El CAI Zaragoza logra una victoria vital gracias a Van Rossom (57-58)

Agónica victoria del CAI Zaragoza en la cancha de Meridiano Alicante, en un minuto final de infarto y en el que el acierto de San Van Rossom durante todo el partido decidió. Los aragoneses se levantan así de la derrota dolorosa en Manresa en un choque muy intenso.

Zaragoza.- Partido importante el que disputaba el CAI Zaragoza en tierras alicantinas ante uno de los rivales en la lucha por la permanencia. Meridiano Alicante tenía todo el respeto durante la semana de los de José Luis Abós y más teniendo en cuenta lo reciente que quedaba el lamentable rendimiento ofrecido por los rojillos en Manresa.

El primer cuarto se movió con el fantasma del enfrentamiento en tierras catalanas sobrevolando la pista. Ambos equipos muy romos en ataque, aunque el CAI Zaragoza se mostraba muy superior en el rebote, ante el peor conjunto reboteador de toda la Liga ACB. Cabezas tomaba las riendas del equipo, pero tan sólo Pablo Aguilar mostró el acierto anotador en tiros de tres, recuperando las sensaciones de principio de temporada.

El acierto en los triples del andaluz le valió al equipo para colocarse con 5-13 en el marcador, una distancia que sería parcialmente dilapidada por la versatilidad de Rancik y por un triple de Erdogan en un parcial abierto de 7-0. Un canastón de Van Rossom dejaba el parcial del primer cuarto en 12-15, tres puntos por encima los caístas.

El segundo cuarto seguía llevando grabado el nombre del base belga a fuego. Van Rossom con dos triplazos y un trabajo en defensa enorme ponía al CAI con diferencias superiores a los cinco puntos. Fue el cuarto donde los aragoneses defendían a muerte, tal y como le gusta a Abós, pero eso no le valía para llegar con demasiados puntos de ventaja en el luminoso al descanso. Tan sólo tres, pues un parcial de 5-0 en los instantes finales, triple de Stojic incluido, le valía para acortar distancias. En definitiva, 31-34, otro partido de puntuación baja.

Otro de los destacados fue Joan Riera, que había saltado a la pista al final del primer cuarto y permaneció los primeros minutos en la pista, con un gran triple y una más que aceptable dirección. El base catalán demostró que puede ser válido en este equipo como desatascador y que merece más minutos de los que dispone normalmente.

El CAI volvía a la pista con el quinteto inicial: Cabezas, Quinteros, Barlow, Aguilar y Rafael. La dinámica era similar. Los de Abós dominando en rebote y manejando los tiempos del partido, apretando atrás con un omnipresente Quinteros y demasiado fallones en ataque. El argentino producía atrás todo lo que erraba de cara al aro. Por su parte, Alicante ni se molestaba en saltar a por el rebote, colaborando claramente a formar una atmósfera de otro partido de nivel LEB.

Los aragoneses volvían a sufrir el mal endémico de las últimas fechas. El bajo rendimiento de Rafael en pintura obligaba a los de Abós a jugar únicamente con lanzamientos lejanos. En el momento en que Barlow o Quinteros no están acertados en esta faceta, el partido es de tanteo bajo casi con toda seguridad. Y así transcurrían los minutos, en un correcalles de patio de colegio, sin acierto, dirección ni ideas por parte de ninguna de las dos plantillas.

En este tercer parcial entraba por primera vez a la cancha Andrés Miso, dato cuanto menos curioso. También lo era el hecho de que Meridiano se pusiera por primera vez por delante en mucho tiempo, con un triple desde la esquina que colocaba el 42-40. De nuevo un partido con tanteo bajo, bajísimo, en el que el CAI no demostraba esa alegría en el juego que pedía Abós durante la semana. Pero volvía, quién si no, Van Rossom, a dejar claro que era su momento y era su partido, y con un triple desde siete metros devolvía al CAI a la victoria momentánea, llegando al final del tercer parcial con 44-45.

Los diez minutos finales comenzaban con una antideportiva a Meridiano por una falta clara, que se solventó con un único punto para los aragoneses. También con varios canastones de Van Rossom agotando posesión, demostrando que el belga, jugando de escolta, estaba completando su mejor partido hasta la fecha como jugador del CAI. Por fin despertó también David Barlow, con un gran triple que ponía a los zaragozanos siete puntos arriba a falta de cinco minutos para la conclusión.

El partido se convirtió en una sucesión de canastas que ponía el alma en vilo a los aficionados caístas. Quinteros cogía más protagonismo del deseado, teniendo en cuenta que no era su día de cara al aro. Meridiano tuvo la oportunidad de ponerse por delante, pero fallaron el tiro decisivo cuando tan sólo estaban un punto por debajo en el marcador.

El final, de infarto. Una falta clave de Van Rossom faltando ocho décimas que impedían a Meridiano levantarse y tener la última oportunidad de ganar el partido. La jugada de pizarra no salió bien y el CAI se llevaba por 57-58, una victoria totalmente imprescindible que dejaba a los alicantinos dos victorias por debajo de las logradas por los aragoneses. Gracias Van Rossom.