EN IMÁGENES.-   Entre garnachas, retablos y romerías: así es Aguarón, el tesoro escondido del enoturismo aragonés

Aguarón es un pequeño municipio del Campo de Cariñena, en Zaragoza, que destaca como uno de los rincones más singulares del enoturismo aragonés. Aunque su nombre remite al agua, es el vino el verdadero protagonista de su historia y de su día a día. Con apenas 600 habitantes y una tradición vitivinícola que se remonta al siglo XVIII, Aguarón combina su patrimonio barroco, como la iglesia de San Miguel Arcángel o la Casa Consistorial, con una activa vida cultural marcada por museos, romerías y fiestas populares.