Una más. Casademont Zaragoza logra imponerse al Dreamland Gran Canaria en el Príncipe Felipe (95-84) y encadena por primera vez en la temporada dos victorias consecutivas en ACB. Un tercer cuarto donde mostró su mejor versión fue clave para que el cuadro de Jesús Ramírez cosechara un parcial de 27-16 que rompió el choque a favor de los intereses rojillos. De esta manera, el club aragonés se coloca con un balance de seis victorias y ocho derrotas en la competición doméstica.
Un triunfo muy coral ante el equipo canario que fue cosechado con una corta rotación que debido a las lesiones y los tocados, solo contó con nueve integrantes. Pese a ello, siete de esos jugadores (Robinson, Yusta, Trae, Spissu, Stephens, Soriano y Joaquín) sumaron doble dígitos en sus registros anotadores, siendo Robinson, que suplió las bajas en la posición de pívot, el MVP del choque con 18 puntos, cinco asistencias, tres rebotes y un 22 de valoración.
Con las bajas de Bojan Dubjlevic y Christ Koudmaje por lesión, un Casademont mermado en lo físico buscaba sumar su segundo triunfo consecutivo en ACB frente a un Gran Canaria que apuraba sus opciones de poder conseguir el pase a la Copa del Rey. Para ello y con Joel Soriano como único pívot del primer equipo, Jesús Ramírez completaba la convocatoria con los jugadores del equipo de la Liga U Youssouf Traoré y Matija Lukic y optaba por iniciar con Devin Robinson ocupando la posición de cinco, acompañado en el quinteto por Trae Bell-Haynes, Santi Yusta, Miguel González y Dj Stephens.
Con estos ingredientes, ambos equipos protagonizaban un inicio de partido atropellado con imprecisiones y pérdidas, aunque también con un par de espectaculares mates por parte de Dj Stephens en el sector maño y de Kur Kuath en el lado visitante. A mediados del cuarto, Ramírez daba entrada a Joel Soriano para sumar más presencia en la zona rojilla y a un enérgico Joaquín Rodríguez en unos cambios que aportaban sobre la pista. Entre los dos jugadores rojillos sumaban varias buenas acciones que permitían a Casademont coger una mínima ventaja. Pese a ello, un parcial final de 0-5 para los canarios provocaba que los locales se marcharan por debajo en el marcador en un cuarto en el que tanto aragoneses como canarios estaban muy erráticos desde el triple con un acumulado de 1/11 (18-19).
Precisamente, Casademont arreglaba el factor del tiro exterior e iniciaba el segundo período con dos triples consecutivos de Marco Spissu. Un inicio que sumado a un activo Dj Stephens que parecía haber dejado atrás sus problemas musculares colocaban a Casademont con una máxima ventaja de seis puntos. Pese a ello, los de Ramírez se atascaban en ataque y con un parcial de 2-11, Gran Canaria le volvía a dar la vuelta a la tortilla. Pero cuando los de Ramírez no encontraban la canasta visitante, Trae Bell-Haynes con varias de sus habituales penetraciones al aro ayudaba a que el cuadro aragonés se marchara mínimamente por delante en un choque donde reinaba la igualdad (43-41).
VELOCIDAD DE CRUCERO
Al regreso de vestuarios, los de Ramírez ponían la directa y ofrecían uno de los mejores momentos de la temporada, teniendo unos instantes de juego en los que eran un auténtico vendaval en ataque y en los que se mostraban muy enérgicos en defensa. De este modo, estimulados por un elevado acierto en el tiro de tres y un Joaquín Rodríguez que dinamitaba el choque con su energía e ímpetu, colocaban un parcial inicial de 19-7 e introducían la primera ventaja importante en el marcador frente a un cuadro canario que llegaba a pedir dos tiempos muertos en apenas unos minutos. Pese a ello, Gran Canaria no se encontraba sobre la pista y Casademont era capaz de mantener una importante renta al final del tercer cuarto (70-57).
Pero en ACB ningún partido es fácil. Gran Canaria, liderado por Albicy, cosechaba un parcial inicial en el último asalto de 4-12 y se volvía a meter en el partido mientras Casademont parecía bloquearse en ataque. Pero entonces aparecería el capitán rojillo. Santi Yusta conseguía un trabajado 2+1 que hacía reaccionar a los suyos y anotaba nueve puntos que eran claves para que Casademont superara el bache que había tenido. De esta manera, los de Ramírez sabían cerrar el choque y conseguían su segunda victoria consecutiva en ACB (95-84).