Opinión

Aragonesxs: Felipe pero más Guerra

Y Pablo Motos no sacó su fusil, lo que sacó fue su babero. Y Felipe, en vez de sacar gráficos como puso de moda Albert Rivera, de la carpeta de prestidigitador sacó una Constitución.
Luis Iribarren

Y Pablo Motos no sacó su fusil, lo que sacó fue su babero. Y Felipe, en vez de sacar gráficos como puso de moda Albert Rivera, de la carpeta de prestidigitador sacó una Constitución. A mí se me heló la sangre y se me puso mal cuerpo, especialmente cuando abordó la unidad de España y la interdicción de la arbitrariedad.

Recordé los tiempos duros de organización férrea de Guerra, la época de la Zaragoza de Triviño cuyo legado disfrutamos, como la Expo. Unos expedientes que creo que hubieran sido bien distintos en la presento época del control informático, de fiscalización absoluta, menos en los contratos por los que se ha escapado Koldo o las puertas giratorias.

En Australia ya han suprimido el dinero líquido como experimento y darán el control del euro virtual a Guindos y otros de los que negó Zapatero porque ya le iba bien la burbuja inmobiliaria para prometer la dependencia en que se espera a que la persona casi muera para valorarla. Solbes y Boyer, creo que también Calviño, darán botes cuando lleguemos por morirse los abuelos a las transferencias controladas por teléfono y los reguladores bancarios públicos… pasen a competir… Entonces no sé qué sacaremos, si la Constitución o mejor “La lluvia amarilla”, edición urbana de Llamazares. Reducida la escoria urbana que votaba PSOE, en convivencia con la inmigración y sin ver al Estado en tu barrio, a votar populismo. Y lo estás viendo y lo vas a ver, Felipe.

Su invocación a lograr una sanidad y educación universales fue entonces torticera. Ello depende de los recursos que se destinen, de donde nazcas y si es en la sierra de Gúdar date por infartado.

Mi generación se lo agradece pero que los hijos prosperen o sobrevivan a partir de la educación lo he vuelto a ver entre las mejores familias musulmanas y americanas emigradas a España. Con capote o sin muleta, el que quiere estudiar estudia y si tiene pasión por ello más. La familia concentra esfuerzos y horas extra y lo consigue, incluso gobernado Bolsonaro.

Del mismo modo, la igualdad invocada por Felipe nunca ha sido real y efectiva más que de algún modo en su generación, que tuvo que ocupar un nuevo ejército democrático, una administración con autonomía regional y local y copar un ejército democrático con los recursos humanos que España siempre dedicó a la clase media de la Iglesia. A costa de una matraca de cantautores llena plazas de toros, del que él mismo ha huido sabiamente en vida personal.

Quizá no había otra forma de hacerlo que capitalizar con ministros como Boyer o Solchaga todo el rédito moral de restituir a los republicanos en el exilio, cuyas familias permanecieron en Francia, como Semprún al que utilizó para dar glam a la España de la OTAN hoy en Riga en modo para bellum, por no fiarse.

En España, siguió el sector privado, el jurídico y judicial de élite, el de la medicina privada y biotecnología copados por los que no somos los hijos a los que Felipe nos declara putativos. Los suyos y los de los dirigentes socialistas aragoneses desde un primer momento predicaron con el ejemplo de igualdad copando aquellas Eton que son el Británico de cada ciudad o el Antonio Machado aquí. Ellos que fueron al Seminario.

A Felipe y menos a Guerra, tampoco a Page, se les oye posicionarse acerca del sector concertado de los derechos que declara universales. Vía por la que su partido ha votado de interés general universidades en Aragón con titulaciones que no tenía la de Zaragoza.

Cada vez que incidía sobre la igualdad, la no discriminación efectiva… me desmoronaba. Porque comprendo a cualquier catalán como Mas que simplemente quería  negociar ser confederado con España como fueron aceptadas las excepciones vasca y navarra en fiscalidad (y Felipe, te declaraste inspirador de la Constitución y Aitor Esteban es bueeeeeeeno), porque Felipe de Borbón para casarse con una plebeya separada hubiera debido –dado sus privilegios y su no derecho a vida privada- someter a plebiscito qué opinamos los demás sobre su libertad o presentarse a Presidente de la República y las ganaría. Y después su mujer, como hará Michelle Obama e intentó Hillary.

El partido de Felipe fue Guerra, el de las mociones de los 90 en Aragón, el PSOE zaragozano duro y controlador sin candidato desde Belloch de campanillas,  el de las plazas duras y el control férreo político de la provincia de Huesca, hoy contrapoder sanchista.

Lo siento, con tanta invocación a la igualdad efectiva como también hace Podemos, en mi desarrollo personal y profesional únicamente he asistido a la vía más sencilla del ejercicio de derechos y nunca obligaciones de personas y territorios: la discriminación positiva a Navarra siempre, a la inmigración y a la mujer navarra seguro que con razón, a la industria del espárrago navarra, a la becas, universidades y sanidad navarra que se planteó en los grandes tiempos la ortodoncia gratuita.

Porque un matadero que se deslocaliza es de interés de Aragón, a Pujol le interesaba que le votaran los pakistaníes de Salt antes que leer a Lope en Tortosa o a Maragall en Benabarre, y todo eso es fruto de una política de años de concentración de intereses en que se sabe quién no ha participado de los frutos, ahora que las ramas se caen del árbol.

Están demasiado cerca de mi lugar Roncal o Tarbes para haber vivido en carne propia, porque todos somos presuntamente iguales a la hora de pagar rondas en los bares, que las políticas conservadoras o socialistas en la real life pueden ser distintas, más aproximadas a… menos arbitrarias, con cariño y respeto en tus formas, menos hacia tu fondo y legado,… Felipe… Perdón, Alfonso…

Lo del monolitismo del partido cesarista de Sánchez –como ha pasado por otra parte con Iglesias, Rivera o pasa con Abascal y Yolanda- vamos a dejarlo aparte. Ni siquiera en los 90 y si no tenías nada que rascar ibas a aguantar una colla de partido o una reunión sobre política urbanística de IU ni de CHA ni de nadie… La verdadera participación y pensamiento crítico no es que no las quiera Pedro, es que no las he querido nadie.

Un compañero de columna nos ilustra grandemente sobre lo que las ha querido Lambán, un gran gestor en otros aspectos. O de Page podemos preguntar en Albacete y Puertollano.

Te pusieron a huevo el blanqueamiento dental de tus caries, que también son la halitosis de España. Ojalá digas antes de morir que en cuanto a ellas no tenías ni te dejaron otras opciones o hubieras corrido la suerte de Kennedy el menos feo.

Un saludo Alfonso,