Opinión

Irlanda vs. Venezuela

Sin duda, estamos ante dos Estados con realidades políticas, sociales y económicas muy distintas. Dos naciones, dos sistemas políticos distintos.

Sin duda, estamos ante dos Estados con realidades políticas, sociales y económicas muy distintas. Dos naciones, dos sistemas políticos distintos. Irlanda está regida por una república parlamentaria y Venezuela, oficialmente, es una ¨república bolivariana¨. Desconozco si Irlanda es el país ideal para vivir, pero se desprende que el grado de bienestar de sus ciudadanos debe ser muy diferente al de países como Venezuela. Algo deben influir sus políticos.

A la hora de medir la riqueza de un país, la unidad de medida y comparación más utilizada es el ¨PIB per cápita¨ (capacidad de generar y de producir, dividido por el número de habitantes). Si utilizamos este parámetro de comparación entre ambos países, nos encontramos que el dato de Irlanda es de 128.000 euros (puesto número 3, detrás de Luxemburgo y de Singapur), y el de Venezuela es de 2.850 euros. España, por el medio… 44.600 euros.

Si utilizamos el parámetro de ¨Competitividad¨, puede determinarse que Irlanda ocupa el puesto número 2, detrás de Dinamarca (monarquía constitucional), con 99 puntos, y tenemos que mirar a los últimos puestos, para ver los 43 puntos de Venezuela. España, casualmente también por la mitad, 75 puntos. (Puesto 36).

¨Silencio estadístico¨, me ha llamado la atención este concepto. Utilizado por Venezuela, para no facilitar el dato de su deuda pública. ¡Debe ser tan alta! ¡Viva la transparencia! Irlanda, sí que lo publica, el 58% de su PIB. ¿Recuerdan el porcentaje de España? Sí, el 112%.

Otro parámetro, la tasa de inflación. ¿Se imaginan qué país ocupa el primer puesto? Premio… Venezuela, con el 360%. La de Irlanda, se sitúa en el 5%. Y la de España, según que dato utilicemos, el 3,5% (variación anual) o, el 5,2 (inflación subyacente).

Un aspecto relevante por el que es conocido Irlanda es por su capacidad para atraer inversores extranjeros y por ser un foco de atracción para instalar sus sedes muchas multinacionales. Actualmente se calcula que más de 1.700 empresas de capital extranjero están domiciliadas. Las compañías más conocidas mundialmente han decidido cambiar sus sedes a este país, por su apertura a la economía global, por su favorable fiscalidad, por su normativa/estructura del trabajo, y por su seguridad jurídica, generando la mitad del PIB nacional. De España y Venezuela, mejor no hablar.

Es patente que no es momento de levantar muros, ni gobernar contra la mitad de los ciudadanos, es momento de tender puentes. Puentes de igualdad, puentes de solidaridad, puentes que faciliten el bien y el interés general. ¿Es normal que actuaciones y decisiones de algunos políticos permitan pensar que son de personas psicópatas? ¿No sería normal y deseable que los problemas generados por determinados políticos los ¨limpiáramos¨ en casa? Y no tener que depender de Europa. Y, por supuesto, es necesario respetar la separación de poderes, y al Estado de Derecho.

También queda patente la necesidad de un cambio en la Ley Electoral en España. ¿Es lógico que, con la actual Ley, en nuestro Estado la derecha nunca pueda gobernar? ¿Lo sensato no es la alternancia? ¿Dónde queda el sentido democrático cuando un político dice que está dispuesto a pactar con quien sea y a cualquier precio, con tal de que no gobierne la derecha? ¿Vivimos en un país con ciudadanos y políticos normales? ¿Quién y cómo da el primer paso?

Y finalizo con unas preguntas, ¿hacia qué modelo le gustaría que fuera nuestro país, hacia el de los países del norte de Europa, o hacia el venezolano/bolivariano? ¿Hacia cuál cree que nos están dirigiendo con las políticas recientes y presentes? Me da la sensación de que Pedro Sánchez está ¨madurando¨…