Se acaban las palabras para definir la rasmia de Casademont Zaragoza. Cuando todo parecía perdido en el tercer cuarto con el cuadro de Carlos Cantero perdiendo de veinte puntos tras realizar un partido flojo e impreciso, la resiliencia del equipo aragonés salió a relucir en el mejor de los momentos. En el último período, un parcial de 0-26 para las rojillas le dio la vuelta al partido en apenas ocho minutos y de esta manera por primera vez en su historia, el conjunto zaragozano logra asaltar el feudo del Valencia Basket (63-70) en una victoria clave en Euroliga.
Los fallos, imprecisiones y precipitaciones de los primeros tres períodos dieron paso a un vendaval rojillo en el último parcial donde, liderado por una estelar Carla Leite (MVP del choque con 23 puntos y un 24 de valoración), el conjunto aragonés obtuvo un marcador final de 7-30 que provocó una remontada que pasará a los libros de historia de un Casademont que se está quedando ya sin páginas para rellenar. Un triunfo que es igual de mágico por la forma de conseguirlo como de crucial por la importancia que tiene para el futuro en la competición continental.
Inmerso en uno de los mejores momentos del curso tras encadenar seis triunfos consecutivos, Casademont iniciaba la segunda fase de la Euroliga visitando a un equipo al que nunca había logrado ganar en su ciudad: Valencia Basket. Un duelo crucial y directo por sumar una victoria que, como todas en el torneo europeo, valía oro. Por ello, Carlos Cantero optaba por iniciar con su quinteto más confiable formado por Mariona Ortiz, Helena Pueyo, Veronika Vorackova, Nadia Fingall y Merrit Hempe.
Tras unos primeros compases de imprecisiones y dos canastas para ambos equipos, era Valencia el primero en entrar al partido. El cuadro de Rubén Burgos encadenaba un parcial de 8-0 y Cantero se veía obligado a parar el duelo con un Casademont que no se estaba encontrando en ataque. Al regreso del parón, Leite parecía espabilar a las aragonesas con dos acciones de mucha calidad, pero nuevamente el conjunto taronja, que estaba anotando con demasiada facilidad, establecía un nuevo parcial en un abrir y cerrar ojos de 7-0. Mientras tanto, el cuadro rojillo se mostraba demasiado impreciso en el aspecto ofensivo y cosechaba hasta ocho pérdidas que Valencia, y en especial la exjugadora rojilla Leo Fiebich con diez puntos en el primer cuarto, castigaban para empezar a abrir brecha en el marcador (25-14).
A la vuelta en pista, Casademont no conseguía curar sus heridas del período inicial y la hemorragia no frenaba frente a un Valencia que abría el segundo cuarto con seis puntos consecutivos. Las de Cantero continuaban sin encontrar la forma de tener buenas acciones en ataque y solo por ramalazos de Leite y por insistencia de Fingall, el cuadro aragonés no se descolgaba del todo de un partido que se le estaba poniendo muy cuesta arriba. De esta manera, las aragonesas anotaban tan solo 25 puntos en una primera mitad que se cerraba con un dato demoledor en la valoración que manifestaba la superioridad que había tenido equipo local: 52 para las taronjas por tan solo 22 de las rojillas (41-25).
LA IMPOTENCIA PRECEDÍA A LA HISTORIA
El paso por vestuarios tampoco curaba a un Casademont que estaba teniendo una cara irreconocible en ataque, mostrándose precipitado e impreciso. De esta manera, las de Cantero, con caras y gestos de impotencia, estaban tres minutos sin llegar a anotar y solo un Valencia que detenía su frecuencia de acierto impedía un mal mayor. Pese a ello, el cuadro de Rubén Burgos llegaba a poner los veinte de diferencia en el marcador, aunque una Vorackova que tiraba del carro aragonés reducía la brecha para que Casademont soñara con la épica en el último asalto (56-40).
Y fue en el cuarto de la verdad, cuando se fraguó la magia. Porque si algo ha demostrado Casademont que es capaz de conseguir es convertir lo imposible en posible. A pesar de no haberse encontrado durante todo el duelo y tras un breve sucesión de canastas que apuraba las opciones mañas, las de Cantero se enchufaban por primera vez en ataque y guiadas por una Leite estelar comenzaban poco a poco a cosechar lo que sería a la postre una remontada histórica.
El club rojillo encadenaba canasta tras canasta mientras el Valencia, sumido en una tremenda pájara, no conseguía encontrar el aro rival. Por ello, Rubén Burgos solicitaba hasta dos dos tiempos muerto que servían más bien de poco porque el equipo aragonés cosechaba un parcial imponente y para la historia de 0-26 que le daba la vuelta a la tortilla a tan solo minuto y medio del final. Ocho puntos finales de la jugadora de partido, Carla Leite, cerraban un encuentro que pasará a la historia por el último cuarto de 7-30 que ha logrado Casademont y que además supone una victoria crucial para el futuro rojillo en la Euroliga (63-70).
