El Casademont Zaragoza tira de un plumazo su partido ante Andorra (72-76)

Ni Copa, ni rachas: el Casademont Zaragoza tiró un partido ante MoraBanc Andorra complicado, pero que parecía encarrilado
Partido Casademont - Andorra
photo_camera El Casademont perdió en un momento el partido ante Andorra. Foto: Morabanc Andorra

Ni Copa, ni rachas ni nada. El Casademont Zaragoza tiró de golpe este jueves un partido ante MoraBanc Andorra complicado, pero que parecía encarrilado en el tramo final del último cuarto. Una antideportiva de Bell-Haynes, que brilló el resto del duelo, dio vida a unos visitantes que terminaron por creérselo y por llevarse el triunfo en el Príncipe Felipe por 72-76. Así que la Copa del Rey ya no es un objetivo real para el cuadro de Porfirio Fisac, que ahora se centra en seguir escalando a pesar del grave patinazo en casa.

Bell-Haynes, Mark Smith, Santi Yusta, Sulejmanovic y Kravic eran los elegidos de Fisac, que con los pies en la tierra, quería licencia para soñar. Inicio arrollador del Casademont Zaragoza, con un Yusta imponente y, por parte de los andorranos, el ex Stan Okoye quería ser protagonista. El acierto del primero, también de la línea de tres, permitía ponerse 9-2 y enchufar desde el comienzo al Príncipe Felipe. Sin embargo, MoraBanc Andorra no perdía la cara a un duelo que igualó a 12 con 3.52 por delante tras llegarse a poner 12-4. El toma y daca duró todo el primer cuarto, con un buen Watt y Kravic en forma.

Pronto volvió el Andorra sacando partido de las pérdidas de Casademont para no bajar nunca la guardia del partido. De hecho, las cosas las cosas se complicaban a 5.56 para disparar la diferencia a +6 en el Príncipe Felipe para los visitantes. No estaba fino el cuadro de Fisac, que se veía obligado a pedir tiempo muerto. Para entonces, el Casademont Zaragoza seguía presentando muy mala pinta, con pérdidas evitables y una defensa que hacía aguas. A todo esto, máxima con +10 de Andorra. Suma y sigue ante unos zaragozanos que, a falta de 1.30, habían anotado tres puntos.

Bell-Haynes maquilló al Casademont Zaragoza antes de marcharse al descanso para que el electrónico señalase 25-31. No estuvo fino ni en defensa ni en ataque un conjunto zaragozano que debía meter una marcha más para llevarse un duelo importante. Se tendría que ver la mano de Fisac al descanso, sabedor por su aspecto, de que las cosas eran bastante mejorables.

SEGUNDA PARTE CON MAL FINAL

Buenas sensaciones de arranque, con Yusta y Bell-Haynes como protagonistas. Tres puntos del primero y un triplazo para dejarlo a tiro de piedra. Como había que levantar al Felipe, siempre Yusta pondría el 36-37 de tres. Todos los puntos locales en el tercer cuarto llevaban el sello de estos dos hombres casi en el ecuador. Watt también se apuntaba a la fiesta, aunque era McFadden quien entraba en ella por la puerta grande con un triple más que devolvía el 44-42 al Casademont Zaragoza. Quizá puso celoso a un Bell-Haynes que, desde ese momento, parecía capaz de ganarlo solo. Exhibición inmensa del jugador de Toronto para cerrar 55-53 el penúltimo asalto.

La remontada debía hacerse efectiva para seguir soñando con la Copa. Con Bell-Haynes todo era más fácil, y bajo su batuta, el Casademont Zaragoza se lanzaba a por ello. No estaba siendo tarea sencilla, y prueba de ello era que alcanzaba el +3 cuando solo quedaban dos minutos por delante. Pero de héroe a villano hay muy poco en el deporte, y una sola jugada cambió el rumbo del partido. Trae, a pesar de su partidazo, cometía una antideportiva que marcó el encuentro, porque dio dos tiros libres que acertó Andorra y, de forma inmediata, jugada.

De golpe, Andorra se creyó que podía ganar en el Príncipe Felipe. Solo hizo falta una pérdida más del Casademont Zaragoza para que robasen, acertasen y dejasen el duelo visto para sentencia. Ahí terminó un duelo que el cuadro aragonés tenía prácticamente atado y que le deja sin aspirar por ahora a esas cotas altas que se llegaron a plantear. 72-76, enfado de la afición, adiós racha y adiós Copa.