José Luis Corral Lafuente sólo hay uno y nació en Daroca

José Luis Corral siempre está de moda. Cuando no escribe una novela, da clases en la Universidad de Zaragoza; y cuando no, conferencias y charlas por toda España. Es un lujo que Aragón cuente con un escritor como él que ya ha vendido más de dos millones de ejemplares en todo el mundo. Pero siempre ha sido así, muy activo y maestro de muchos. Ahí están sus excavaciones arqueológicas en el recinto amurallado de Daroca, sus años como miembro y presidente del Centro de Estudios Darocenses y de la Institución Fernando el Católico e incluso una larga etapa como concejal de su ciudad natal. Ahí es nada.

José Luis Corral siempre está de moda. Cuando no escribe una novela, da clases en la Universidad de Zaragoza; y cuando no, conferencias y charlas por toda España. Es un lujo que Aragón cuente con un escritor como él que ya ha vendido más de dos millones de ejemplares en todo el mundo. Pero siempre ha sido así, muy activo y maestro de muchos. Ahí están sus excavaciones arqueológicas en el recinto amurallado de Daroca, sus años como miembro y presidente del Centro de Estudios Darocenses y de la Institución Fernando el Católico e incluso una larga etapa como concejal de su ciudad natal. Ahí es nada.

Por eso traemos hoy a José Luis Corral, para anunciar a todos que ahora triunfa en Francia con gran éxito son su novela sobre el Cid y pronto verá también edición en francés del “Numero de Dios”. Lleva días recorriendo el país galo de norte a sur presentando sus novelas. Y yo me alegro de ello porque se lo merece y se lo gana a pulso ya que nadie le ha regaladado nada.

Yo tuve la suerte de conocerlo por aquel año especial para mí de 1978. José Luis Corral y otros amigos suyos estaban excavando el Castillo de la Brujas en Trasmoz. Aquello nos llamó mucho la atención a un grupo de alumnos del instituto y allí nos presentamos Jesús Arbues, Pedro Soria, María del Carmen de la Asunción y yo. La verdad que para nosotros fue un gran momento ya que nos abrió las puertas a muchos proyectos que aquel día se gestaron a las faldas del Castillo de Trasmoz. De allí salió la renovación del Centro de Estudios Turiasonenses y de la propia Institución Fernando el Católico algunos años más tarde. De todo esto tuvo gran parte de culpa José Luis Corral que con sus ganas, sus sueños y su fuerza hizo que muchos siguiéramos sus ideas y aprendiéramos mucho de él. Sirva este escrito como un pequeño homenaje hacia él.

javier.bona@gmail.com