Feliz y con una sonrisa en la cara. Este jueves, Nadia Fingall ha sido la encargada de poner la voz a Casademont Zaragoza y de transmitir las buenas sensaciones que existen dentro del club rojillo tras la trascendental victoria ante Valencia en Euroliga. Pese ello, la americana es consciente de que aún queda mucha temporada, comenzando por el duelo que les mide este próximo domingo en el Príncipe Felipe a Hozono Global Jairis (13.00 horas): "Sabemos que el trabajo no está hecho".
"Cada día vamos trabajando y creo que es lo más importante", remarcaba una Fingall que definía a Casademont como "un equipo muy duro y con mucho talento". Aún así, la '7' rojilla ha trasladado que el conjunto zaragozano se siente "muy bien" después de enlazar tres encuentros donde "hemos jugado muy bien" y tras "ampliar nuestras opciones de entrar en la Final Six" con la victoria ante a "un equipo muy fuerte". "Queremos llegar a la Final Six y a las finales de nuestra Liga y cada día ponemos el trabajo para llegar ahí", añadía.
Del próximo rival de Casademont, Fingall ha resaltado que Hozono Global Jairis es "un equipo peligroso" con "unas tiradoras muy potentes" y que han crecido en su juego interior. "Será otro partido muy fuerte y duro y vamos con eso en mente", explicaba la americana que ponía el foco en "no darles confianza" a las murcianas para lograr sumar un nuevo triunfo que les mantenga en la cima de la clasificación.
"SIEMPRE INTENTO SER UNA PIEZA CLAVE DEL EQUIPO"
La ala-pívot americana se ha convertido en tan solo unos meses en una figura fundamental dentro de los esquemas de Carlos Cantero. "Siempre intento hacer mi trabajo y ser una pieza clave del equipo que hace las cosas que no se ven en las estadísticas", expresaba uno de las incorporaciones que hizo Casademont este pasado verano que además ha resaltado que ha tenido "partidos un poco más bajos" en Hungría o Salamanca.
"El equipo sabe lo que puedo aportar y si seguimos ganando partidos, da igual, lo primero es ganar", subrayaba una Fingall que también bromeaba con el hecho de que sea la piedra filosofal dentro de la rivalidad Casademont-Valencia: "Estar en el lado del ganador no es no está mal".
