Opinión

Impuestos

Por favor, no se retrasen, pero tampoco se adelanten… !Que hay para todos! Acabamos de pasar el mes de junio. El mes en el que casi todos los españoles nos "declaramos a nuestra amiga preferida… , la Hacienda Pública".

Por favor, no se retrasen, pero tampoco se adelanten… !Que hay para todos! Acabamos de pasar el mes de junio. El mes en el que casi todos los españoles nos "declaramos a nuestra amiga preferida… , la Hacienda Pública". Se acaba de terminar la campaña fiscal más importante (por numerosa) para los españoles, la campaña de IRPF (Impuesto de las Rentas de las Personas Físicas). No obstante, algunas empresas lo hacen a diario.

Todos conocemos qué son los impuestos. Según la RAE, son tributos que se exigen por la Administración a los ciudadanos en función de su capacidad económica. Y también conocemos las clases de impuestos. Los más conocidos, los impuestos directos, aquellos que gravan directamente la riqueza de las personas o de las empresas, y los impuestos indirectos son aquellos que se aplican a los bienes y servicios; por tanto, afectan de forma indirecta. Otros, los especiales, los ecológicos, a la banca, a las eléctricas…

¿Cuántos tipos de impuestos existen en nuestro país? Según datos de la Asociación Española de Asesores Fiscales (AEDAF), el número total de impuestos asciende a 121. Correspondientes a:

  • Estatales o dependientes del Gobierno Central: 21
  • Impuestos cedidos a las Comunidades Autónomas: 9
  • Impuestos propios de las CC.AA.: 86
  • Impuestos municipales: 5

¿Qué opinan, son muchos o pocos? En mi opinión estas 121 figuras fiscales (otras informaciones cifran en 98 el número de impuestos en vigor) producen una considerable asfixia fiscal a los contribuyentes españoles. Realidad es que, durante el mandato del actual gobierno han subido más de 50 de estos impuestos. Hecho relevante, España batió todos los récords de recaudación tributaria el pasado ejercicio 2022. Un dato interesante para comparar, en el citado ejercicio 2022, la recaudación ascendió a 255.463 millones de euros, cifra muy superior a la recaudación del año 2018, que ascendió a 208.685 millones de euros.

¿Los ricos pagan impuestos? ¿Quién paga el IRPF? Sí, los ricos pagan impuestos elevados. El 0,5% de los declarantes, supone el 17% de la recaudación del IRPF. ¿Mucho? En consecuencia, el 99,5% de los declarantes restantes, aquellos que ganamos menos de 150.000 euros, abonamos el 83%. ¿Este dato lo conocen los políticos? Da sensación de que no. Continuamente aluden a que los ricos tienen que pagar más.

¿Las empresas pagan impuestos? Sí, e importes elevados. El tipo real que pagan las empresas por el impuesto de sociedades está en el 25. Y valoremos el papel de intermediación que se les exige. Las empresas generan y recaudan un importante volumen de impuestos para las arcas del Estado, tanto en concepto de IRPF de sus empleados, como de IVA por sus ventas, sin que esta función les sea reconocida.

Y hablando de transparencia y eficiencia, ¿tenemos claro a dónde van nuestros impuestos? Lo que parece determinante es que tanto tipo de impuesto (algunos se duplican) genera falta de competitividad. Y no puedo obviar que uno de cada cuatro euros se van por el sumidero del despilfarro, por el exceso de entes y organizaciones de la Administración y por falta de control del gasto.

Independientemente del número de impuestos, la realidad es que el Índice de Presión Fiscal de España es un 12,8% superior a la media de la Unión Europea. Y el Índice de Competitividad Fiscal ha descendido un 4%. España ocupa el puesto 30 de 37 países de este ranking. ¿Será el motivo por el cual el número de españoles residentes en Andorra ha crecido el 7%, y el 12% el número de españoles residentes en Suiza?  

Partiendo de la base de que es necesario pagar impuestos para tener servicios públicos, históricamente, todos los estados han sido creativos a la hora de constituir nuevos impuestos para compensar/sufragar los gastos que ellos mismos crean y, lógicamente, siempre han salido de los bolsillos de los resignados contribuyentes. Para finalizar, me viene a la cabeza una pregunta… nuestra "amiga", la Hacienda Pública, prefiere el estado del bienestar, ¿o el bienestar del Estado?