Opinión

Acuerdos y pactos

Este artículo pretendo dedicarlo a la necesidad de los acuerdos, de los pactos, de los Pactos de Estado para trabajar en unión y en la misma dirección, siempre fundamental para conseguir el mejor crecimiento y bienestar. Aunque la competencia sana, el estímulo, el incentivo… son buenas competencias y habilidades para progresar, pienso que estamos viviendo, en general y socialmente, unos tiempos muy convulsos para los cuales se requieren de otras "habilidades"…
Miguel Ángel Otín
photo_camera Miguel Ángel Otín

Este artículo pretendo dedicarlo a la necesidad de los acuerdos, de los pactos, de los Pactos de Estado para trabajar en unión y en la misma dirección, siempre fundamental para conseguir el mejor crecimiento y bienestar. Aunque la competencia sana, el estímulo, el incentivo… son buenas competencias y habilidades para progresar, pienso que estamos viviendo, en general y socialmente, unos tiempos muy convulsos para los cuales se requieren de otras "habilidades"…

Entendiéndose por Pactos de Estado a la denominación que se da a los acuerdos y pactos entre partidos políticos de tendencias opuestas para determinar en aquellos asuntos de trascendencia, las acciones y estrategias a desarrollar por los gobiernos a largo plazo, sin importar qué partido conforma el gobierno en cada momento. Diagnosticar y actuar, sin pensar en intereses partidistas, sino en el bien general y a medio y largo plazo.

Exponía que estamos viviendo tiempos convulsos, tanto que sería ideal pensar en la necesidad de compartir, no de competir… y a todos los niveles. Me pregunto, ¿cuántos acuerdos, Pactos de Estado están vivos y en aplicación? ¿No tienen la sensación de que el enfrentamiento, el construir muros en vez de puentes, está dominando nuestra acción política y gubernamental?

Son muchos los temas que por su importancia merecerían de unos Pactos de Estado. En mi opinión, el primero sobre la "Educación". Recientemente se ha conocido el informe PISA, un estudio internacional que desde el año 2000 evalúa el rendimiento académico de los alumnos (de 15 años) de diversos países. Este año, el informe ha arrojado unas conclusiones desastrosas para nuestro país.

El experto Josán Montull dedicó al respecto un excelente post en su blog ¨A contracorriente¨.  Reflexiona sobre la multiplicidad de leyes educativas en nuestro país. Estamos en la ley número 10 de las habidas en la democracia. Cada gobierno que llega al poder cambia la ley, principalmente si es del gobierno anterior. Comenta que es imposible que los enseñantes puedan asimilar las efímeras novedades legales. Y que las leyes de educación se hacen con criterios políticos, no educativos. ¿A qué esperamos para que se acuerde y determine un pacto entre los partidos políticos y las instituciones implicadas?

Si ponemos el foco en la sanidad, la justicia, el agua, las pensiones, el empleo, la fiscalidad… ¿Por cuál empezamos? Y, pregunto: ¿la situación de la Deuda Pública (en cifras históricas) no requeriría de unos acuerdos, de unos pactos? Es inevitable pensar y actuar sobre los gastos, con el V.B. de todos los partidos. Y, por supuesto, de una estrategia a corto, medio y largo plazo para ir reduciendo su montante y la carga que está suponiendo y que supondrá para futuras generaciones.

Otros pactos, cómo los Pactos de La Moncloa de 1977 nacieron como un ejemplo y modelo a seguir, funcionaron en su momento, pero actualmente se han convertido en una utopía imposible de cumplir por la política española. Y lo mismo podríamos decir de los Pactos de Toledo, sobre las pensiones. Tema de obligada intervención, YA. La Deuda de la Seguridad Social ha cerrado 2023 con un volumen récord. Se ha disparado el 9,4% a lo largo del año, hasta alcanzar la cifra histórica de 116.173 millones de euros. ¿Cuánto superávit dijimos que alcanzaría la Caja de la S.S.?

Y así podríamos ir "desgranando" y analizando diversos asuntos de interés nacional y general. No obstante, quiero mirar hacia el asunto Empleo. ¿Qué les parecen los últimos acuerdos sobre la subida del salario mínimo interprofesional? Me da la sensación de que difícilmente se puede denominar "acuerdo" a decisiones unilaterales. No dudo que tengan las atribuciones, pero obviar y no contar para nada con la parte "pagadora"…

Finalizo, compartiendo un comentario con un amigo. Durante la conversación se suscitó la poca dignidad que tienen algunos políticos, y le contesté, lo que le hubiera contestado mi padre (la cuestión es muy antigua), ¿que no tienen dignidad? La tienen toda, ¡no la gastan!