Inmerso en el primer período de ventanas internacionales de la temporada, Casademont Zaragoza continúa trabajando con el objetivo de encontrar un rumbo que parece que aún no ha localizado en una ACB en la que se encuentra en antepenúltima posición con un balance de dos victorias y seis derrotas. El cuadro de Jesús Ramírez está aprovechando este parón para seguir mejorando y puliendo detalles de cara a lograr darle la vuelta a una situación que, como ha comentado el jugador rojillo Devin Robinson en rueda de prensa, no ha hecho saltar las alarmas todavía en el club zaragozano: "Aún no estamos entrando en pánico".
"Es un momento extraño, sabemos de lo que somos capaces y sabemos que podemos ganar más partidos", expresaba el ala-pívot americano que también remarcaba que en el último encuentro ante Tenerife el equipo demostró "muchas cosas prometedoras". Robinson ubica el principal problema de Casademont en la constancia y considera que, aunque el cuadro maño tiene "destellos de gran talento y esfuerzo", hay momentos en los que "simplemente no puedes reconocer quién es el equipo". "Ser más constantes, practicar los fundamentos y encontrar nuestra identidad nos puede llevar muy lejos", añadía.
En esta línea, el '00' rojillo ha desvelado que Jesús Ramírez les pide "ser más agresivos y más físicos" con la meta de llegar a mostrar un estilo de juego que quiere el técnico catalán y que todavía no han logrado manifestar del todo sobre la pista. "Todos tenemos que ponernos las pilas, unirnos, trabajar e intentar darlo todo durante los 40 minutos de cada partido, como si fuera el último", exigía el último fichaje en llegar a Zaragoza este pasado verano.
En el plano individual, el segundo jugador de Casademont más valorado en ACB tras Santi Yusta, ha reconocido que tiene "algunos altibajos" y que "todavía necesito encontrar mi lugar y mi contribución al equipo". A pesar de ello, el americano está contento de estar en Zaragoza donde está tratando de "ser el pegamento del equipo". "Tenemos el potencial para hacer algo especial, solo tenemos que descubrirlo cuanto antes. Voy a empezar por mí mismo e intentar venir aquí, trabajar cada día y ayudar lo mejor que pueda", expresaba Robinson.
"PODEMOS HACER UNA LOCURA Y LLEGAR A LA COPA"
Tanta es la confianza que tiene Robinson en la mejora del equipo y en la llegada de nuevas victorias, que el americano no rechaza aún la posibilidad de poder llegar a unos puestos de acceso a la Copa del Rey que se encuentran a dos partidos y que eran uno de las metas del club rojillo al inicio de este curso: "Ese era uno de nuestros objetivos. Sabemos que estamos a unos partidos de los playoffs, pero todavía está a nuestro alcance y podemos hacer una locura después de este parón y llegar a la Copa". Además, el americano añadía que el objetivo en la FIBA Europe Cup donde Casademont comenzará la segunda ronda tras el parón es el de "estar en lo más alto".
Por último, Robinson ha tenido unas palabras para una afición que "vienen aquí ganemos, perdamos o empatemos" y que se merece "lo mejor". "Después de este parón, volveremos siendo un equipo diferente y esperamos que lo disfrutéis y que haya mejor ambiente y mejor energía en el pabellón", esperaba el jugador de Casademont que instaba a la Marea Roja "a seguir con nosotros".

