Minutos antes de que Casademont Zaragoza anunciara el fichaje de Josh Richardson, su técnico Jesús Ramírez ha comparecido en la previa del próximo choque de ACB ante el Basquet Girona en el Príncipe Felipe (18.00 horas). Un regreso al feudo zaragozano después de tres compromisos lejos de la capital aragonesa y un viaje a Grecia donde no pudo jugar su partido que el preparador rojillo ha valorado muy positivamente: "Tenemos ganas de volver a casa después de catorce días".
De este modo, el cuadro rojillo regresa a la competición liguera con "otra vez un partido muy importante" ante "un equipo muy difícil que lo está haciendo muy bien". "Por sensaciones y por juego de los últimos partidos, el equipo lo está haciendo muy bien, obviando un poco dónde estamos. Competimos bien, vamos en la dirección correcta y los chicos están mentalmente mejor", manifestaba un Ramírez que también ponía en valor el hecho de que este fin de semana tenga lugar la gran fiesta del baloncesto aragonés en el pabellón zaragozano: "Que la gente lo disfrute, lo pase bien y nosotros lo que está en nuestra mano, hacerlo para colaborar".
Sobre las claves para lograr lo que sería la séptima victoria en ACB ante el conjunto catalán, Ramírez ha señalado al acierto y al uso que le da Girona al tiro de tres y a que es un conjunto con "un muy buen baloncesto" y "un muy balance entre correr y jugar a campo abierto". "Tenemos que intentar llevar el partido en nuestra dirección, mejorar nuestros espacios para que nuestros tiros de tres puntos lleguen con más facilidad y suba el porcentaje y seguir haciéndolo bien en la pintura", añadía un entrenador catalán que ha reforzado su tiro exterior con la última incorporación de Casademont.
Para el duelo, Ramírez contará con la única baja segura de Bojan Dubjlevic y con una plantilla con menos carga física tras no haber podido jugar entre semana en la FIBA Europe Cup. "Esa es la parte positiva que me llevo de todo el show, que los jugadores no tienen esos 40 minutos en las piernas o en el cuerpo y han podido descansar un poco más", exponía el preparado rojillo que subrayaba que "la energía va a estar ahí" de cara al duelo ante los catalanes.
LA SUSPENSIÓN EN GRECIA
"Volvimos ayer del viaje con una sensación extraña de no haber competido y de no meterte en el avión contento o enfadado por ganar o perder", explicaba Ramírez sobre la situación que vivieron entre semana en Atenas en un partido de FIBA Europe Cup ante el Peristeri que tuvo que suspenderse y se disputará el próximo miércoles a las 19.30 horas.
La suspensión estuvo obligada por las fuertes lluvias que azotaron Atenas y que provocaron goteras en el feudo del conjunto heleno. "Estaba practicable y llovía fuerte. El pabellón tiene sus años y había perdidas en varios puntos de la pista que no conseguían que pararan", manifestaba Ramírez.
