Opinión

Compromisos de futuro

La presente Legislatura, que se iniciaba el pasado mes de julio con la investidura de Marcelino Iglesias como presidente de la Comunidad Autónoma de Aragón y el nombramiento de los consejeros de su nuevo Gobierno, supone un paso más en el desarrollo de Aragón. Cuatro nuevos años que este Gobierno inicia con la misma ilusión aunque precedidos de otros ocho años de intensa y próspera actividad, estabilidad política e institucional y progreso económico. Un progreso que se traduce en mayor bienestar para los aragoneses y que viene avalado por los logros cosechados en el citado periodo. El nuevo Estatuto de Autonomía de Aragón supone, sin duda, el broche de oro de esa etapa 1999-2007 en la que también se han logrado éxitos de proyección mundial como lo será la consecución y próxima ejecución de la Exposición Internacional de Zaragoza 2008.

La presente Legislatura, que se iniciaba el pasado mes de julio con la investidura de Marcelino Iglesias como presidente de la Comunidad Autónoma de Aragón y el nombramiento de los consejeros de su nuevo Gobierno, supone un paso más en el desarrollo de Aragón. Cuatro nuevos años que este Gobierno inicia con la misma ilusión aunque precedidos de otros ocho años de intensa y próspera actividad, estabilidad política e institucional y progreso económico. Un progreso que se traduce en mayor bienestar para los aragoneses y que viene avalado por los logros cosechados en el citado periodo. El nuevo Estatuto de Autonomía de Aragón supone, sin duda, el broche de oro de esa etapa 1999-2007 en la que también se han logrado éxitos de proyección mundial como lo será la consecución y próxima ejecución de la Exposición Internacional de Zaragoza 2008.

Desde aquel primer Gobierno de 1999, configurado en la base de buenas voluntades, son muchos los hitos alcanzados: el proceso de la comarcalización, la derogación del trasvase del Ebro, la radio y televisión autonómicas, Plaza, Platea, Walqa, la Ciudad del Motor, Dinópolis... La etapa que dejamos atrás ha representado, en suma, un periodo de crecimiento socioeconómico y demográfico sin precedentes en Aragón gracias al trabajo y lealtad de los dos socios de Gobierno, el PSOE y el PAR,  que han sabido cumplir los compromisos pactados para que la economía aragonesa logre crecer por encima de la media española y europea como lo hace en la actualidad y se potencien los sectores que Aragón considera estratégicos como son la logística, la industria agroalimentaria, el turismo, el medioambiente, la investigación, las nuevas tecnologías y la construcción.

El presupuesto de la Comunidad Autónoma ha crecido también en estos últimos ocho años notablemente hasta triplicarse con especial dedicación hacia los asuntos sociales (Salud, Educación, Tercera Edad, dependientes, recursos naturales…). Y un dato a tener en cuenta: el nivel de ejecución de los ocho presupuestos que ha elaborado este Gobierno de coalición PSOE-PAR ha sido superior al 95%, el mayor porcentaje de los últimos 25 años. Porque tan importante como cuantificar las inversiones es ejecutarlas. Y todo ello, no sería posible sin autonomía, que nos permite disponer de más efectivos humanos, materiales y económicos para poner en marcha nuestros propios proyectos de desarrollo.

La acción del Gobierno para el próximo cuatrienio va a seguir en esta misma línea aunque sustentándonos en el clima de confianza y capacidad en el que ahora se encuentra Aragón y en las enormes posibilidades que nos brinda el nuevo Estatuto de Autonomía.

Tenemos por delante cuatro años para poner en marcha la cien medidas propuestas por el candidato a presidente en el discurso de investidura. Cien compromisos con Aragón que afectan de manera esencial a la educación de nuestros hijos, la cultura, las infraestructuras viarias y férreas, la logística, la vivienda, los regadíos sociales, las energías renovables, los biocarburantes, las estaciones de esquí, el cambio climático, la depuración de aguas residuales, los residuos, la financiación de nuestras Universidades, los inmigrantes, los dependientes, las mujeres, la participación ciudadana, la Expo, la financiación autonómica, la Justicia o los impuestos, por citar algunos.

El nuevo Estatuto de Autonomía es desde ahora el instrumento político más valioso para lograr un  crecimiento constante que permitirá cumplir con los cien compromisos para la Legislatura 2007-2011.