El Casademont cae victima de sus propios errores ante el Gravelines (70-69)

McFadden revolucionó el partido desde la línea de tres, aunque no bastó para ganar al Gravelines. Fotografía: Casademont Zaragoza.
photo_camera McFadden revolucionó el partido desde la línea de tres, aunque no bastó para ganar al Gravelines. Fotografía: Casademont Zaragoza.

El Casademont no pudo llevarse su segundo partido de esta segunda fase de la FIBA Europe y cayó, preso de sus propios errores, ante el Gravelines francés por 70-69. Los de Fisac se mostraron muy desgastados tras el pasado choque liguero ante el Barça, fueron muy imprecisos desde la línea de tres y demasiado blandos en defensa. Todo esto hizo que los locales, con muy poco, se llevaran el duelo europeo. De todas formas, los mejores del Casademont fueron Trae Bell-Haynes y Mark Smith, ambos anotando 17 puntos.

Porfirio Fisac apostó por Trae Bell-Haynes, Mark Smith, Miguel González, Yoanki Mencía y Mitchell Watt. Por su parte, Jean Christophe Prat sacó en su quinteto inicial a Tajuan Agee, Chris Babb, Landry Nnoko, Michael Stockton y Vafessa Fofana.

El Casademont empezó el primer cuarto mucho mejor de lo que lo terminó. El conjunto de Fisac arrancó el duelo sólido en ataque con un Mark Smith que empezaba anotando dos canastas que ponían el luminoso en 2-4 a falta de seis minutos. Pocos puntos y muchos errores producidos en estos primeros diez minutos en los que el Gravelines fue de menos a más, y con Chris Babb a la cabeza remontó el resultado para ponerse en 9-6 a falta de cuatro minutos.

El cuadro rojillo estaba careciendo de intensidad, probablemente fruto del cansancio del choque pasado ante el Barça, y llegaba tarde a todas las acciones. Asimismo, el equipo no estaba acertado en los triples, fallando los siete que intentó. Esto propició que finalmente los primeros diez minutos se saldaran con un 15-6. Los aragoneses necesitaban un par de marchas para no pagar los platos rotos más tarde.

El Gravelines salió con mucha más intensidad a la pista que el Casademont en el segundo cuarto. Pese a que los locales no suponían una gran amenaza en ataque en cuestión de puntos, ya que los triples tampoco le entraban al equipo de Jean Christophe Prat. No obstante, el Casademont no estaba logrando anotar desde ninguna parte del campo. Pronto, gracias dos buenas canastas de Chery, el partido se puso en 25-15 a falta de cinco minutos para concluir, o lo que es decir, 15 puntos en 15 minutos de partido.

Visto que el juego de Casademont estaba siendo pobre combinativamente y errado en ataque, Fisac apostó por Lucas Langarita y Bell-Haynes y así intentar controlar más el duelo. De hecho, el canadiense fue un acierto en la pista, pues sacó un 2+1 e hizo una bonita canasta que puso el luminoso en 31-22 a falta de tres minutos. Tras 13 intentos, el primer triple entró para el Casademont Zaragoza. No fue otro, sino Bell-Haynes, que, de nuevo, se echaba el equipo a las espaldas para tratar de remontar el partido (31-25). No hubo tiempo para mucho más, Nnoko anotó de dos y el segundo cuarto se quedó en 35-27. Tal y como había empezado el partido, lo mejor era el resultado.

UN TERCER CUARTO QUE ABRE EL PARTIDO

El descanso sentó bien a los de Fisac que rápidamente, gracias a los tiros libres anotados por Mark Smith y uno de Dejan Kravic que igualaron el luminoso poniéndose en 35-32 en los primeros dos minutos. La defensa estaba siendo mucho mejor y el acierto en ataque estaba yendo de menos a más. De hecho, Kravic volvió a dar otro zarpazo para seguir pegándose en el marcador al equipo francés. Estaban siendo los mejores minutos hasta el momento de un Casademont mucho más sólido en el rebote y veloz. Solamente faltaba mejorar en triples.

Yoanki Mencía, con un espectacular triple, fue el encargado de romper la racha de 1 de 16 intentos que acumulaba hasta el momento el Casademont. McFadden se contagió del tiro del cubano, pues instantes después anotó hasta dos triples consecutivos que pusieron el marcador en 43-43 a falta de tres minutos para acabar el cuarto. La sensación era de que el que subiera un poco su porcentaje de triples se llevaría el partido. Mencía estaba enchufado y una buena canasta del alero puso primera vez, desde el primer cuarto, al equipo de Fisac por delante en el partido. Finalmente, un tiro de dos de Stockton dejó el tercer cuarto en 45-45. El partido volvía a estar abierto.


Ambos equipos eran conscientes de que se la jugaban a todo o nada en este último cuarto. Poco pasó en el primer minuto y medio del parcial hasta que Stockton anotó un espectacular triple que impulsaba al equipo francés. En un visto y no visto, Fofana se aprovechó de la mala defensa rojilla para anotar dos canastas, que junto a la de Stockton obligaron a parar el partido a Porfi Fisac, que cambió a Langarita, con obvia falta de confianza, por Trae Bell-Haynes, que hasta el momento era el máximo anotador del partido con 12 puntos. De nuevo, Stockton, que acabó el partido con 11 puntos, anotaba un triple que hundía al Casademont y ponía el duelo en 59-48 a falta de seis minutos.

A partir de aquí, los rojillos se mostraron muy débiles en defensa y con demasiadas imprecisiones. De nuevo, vía triple, Fofana anotó y puso todavía más tierra de por medio. El parcial era de 19-5 a falta de cinco minutos para acabar el duelo. Con muy poquito, el Casademont se acercó al equipo francés vía Mark Smith, que anotó todos su tiros libres y una buena canasta para poner el duelo en 65-59 a falta de tres minutos. Jean Christophe Prat paró el partido ante el acercamiento en el luminoso del Casademont.

Tras la pausa, Smith, volvió a acertar con otra canasta y un 2+1 que igualó el choque en 65-64 a falta de dos minutos. Bell-Haynes igualó el duelo y Kravic se hizo enorme con un gran tapón en defensa. El canadiense, que demostró su espectacular estado de forma, hizo un buen 2+1 que subió la renta para los rojillos, aunque Babb se aseguró de anotar un triple que puso el marcador en 68-69 a falta de 20 segundos. En la última jugada del partido, Babb se jugó la última canasta que no entró, pero sí su rebote, que tras la revisión del equipo arbitral se decretó que fue anotado justo a tiempo. Tras la espera, el Gravelines acabó llevándose un partido de infarto por 70-69, en el que con muy poco lograron doblegar a un Casademont, muy desgastado por el partido pasado ante el Barça y muy errático en ataque. Toca pensar en Palencia.