y menos, cuando en el maravilloso Monasterio de Veruela la entrada vale menos 1,80 euros. En conclusión, muchos creemos que es una barbaridad y un mal ejemplo de política socialista; que bien poco sirve para promocionar el turismo y la cultura, ni en la Comarca del Moncayo, ni en Aragón. Escribo este texto motivado por las múltiples opiniones que estos días me han manifestado muchas personas con las que he coincidido por viajes en la Comarca del Moncayo. Simplemente, muchas personas se ha negado a pagar tres euros y no han entrado, y lo peor es que el boca a boca funciona, señora alcaldesa.

javier.bona@gmail.com