Opinión

El 23J, en Teruel, no en Madrid

Estamos acostumbrados, tras las elecciones nacionales, a leer muchos análisis postelectorales, pero no tanto a los de nuestra provincia, en la cual, sin embargo, hay mucha tela que cortar a nivel demoscópico, electoral y, en especial, de novedades electorales.

Estamos acostumbrados, tras las elecciones nacionales, a leer muchos análisis postelectorales, pero no tanto a los de nuestra provincia, en la cual, sin embargo, hay mucha tela que cortar a nivel demoscópico, electoral y, en especial, de novedades electorales. Y es, que después de tres elecciones en las que nos estábamos acostumbrando al triple empate a escaños, volvemos a ese "dos a uno" que nos era bastante familiar, lo cual no tiene que ser positivo, como compartir con tu cuñado la cena navideña.

A vistazo rápido, algo que no puede negarse en la provincia de Teruel es la victoria del Partido Popular. Una victoria, sin embargo, no tan holgada como podría esperarse tras las elecciones autonómicas en las que la ventaja frente al Partido Socialista fue de casi 9 puntos frente a los 6 actuales. Es decir, el Partido Socialista, pese a la polarización de las elecciones y una oferta similar a la de las autonómicas, y con una izquierda reconfigurada en Sumar, ha logrado recortar tres puntos al Partido Popular.

Este último, sin embargo, ha logrado recuperar 4.000 votos en apenas un mes (recordemos que la participación ha sido en la provincia de tan sólo un 1% más, así que podemos casi hablar en los mismos términos), lo cual, le devuelve a la posición de victoria y se coloca como partido más votado en plazas tan importantes como la capital turolense, mejorando en 9.000 papeletas el resultado obtenido en las elecciones de 2019.

Para estas elecciones nacionales la candidatura popular tiraba de artillería, tanto para el Congreso como para el Senado, colocando las caras más reconocidas de la provincia, como son los dos alcaldes de la capital que han conseguido mayorías absolutas (Buj y Blasco) o referentes en ambas cortes como Raquel Clemente, Alberto Herrero o Carmen Pobo.

La jugada les ha salido redonda, recogiendo ese voto que se trasladó en las anteriores generales de Ciudadanos y PAR a Teruel Existe, y dándoles un resultado que, visto el computo general de España, podemos calificar de bastante bueno.

Por parte del Partido Socialista, pese a no ganar, han sido capaces de recuperar casi 6.000 votos en un mes, lo que les permite mantener la segunda plaza, subir un 7% en intención de voto y recuperar posiciones en lugares tan importantes como la capital, donde recuperan una segunda plaza , manteniendo, además, bien el tipo en la zona de Andorra Sierra de Arcos, Bajo Martín, Sierra de Albarracín y Cuencas Mineras. Importantes graneros de voto, en especial las antiguas zonas mineras e industriales de la provincia, predominantemente obreras frente a otras zonas más agrícolas o urbanas.

El gran derrotado de la noche, sin embargo, fue Teruel Existe, el cual pasa a perder toda su representación, tanto en el Congreso como en el Senado, perdiendo, además, casi 4.000 votos en un solo mes y casi 8.000 en cuatro años. Hablamos de reducir en apenas una legislatura su intención de voto en 11 puntos. Una derrota sin paliativos que debería hacerles entrar en una profunda reflexión como organización en vez de tirar balones fuera respecto a sus responsabilidades políticas. Sin embargo, las declaraciones vertidas parecen ir en la dirección de lo que se denomina “vieja política”: balones fuera y recriminar a terceros, como a PSOE y Sumar, por supuestas “campañas furibundas”, en vez de asumir unos resultados lejos de sus expectativas.

Parte de la explicación de este retroceso tan importante en el voto cosechado de Teruel Existe se debe, por un lado, a lo que estas elecciones suponían a término nacional: claridad, es decir, elegir entre un bloque u otro, por lo que la indefinición ideológica y la transversalidad no han dado garantías de saber a qué partidos se va a apoyar Teruel Existe, sumado todo esto a los bandazos dados con pactos a izquierda y derecha en los últimos meses, a pantomimas como no apoyar los últimos presupuestos generales, a la conformación de gobierno con el PP en la DPT y a otros pactos, como el reparto de la presidencia de la Comunidad de Teruel. Todo esto ha hecho generar dudas entre el electorado que necesitaba saber a que bloque iba a ir su voto en ciertas ocasiones. Para jugar a ser el PAR a veces hay que saber ser el PAR.

No consiguen, además, ganar en casi ninguno de sus municipios insignia, como Utrillas o Teruel ciudad, e incluso en municipios donde alcanzaron la alcaldía apenas hace un mes, como Fuentes de Rubielos, PSOE y Sumar les han adelantado en votos.

Esto supone un fuerte varapalo para el proyecto España Vaciada, ya que Soria Ya tampoco logra entrar en el Congreso y ,candidaturas de la España Vaciada en alguna circunscripción como Palencia con casi 100.000 electores, solo consiguen recoger 378 votos.
En el conjunto del Estado España Vaciada ha logrado 38.000 votos (Contando a Teruel Exite, Soria Ya y otras plataformas EV), lo cual se traduce en5 veces menos de los que obtiene el partido animalista PACMA.

Por parte de Sumar, la coalición donde estaban amparados IU, CHA y Podemos, los cuales en las autonómicas separados cosecharon 4.300 votos, siendo Izquierda Unida la fuerza más votada de las tres, supera por poco los 4.080, dejándose por el camino 220 votos. Sin embargo, mejoran levemente los resultados de UP, lo cual, teniendo en cuenta el leve retroceso a nivel nacional, los deja en una situación similar. Cierto es que esta vez sumaban a la fuerza aragonesista a la ecuación.

Una de las razones probablemente que más peso tienen en esta ocasión es el voto útil al PSOE entre los indecisos, que, pese a tener simpatía por la formación de Yolanda Díaz, han elegido la papeleta socialista por miedo al avance de la derecha.

Vox parte de un panorama similar con unas cifras de leve aumento en 300 votos de las anteriores generales, pero con casi 2.000 sufragios más que las autonómicas de hace un mes. El partido de ultraderecha estuvo a punto de arrebatar a Teruel Existe la tercera plaza por apenas 1.300 votos. Esto, ligado a que esta formación tiene parte de su granero de votos en el mundo rural, supone una importante resistencia y dependiendo del futuro de avance de la formación.

Por último, de los partidos en juego de la provincia tenemos al PAR, el cual ha obtenido un exiguo resultado que no les permite ni alcanzar el 1% de los votos, pasando en las anteriores autonómicas de 4.817 votos a solo 706. Esto hace pensar en un trasvase de votos del PAR hacia Vox y PP,a que en muchos municipios donde gobierna el PAR, esta vez la fuerza más votada ha sido el PP, como es el caso de Alcalá de la Selva.

Como conclusiones podemos ver que la victoria del Partido Popular ha sido holgada, pero que los socialistas recuperan posiciones, ambos a costa de votos del PAR y Teruel Existe. Por otra parte, Sumar mantiene unos resultados muy similares a los anteriores, al igual que VOX y, por último,Teruel Existe, al perder su representación en Madrid, pierde sus mayores bazas y queda en una situación de poder simplemente territorial con unas cifras similares a las que tenía el PAR en el año 2019.

Ahora la siguiente pregunta será… ¿se formará gobierno o tendremos repetición electoral? El tiempo nos lo dirá.

¡Pasen un buen verano alejados, ahora sí, de la política!