Opinión

Pacto Verde y Agenda 2030

El grupo parlamentario VOX en las Cortes de Aragón volvió a quedarse solo con su propuesta de derogación de todas las políticas inspiradas en el Pacto Verde Europeo y en la Agenda 2030. Como portavoz del grupo manifesté que las agendas ideológicas, en ningún caso, pueden estar por encima del bienestar de los españoles. Del futuro del campo y de la disponibilidad de alimentos de calidad en nuestra mesa.

Santiago Morón 2024. Tribuna Digital
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El grupo parlamentario VOX en las Cortes de Aragón volvió a quedarse solo con su propuesta de derogación de todas las políticas inspiradas en el Pacto Verde Europeo y en la Agenda 2030. Como portavoz del grupo manifesté que las agendas ideológicas, en ningún caso, pueden estar por encima del bienestar de los españoles. Del futuro del campo y de la disponibilidad de alimentos de calidad en nuestra mesa.

De hecho, VOX fue el único partido español que se opuso en la votación del pasado día 15 de enero en Estrasburgo de la hoja de ruta del Pacto Verde Europeo. Todo un conjunto de medidas legales, políticas, económicas y financieras, que, desde las instituciones de la Unión Europea, están imponiendo una agenda de transformación de las economías de los estados miembros con el fin de adaptarlas a una serie de objetivos climáticos. El más importante de ellos, alcanzar cero emisiones netas de gases de efecto invernadero para 2050.  

Unas exigencias e imposiciones para nuestros productores que han lastrado la economía y la viabilidad de nuestro sector primario. Entre esas exigencias destacan dos estrategias, la denominada de la Granja a la Mesa, y la de Biodiversidad 2030. Y derivadas de éstas, la aprobación de la ley de restauración de la naturaleza, o el endurecimiento de las políticas de bienestar animal por citar algunas.

Desde VOX no podemos dejar de recordar que las formaciones políticas mayoritarias en nuestro país son responsables de la situación que vive el campo aragonés, español y europeo. Que han hecho propios los postulados de la Agenda 2030 y el Pacto Verde Europeo, como si del evangelio se tratase.

Y todo ello por medio de un manido consenso que ha menospreciado al sector primario como moneda de cambio, pero frente al que agricultores europeos y españoles se han rebelado.

Para VOX la sostenibilidad del campo y la transición hacia fuentes de energía menos contaminantes no puede, en ningún caso, llevarse a cabo al margen de los intereses de España y de nuestro sector primario. De ello depende el sustento de muchísimas familias. Las agendas ideológicas constituyen la principal amenaza de nuestro sector primario. Pero también hay otros factores, como determinados acuerdos comerciales con terceros países, como el de la Unión Europea con Marruecos, que permiten la importación de productos que no cumplen las exigencias fitosanitarias impuestas a nuestros productores. Unos acuerdos que desprotegen claramente a nuestro sector primario y a los consumidores. Desde VOX queremos favorecer una verdadera conservación del medio natural que conviva con el apoyo y el respeto a la actividad de agricultores y ganaderos.

Apostamos por tomar las medidas necesarias para garantizar nuestra soberanía alimentaria en el marco de las competencias autonómicas, y propugnamos la eliminación de la competencia desleal y el fortalecimiento del principio de preferencia comunitaria. Todo ello a la vez que volvemos a expresar nuestro apoyo y respeto a las legítimas protestas y reivindicaciones populares, que desde el mundo rural exigen el fin inmediato de las políticas ecologistas radicales que amenazan gravemente su viabilidad.

Este año de 2024 está asistiendo a la explosión de una situación de crisis del campo en Europa, y ante esta situación de crisis, VOX ha respondido. Pero, ¿cómo ha respondido el partido socialista? Aprobando recientemente en el parlamento europeo una nueva norma ecologista radical que criminaliza a los agricultores y ganaderos: la ley de restauración de la naturaleza. Una ley que, bajo un título sugerente y positivo, como ocurre con los Objetivos de desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, supondrá la puntilla para muchas explotaciones agrícolas y ganaderas aragonesas.

Una nueva limitación para la existencia de zonas de cultivo que derribará, de aquí al año 2050, presas y azudes. Y acabará por tanto con el regadío. Pero que, curiosamente, no afectará a la existencia de los horrendos parques solares y de las plantaciones eólicas. 

Ninguna sorpresa. Este es el partido socialista que quiere confundir y desviar la atención de la opinión pública y responsabilizar, de sus errores y fechorías en el parlamento, europeo al consejero de Agricultura de Aragón.